Máxima tensión en Ormuz: Irán vuelve a restringir el tránsito y acusa a EEUU de romper la tregua

El anuncio del Ejército iraní sobre el estrecho de Ormuz vuelve a sacudir uno de los puntos más sensibles del conflicto, en una jornada marcada también por las acusaciones de Turquía contra Israel y por el mensaje de Donald Trump sobre el material nuclear

Fotografía tomada de la cuenta oficial en X del Comando Central de Estados Unidos que muestra al buque USS Abraham Lincolntransitando por el mar Arábigo.
Fotografía tomada de la cuenta oficial en X del Comando Central de Estados Unidos que muestra al buque USS Abraham Lincolntransitando por el mar Arábigo. EFE
18 de abril de 2026 a las 11:31h

El Ejército de Irán ha anunciado este sábado que vuelve a restringir el tránsito por el estrecho de Ormuz, en un nuevo movimiento que dispara la incertidumbre sobre el alto el fuego pactado el 8 de abril con Estados Unidos. Teherán justifica la decisión acusando a Washington de haber incumplido los términos de ese acuerdo al mantener su cierre perimetral de la zona.

Según el comunicado difundido por la radiotelevisión pública iraní IRIB, Irán asegura que había accedido “de buena fe” y “tras los acuerdos previos alcanzados en negociaciones” a permitir un paso controlado de un número limitado de petroleros y buques mercantes por Ormuz, pero denuncia que los estadounidenses “continúan participando en actos de piratería y bandidaje bajo el pretexto de un supuesto bloqueo”.

Imagen de archivo de la Guardia Revolucionaria de Irán.
Imagen de archivo de la Guardia Revolucionaria de Irán.

A partir de ahí, el Ejército iraní da por cancelada esa flexibilización y anuncia que el control del estrecho regresa “a su estado anterior”, es decir, “bajo la estricta administración y control de las fuerzas armadas”. El mensaje añade que, “hasta que Estados Unidos ponga fin” a esa situación, el paso por Ormuz seguirá “estrictamente controlado”.

Ormuz vuelve al centro de la crisis

La decisión llega en un momento especialmente delicado. El alto el fuego de dos semanas entre Irán y EEUU, sellado el 8 de abril, encara su segundo y último fin de semana con una mezcla de distensión e incertidumbre, precisamente por la situación en Ormuz, considerado el epicentro del conflicto desde que Donald Trump decidió el viernes mantener el bloqueo sobre el perímetro de la zona.

En paralelo, el presidente estadounidense ha endurecido de nuevo su discurso. Durante un mitin en Arizona, Trump volvió a defender que un eventual acuerdo con Irán incluiría que Washington tome el control de material nuclear iraní y advirtió además de que recurrirá a vías “más hostiles” si fracasan las negociaciones con Teherán. La reacción iraní, según Europa Press, ha sido de rechazo, al considerar que esas afirmaciones pueden perjudicar el proceso diplomático.

Donald Trump, en una comparecencia en la Casa Blanca.
Donald Trump, en una comparecencia en la Casa Blanca

Ese cruce de mensajes ensombrece todavía más un escenario ya cargado de tensión, porque el estrecho de Ormuz no solo concentra el pulso militar y diplomático entre ambos países, sino también buena parte de la atención internacional sobre la evolución inmediata de la tregua. La sensación de fondo es que el alto el fuego entra en su tramo decisivo con más interrogantes que certezas.

Turquía eleva el tono contra Israel

La jornada ha dejado además otro foco de presión regional. El ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha acusado a Israel de no actuar por seguridad, sino con la intención de expandir su territorio, y ha citado como ejemplo lo ocurrido en Siria, Líbano, Gaza y Cisjordania. “Israel no busca su propia seguridad. Lo que busca es expandir su territorio”, afirmó durante el Foro Diplomático de Antalia. Fidan sostuvo además que el factor que “complica aún más las cosas” es el “enorme apoyo” que Israel recibe de Estados Unidos y de Europa.

En su evaluación, la crisis actual demuestra que Israel representa “una amenaza regional”, mientras criticó la pasividad de la Unión Europea, a la que reprochó no estar utilizando su poder para adoptar una posición que restrinja las actividades israelíes. Con este telón de fondo, la crisis regional entra en una nueva fase de máxima fragilidad: Irán vuelve a apretar en Ormuz, Trump amenaza con una línea más agresiva si no hay pacto y Turquía redobla sus críticas a Israel en pleno deterioro del equilibrio regional. Todo ello ocurre cuando el alto el fuego entre Washington y Teherán afronta sus horas más sensibles y con el principal corredor estratégico del conflicto otra vez bajo presión.

Sobre el autor

María Crisol

María Crisol

Ver biografía

Lo más leído