El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acusado a los líderes del PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, de respaldar la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, un conflicto que —según ha advertido— terminará repercutiendo directamente en el bolsillo de los españoles al "encarecer su día a día".
Sánchez ha realizado estas declaraciones durante un acto de campaña del PSOE para las elecciones autonómicas de Castilla y León, en el que ha estado acompañado por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y por el candidato socialista a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez. Allí ha arremetido con dureza contra los dirigentes de la oposición, a los que ha acusado de incoherencia política.
"Son unos hipócritas, porque es muy fácil ser belicoso a costa del bolsillo de los demás", ha afirmado el presidente del Ejecutivo, que ha insistido en que el respaldo a ese conflicto tendrá consecuencias económicas para los ciudadanos.
En ese sentido, ha subrayado que "Feijóo no va a pagar el gas o la calefacción de los españoles ni Abascal la gasolina de los tractores, pero ambos apoyan la guerra de Trump en Irán". Durante el acto, el público ha coreado en varias ocasiones el lema ‘No a la guerra’, una consigna que Sánchez ha recuperado durante su intervención.
"Hoy y siempre, España dirá no a la guerra"
Presentado por la ministra de Igualdad como "el superhéroe de la paz", el líder socialista ha defendido la posición de España ante los conflictos internacionales y ha afirmado que es motivo de orgullo defender "lo que defendemos ante la barbarie y ante la guerra". Tras él, una gran pantalla mostraba una bandera de España junto al lema contra el conflicto.
"Hoy y siempre, España dirá no a la guerra", ha proclamado Sánchez, que ha recordado además el apoyo del Gobierno de José María Aznar a la guerra de Irak hace 23 años. Según ha señalado, quienes entonces impulsaron la participación de España en aquel conflicto "en contra de la opinión pública" vuelven ahora a repetir ese posicionamiento con Irán, “demostrando que no han aprendido nada y que se equivocan en todo”.
El líder del PSOE ha defendido que, mientras los socialistas dicen "no a la guerra de Irán", PP y Vox optan por "sí a la guerra", pero rechazan "echar una mano a los países que sufren en el Mediterráneo las consecuencias de la guerra que ellos no quisieron".
También ha acusado a ambos partidos de practicar el "noismo" contra el Gobierno “en contra de los intereses de España”. En esa línea, ha criticado que vuelvan a plantear el mismo argumento que, según ha recordado, se utilizó en 2003: "Que si no estás a favor de la guerra de Irán estás a favor del régimen de Irán".
Sánchez apela al derecho internacional y critica el “servilismo”
Frente a esa idea, el presidente ha defendido que "esa no es la disyuntiva". "Nosotros por supuesto que rechazamos el régimen de Irán, pero no por eso vamos a responder a la ilegalidad con más ilegalidad", ha afirmado.
Para Sánchez, la verdadera cuestión es otra: "si estamos con el derecho internacional o no, con la ley del más fuerte o con la fuerza de la ley". Como ejemplo de esa posición, ha señalado que España está actualmente "echando una mano y ayudando al Líbano, que está sufriendo una nueva invasión por parte del Ejército de Israel".
El presidente ha asegurado además que un país que defiende los derechos humanos y el derecho internacional logra respeto en el escenario global. “Un país que defiende siempre los derechos humanos y el derecho internacional se gana el respeto de todo el mundo, como así lo ha ganado España estas últimas semanas”, ha afirmado.
Durante su discurso, que ha dedicado en gran parte a este asunto, Sánchez ha insistido en que el “no a la guerra es un sí a la paz”, pero también un respaldo a empresas, trabajadores, autónomos y al campo, a quienes su Gobierno pretende “proteger” de las consecuencias económicas del conflicto.
A su juicio, esa postura también supone “un sí a la soberanía de la Nación española”, ya que —según ha defendido— “ser aliado no es darle la razón y decirle amén siempre a ese aliado”, algo que ha atribuido a los líderes del PP y Vox, a quienes ha acusado de actuar con “servilismo”.
En defensa de la política exterior del Ejecutivo, Sánchez ha rechazado además que España esté aislada en el panorama internacional y ha asegurado que “nosotros no estamos solos, somos los primeros”.
El líder socialista también ha aprovechado su intervención para reivindicar el carácter feminista del PSOE y ha animado a los suyos a seguir utilizando ese término para defender una causa que, según ha subrayado, “no va contra nadie”, al tiempo que ha pedido seguir combatiendo la “ola reaccionaria” para evitar retrocesos.
El Gobierno de España condena rotundamente los ataques masivos contra Líbano, y traslada su pésame y solidaridad a las familias de las víctimas civiles que siguen aumentando.
— Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación (@MAECgob) March 7, 2026
🔗https://t.co/3uMH1xP5Kz pic.twitter.com/UTIqVwFq4E
El Gobierno condena los ataques contra Líbano
Paralelamente, el Gobierno de España ha condenado “rotundamente” los ataques “masivos” contra Líbano por parte de Israel y ha trasladado su “pésame y solidaridad” a las familias de las víctimas civiles, cuyo número —según señala— continúa aumentando.
En un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ejecutivo ha reiterado su compromiso con la seguridad y estabilidad del Líbano, que considera “vital para toda la región”, e insta a Israel a cumplir sus obligaciones en materia de derecho internacional.
El texto subraya que “todas las partes deben cumplir íntegramente la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, así como con el acuerdo de alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024”.
Asimismo, España ha reafirmado su apoyo al mandato de la misión de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) y ha exigido el respeto a sus posiciones, condenando los ataques israelíes contra ellas. "España urge al respeto por parte de Israel de las fuerzas de paz, incluido el contingente español, desplegadas en Líbano conforme al mandato de la resolución 1701", señala el comunicado.
El Ejecutivo también ha reiterado su llamamiento a respetar la soberanía y la integridad territorial del Líbano, así como su apoyo a las medidas impulsadas por el Gobierno del presidente Joseph Aoun para garantizar el monopolio de las armas por parte del Estado, reforzar las Fuerzas Armadas Libanesas y asegurar su despliegue efectivo en el sur del país.




