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El crucero Odyssey deja varados a más de 200 pasajeros en Camboya y culpa al precio del combustible

El crucero Odyssey llevaba a bordo a 203 pasajeros y 156 tripulantes. Según la naviera, el gasto en combustible por camarote ha pasado de unos 1.800 dólares al mes a entre 6.000 y 8.000 en algunas zonas de Asia

  • El crucero Odyssey deja varados a más de 200 pasajeros en Camboya y culpa al precio del combustible.

El crucero Odyssey, un buque estadounidense que ofrecía a sus pasajeros vivir de forma permanente en el mar mientras daban la vuelta al mundo, ha suspendido su travesía en Camboya. Según la propia compañía, el fuerte aumento del precio del combustible ha hecho inviable mantener la ruta, y cientos de personas se han quedado sin el que era su hogar flotante.

El barco, gestionado por la empresa Villa Vie Residences, con sede en Florida, atracó el 23 de octubre en el puerto autónomo de Sihanoukville para una escala de cinco días. Desde allí debía continuar hacia Vietnam, pero el miércoles seguía amarrado en el muelle sin fecha de salida confirmada.

El Odyssey zarpó de Belfast hace dos años para recorrer los siete continentes en un viaje de varios años que combinaba vivienda a largo plazo con turismo global. Su itinerario confirmado se extendía hasta noviembre de 2027.

El buque tenía capacidad para 650 residentes. En el momento de la suspensión transportaba a 203 pasajeros de 15 nacionalidades, en su mayoría estadounidenses, y a 156 tripulantes.

Por qué el crucero Odyssey ha suspendido su travesía

La naviera explica que el gasto mensual en combustible por camarote, que históricamente rondaba los 1.800 dólares, se ha disparado hasta entre 6.000 y 8.000 dólares en algunas zonas de Asia. Atribuye esta subida a la guerra de Irán.

Para contener el consumo, la compañía redujo la velocidad y alargó las estancias en puerto, pero no logró compensar las pérdidas. Según añadió, trasladar todo el sobrecoste a los residentes no era una opción realista.

Siete horas para salir del barco, según algunos pasajeros

Algunos pasajeros aseguran que recibieron el aviso a las siete de la mañana y que tenían hasta las dos de la tarde para abandonar el barco. También cuentan que tuvieron que buscarse alojamiento por su cuenta.

Otros denuncian mala gestión, peticiones constantes de dinero extra y salarios impagados a la tripulación. La situación de los tripulantes sigue sin aclararse.

La compañía afirma que su prioridad es ayudar a residentes, tripulantes y empleados mientras intenta reestructurar el negocio. Su plan de poner en servicio un segundo buque residencial a principios de 2029 queda en el aire, ya que el comunicado no hace ninguna mención a él.

El crucero Odyssey, un buque estadounidense que ofrecía a sus pasajeros vivir de forma permanente en el mar mientras daban la vuelta al mundo, ha suspendido su travesía en Camboya. Según la propia compañía, el fuerte aumento del precio del combustible ha hecho inviable mantener la ruta, y cientos de personas se han quedado sin el que era su hogar flotante.

El barco, gestionado por la empresa Villa Vie Residences, con sede en Florida, atracó el 23 de octubre en el puerto autónomo de Sihanoukville para una escala de cinco días. Desde allí debía continuar hacia Vietnam, pero el miércoles seguía amarrado en el muelle sin fecha de salida confirmada.

El Odyssey zarpó de Belfast hace dos años para recorrer los siete continentes en un viaje de varios años que combinaba vivienda a largo plazo con turismo global. Su itinerario confirmado se extendía hasta noviembre de 2027.

El buque tenía capacidad para 650 residentes. En el momento de la suspensión transportaba a 203 pasajeros de 15 nacionalidades, en su mayoría estadounidenses, y a 156 tripulantes.

Por qué el crucero Odyssey ha suspendido su travesía

La naviera explica que el gasto mensual en combustible por camarote, que históricamente rondaba los 1.800 dólares, se ha disparado hasta entre 6.000 y 8.000 dólares en algunas zonas de Asia. Atribuye esta subida a la guerra de Irán.

Para contener el consumo, la compañía redujo la velocidad y alargó las estancias en puerto, pero no logró compensar las pérdidas. Según añadió, trasladar todo el sobrecoste a los residentes no era una opción realista.

Siete horas para salir del barco, según algunos pasajeros

Algunos pasajeros aseguran que recibieron el aviso a las siete de la mañana y que tenían hasta las dos de la tarde para abandonar el barco. También cuentan que tuvieron que buscarse alojamiento por su cuenta.

Otros denuncian mala gestión, peticiones constantes de dinero extra y salarios impagados a la tripulación. La situación de los tripulantes sigue sin aclararse.

La compañía afirma que su prioridad es ayudar a residentes, tripulantes y empleados mientras intenta reestructurar el negocio. Su plan de poner en servicio un segundo buque residencial a principios de 2029 queda en el aire, ya que el comunicado no hace ninguna mención a él.

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