El presidente francés, Emmanuel Macron, reafirmó este lunes la disposición de Francia a recurrir a su arsenal nuclear en caso de amenaza a sus intereses vitales. Durante un discurso en la base de submarinos atómicos de L’île Longue, en Bretaña, el mandatario subrayó que la decisión final sobre el uso de estas armas corresponde al presidente. "No duraré en tomar la decisión que sea indispensable a la protección de nuestros intereses vitales", afirmó.
Macron describió el armamento nuclear como "fuera de lo común" y la base de la defensa nacional. En este contexto, anunció un refuerzo de la capacidad nuclear francesa, que calificó de "a la altura del desafío nacional y europeo", en un momento que definió como un mundo que "se endurece". El presidente francés advirtió además de "una conflagración posible en nuestras fronteras", en un claro llamamiento a fortalecer la disuasión frente a amenazas externas, en particular las relacionadas con Rusia y la creciente tensión en Oriente Medio.
El discurso del mandatario francés se produce en un contexto internacional marcado por la escalada de conflictos en Oriente Medio y la presión geopolítica en Europa. Macron situó la postura de Francia como un elemento disuasorio frente a potenciales agresiones, en línea con la estrategia de seguridad del país y con la necesidad de garantizar la estabilidad regional.
La postura de la UE
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que la Unión Europea debe "estar preparada para las consecuencias" derivadas de la guerra en Irán. En declaraciones a la prensa, indicó que la situación será abordada en una reunión del Colegio de Seguridad de la Comisión Europea, donde se evaluarán áreas como energía, transporte, seguridad y migración.
Von der Leyen calificó los recientes acontecimientos en Oriente Medio como "muy preocupantes" y destacó la necesidad de "trabajar duro para reducir la escalada y detener la propagación del conflicto". Su intervención siguió a la firma de un nuevo acuerdo de cooperación entre la UE y Suiza, en el marco de esfuerzos para coordinar respuestas frente a riesgos internacionales crecientes.
