La Comisión Europea ha abierto un expediente formal contra Booking por posibles incumplimientos de la Ley de Servicios Digitales (DSA). Bruselas investiga si la plataforma de reservas ha adoptado las medidas exigidas para prevenir prácticas ilegales, entre ellas los anuncios fraudulentos y las estafas mediante suplantación de identidad, conocidas como phishing.
El Ejecutivo comunitario considera que la compañía no ha "evaluado con diligencia ni mitigado de manera efectiva" los riesgos asociados a este tipo de fraudes. Además, cuestiona que Booking cumpla las obligaciones de transparencia, ya que algunos proveedores habrían pagado para aparecer en posiciones más destacadas de los resultados de búsqueda sin que sus anuncios estuvieran claramente identificados como publicidad.
La vicepresidenta de la Comisión Europea para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, ha defendido la necesidad de actuar para proteger a los usuarios. "Los europeos deben poder reservar sus vacaciones sin temor a ser estafados", ha señalado en un comunicado, en el que recuerda que la normativa europea establece responsabilidades específicas para las plataformas digitales frente a estos riesgos.
La posición de Booking
Por su parte, Booking ha asegurado que está "colaborando plenamente" con Bruselas para abordar de manera "constructiva" las presuntas irregularidades señaladas. La compañía ha defendido que "la seguridad, la confianza y la protección de los datos personales son prioridades fundamentales" en su actividad.
La plataforma también ha reiterado su compromiso de trabajar con gobiernos, organismos reguladores, fuerzas de seguridad y socios del sector para combatir la ciberdelincuencia y el fraude en internet. El expediente permitirá a la Comisión examinar las posibles deficiencias detectadas en el cumplimiento de la normativa europea sobre servicios digitales.
La Comisión Europea ha abierto un expediente formal contra Booking por posibles incumplimientos de la Ley de Servicios Digitales (DSA). Bruselas investiga si la plataforma de reservas ha adoptado las medidas exigidas para prevenir prácticas ilegales, entre ellas los anuncios fraudulentos y las estafas mediante suplantación de identidad, conocidas como phishing.
El Ejecutivo comunitario considera que la compañía no ha "evaluado con diligencia ni mitigado de manera efectiva" los riesgos asociados a este tipo de fraudes. Además, cuestiona que Booking cumpla las obligaciones de transparencia, ya que algunos proveedores habrían pagado para aparecer en posiciones más destacadas de los resultados de búsqueda sin que sus anuncios estuvieran claramente identificados como publicidad.
La vicepresidenta de la Comisión Europea para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, ha defendido la necesidad de actuar para proteger a los usuarios. "Los europeos deben poder reservar sus vacaciones sin temor a ser estafados", ha señalado en un comunicado, en el que recuerda que la normativa europea establece responsabilidades específicas para las plataformas digitales frente a estos riesgos.
La posición de Booking
Por su parte, Booking ha asegurado que está "colaborando plenamente" con Bruselas para abordar de manera "constructiva" las presuntas irregularidades señaladas. La compañía ha defendido que "la seguridad, la confianza y la protección de los datos personales son prioridades fundamentales" en su actividad.
La plataforma también ha reiterado su compromiso de trabajar con gobiernos, organismos reguladores, fuerzas de seguridad y socios del sector para combatir la ciberdelincuencia y el fraude en internet. El expediente permitirá a la Comisión examinar las posibles deficiencias detectadas en el cumplimiento de la normativa europea sobre servicios digitales.
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