El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado en la noche de este viernes ataques contra objetivos situados dentro de Venezuela, incluidos blancos militares, en una nueva escalada de la estrategia de presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro. Así lo señalaron fuentes de la Administración estadounidense citadas por la cadena CBS News.
Tras conocerse los ataques, el Gobierno venezolano difundió un comunicado oficial en el que condena lo ocurrido y denuncia lo que califica como "una agresión militar de extrema gravedad" por parte de Estados Unidos. Según el texto, las acciones militares habrían alcanzado tanto zonas civiles como militares.
El Ejecutivo de Caracas asegura que los ataques se produjeron en la ciudad de Caracas, así como en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. En el comunicado, la República Bolivariana de Venezuela sostiene que estas acciones suponen una violación de la Carta de las Naciones Unidas.
El Gobierno venezolano menciona de forma expresa los artículos 1 y 2 de la Carta de la ONU, que recogen el respeto a la soberanía nacional, la igualdad jurídica entre Estados y la prohibición del uso de la fuerza. A su juicio, la ofensiva pone en riesgo la paz y la estabilidad internacional, especialmente en América Latina y el Caribe, y amenaza la vida de millones de personas.
Footage which appears to show U.S. Army CH-47G “Chinook” Special Operations Helicopters, likely with the 160th Special Operations Aviation Regiment (SOAR), over the Venezuelan capital of Caracas. pic.twitter.com/60DCRoTeFQ
— OSINTdefender (@sentdefender) January 3, 2026
Según el comunicado oficial, el objetivo de los ataques sería apoderarse de los recursos estratégicos del país, en particular del petróleo y los minerales, con la intención de quebrar la independencia política de Venezuela. El texto afirma que ese propósito no será alcanzado y subraya la determinación del Gobierno y de la población para defender la soberanía nacional.
El Ejecutivo venezolano vincula esta situación con episodios históricos anteriores y recuerda enfrentamientos pasados con potencias extranjeras. En ese contexto, evoca la figura de líderes independentistas y asegura que el país volverá a resistir lo que describe como una agresión imperial.
En el mismo mensaje, el Gobierno hace un llamado a la movilización de las fuerzas sociales y políticas del país para repudiar los ataques. También señala que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se encuentra desplegada junto a otros cuerpos de seguridad para garantizar la soberanía y el orden interno.
Denuncia ante la ONU
De manera paralela, Venezuela anunció que elevará denuncias ante instancias internacionales como el Consejo de Seguridad de la ONU, el secretario general de Naciones Unidas, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y el Movimiento de Países No Alineados, con el objetivo de exigir una condena al Gobierno estadounidense.
El presidente Nicolás Maduro, según el comunicado, ha activado todos los planes de defensa nacional previstos en la legislación venezolana. Entre las medidas adoptadas figura la firma y puesta en marcha de un decreto que declara el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional, así como el despliegue inmediato de los órganos de defensa integral del país.





