El estrecho de Ormuz se convierte en la clave del conflicto de Oriente Medio (y de la economía mundial)

España va por detrás de otros países en la toma de medidas para paliar la esperada espiral inflacionista que anuncia el incremento del precio del petróleo, que vuelve a alcanzar los 100 dólares el barril

Un hombre respostando combustible, en una imagen reciente.
12 de marzo de 2026 a las 19:39h

El estrecho de Ormuz, su control, se ha convertido en una de las claves del conflicto de Oriente Medio, si es que no lo era desde el minuto uno. Si Francia lleva días anunciando que uno de sus portaaviones, el Charles de Gaulle, patrullará la zona para garantizar el tráfico de embarcaciones –donde pone embarcaciones léase, sobre todo, petroleros–, una de las primeras declaraciones del nuevo líder de Irán, Motjaba Jamenei, ha servido para dejar claro que el estrecho va a continuar cerrado. Y hemos dicho "declaraciones" porque no se puede decir propiamente "aparición", ya que no solo no ha salido él personalmente, sino que su alocución al país ha sido leído por una presentadora la televisión. Hay que recordar que incluso Irán ha reconocido que resultó herido en uno de los primeros bombardeos de Estados Unidos e Israel y no está claro cual es su estado de salud. Motjaba ha sido elegido en sustitución de Ali Jamenei, su padre, que resultó muerto en esa primera oleada de bombardeos. 

En cualquier caso, es complicado hablar sobre quien tiene le mando en Irán a día de hoy... todo indica que es la Guardia Republicana Islámica la que está tomando las grandes decisiones bélicas, lo que incluye el ataque a varios petroleros que se habrían aventurado en el estrecho de Ormuz pese a la situación (y el aviso de las aseguradoras de que no se harían cargo de las consecuencias que se deriven de hipotéticos ataques).

Pero la situación en Ormuz no es igual para todos los países y así lo ha dicho el propio Irán, que confirmar que ha autorizado el tránsito a buques de "algunos países", entre los que, sin duda, está China. Incluso se habla del paso de ocho petroleros bajo bandera de este país.

Si el miércoles era noticia que el petróleo –hablamos del Brent, el de referencia en Europa– había vuelto a subir por encima de los 90 dólares el barril, este jueves la noticia es un 10% más complicada, ya que, en el momento de escribir estas líneas, era de 99,34 dólares, un 8% más que el día anterior. El anuncio de más de treinta países de que iban a liberar parte de sus reservas estratégicas, por un montante total de 400 millones de barriles, no ha servido por ahora para controlar el precio del crudo, el objetivo de esta medida, casi al contrario, ya que el mercado ha entendido que, probablemente, la situación es más grave de lo que se está diciendo.

España tomará medidas en el próximo consejo de ministros

En el ámbito doméstico, más allá del eslogan del 'No a la guerra', el Gobierno sigue sin tomar –siquiera anunciar– medidas efectivas destinadas a paliar la espiral inflacionista a la que España, como todo Occidente, parece abocada debido al conflicto. Si países vecinos como Portugal y Francia han anunciado una reducción de los impuestos especiales que gravan a los combustibles y un control de los precios en las gasolineras para evitar abusos, lo cierto es que al Gobierno español le está costando tomar decisiones y ha pospuesto hasta el martes, que hay consejo de ministros, la adopción de medidas anticrisis que, todo parece indicar, tampoco van a ser de gran calado.

Por ejemplo, de los contactos que el Gobierno ha mantenido con la patronal y los sindicatos, se desprende que no habrá, al menos no de manera inmediata, una bajada inminente de los alimentos, bonificar los carburantes o incluso 'topar' los alquileres. La primera de estas medidas, por ejemplo, se puso en marcha con la ola inflacionista de la guerra en Ucrania. Lo que sí parece que podría aprobarse es ayudas al campo y al transporte, precisamente por su efecto multiplicador de la inflación.

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Carlos Piedras

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