El Ataque como defensa: Irán busca encender el conflicto en todo Oriente Medio

Pedro Sánchez se desmarca de las potencias occidentales y critica tanto al "odioso" régimen iraní como a unos ataques "injustificados", mientras el PP pide que España se alinee con "las democracias liberales"

Vista parcial de la Base Naval de Rota.
02 de marzo de 2026 a las 20:08h

Irán busca extender a todo Oriente Medio el conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel, desde el Líbano hasta la península arábiga. Si las dos potencias agresoras –por qué no utilizar este término si su acción no está amparada por la ONU y ni tan siquiera ha sido objeto de debate en el Congreso estadounidense– han utilizado la habitual excusa de atacar a Irán para frenar su programa nuclear, algo que se suponía (así lo dijo el presidente Donald Trump) que había quedado seriamente dañado tras los ataques del pasado verano, lo cierto es que el auténtico potencial bélico iraní se basa en el arsenal de misiles de medio y largo alcance que posee.

Irán trata de involucrar –tiene un plan cerrado al respecto, según distintos expertos– a los países aliados de Estados Unidos, caso de Emiratos Árabes, Kuwait o Arabia Saudí en el conflicto. Mientras el mundo árabe, de manera generalizada, guarda silencio o directamente se defiende de la respuesta iraní en forma de misiles y drones, las minorías chiítas de la zona han salido en defensa de Irán, con Hezbolá a la cabeza, que ha atacado desde el Líbano posiciones de Israel, que ha respondido causando treinta muertos.

La muerte del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, durante el transcurso de los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel apenas ha tenido una respuesta de corte insurreccional en las calles de Teherán, al contrario, son sus seguidores los que se dejan ver clamando venganza. Hace apenas dos meses que Irán vivió la última oleada de manifestaciones contra el régimen, que causó un número indeterminados de muertos, dándose por buena una cifra que iría entre los 4.000 y 6.000 fallecidos, en definitiva, la oportunidad para la democracia que ha invocado el propio Donald Trump no ha encontrado por ahora eco en la oposición iraní. En cualquier caso, Estados Unidos estaría buscando algún tipo de interlocución en la troika que ha tomado el control tras la muerte de Jamenei, tal vez buscando una situación similar a lo que podríamos llamar 'la doctrina Delcy'. Pensar en una invasión de un país de 1.648.000 de kilómetros cuadrados y cerca de 100 millones de habitantes, se antoja una entelequia.

Suben el petróleo y el gas, bajan las bolsas

El conflicto en la zona, sobre todo debido al cierre del estrecho de Ormuz, ha ocasionado una subida del precio del petróleo del 8%, que se va hasta el 50% si hablamos del gas. Las principales bolsas europeas han cerrado con importantes pérdidas (Londres, -1,20%; París -2,17%; Frankfurt, -2,42%... Madrid, por su parte, ha perdido -2,62%). Curiosamente, Tel Aviv ha cerrado con un beneficio del 4,6%, mientras Nueva York, en el momento de escribir estas líneas, se movía entre plano y ligeras ganancias.

Acerca del uso de las bases de uso conjunto que Estados Unidos tiene en España, el Gobierno afirma que no ha permitido el uso de ninguna de ellas, aunque hay informaciones que desmienten al ministro de Exteriores, José Manuel Albares. De Rota es seguro que dos barcos habitualmente adscritos forman parte de la flota que Estados Unidos ha desplegado en la zona, mientras que de Morón se sabe que aviones que permiten repostar en el aire salieron días antes de la primera oleada de bombardeos.

Si Reino Unido, Francia y Alemania se han mostrado partidarios de participar en el conflicto, siempre en defensa de sus intereses en la región (sobre todo tras el ataque de Irán a una base británica en Chipre), España, por contra, se desmarca de la postura de las grandes potencias europeas y está en disposición de liderar, de alguna manera, el bloque de países que se oponen al conflicto. Pedro Sánchez es el dirigente occidental que más se ha significado en contra de los ataques, afirmando en la cena inaugural del Mobile World Congress de Barcelona que "se puede estar contra un régimen odioso como el de Irán y, al mismo tiempo, contra una intervención injustificada".

El PP no comparte el posicionamiento de Sánchez. La dirección del partido estima que España debería alinearse abiertamente "con las democracias liberales", a la vez que ha bromeado con que "a Sánchez, sin Maduro ni los ayatolás, se le vacía el grupo de whatsapp".

Sobre el autor

Carlos Piedras

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