Además de perder a una hija por la violencia escolar, los padres de Kira López –joven de 15 años que se quitó la vida en 2021 tras denunciar bullying en el centro Pare Manyanet de Sant Andreu– han tenido que soportar cómo un padre del referido colegio, de la misma clase en la que estudiaba Kira, les realizaba comentarios “vejatorios”, “lesivos” e "injuriosos” en la red social X, antes Twitter.
Entre los insultos, el ya condenado, pareja también de una de las profesoras del Pare Manyanet de Sant Andreu, llamaba “ratas”, “perro rabioso” o “escoria” a los progenitores de Kira. Un acoso digital que ya tiene una sentencia en contra tras estimar una jueza de manera parcial la demanda presentada por la familia.
La Fiscalía había solicitado 20.000 euros de indemnización
El fallo de la jueza del Juzgado de Primera Instancia nº 20 de Barcelona por atacar de forma sistemática a la familia de Kira deja claro que el acusado hizo una “intromisión ilegítima en el derecho al honor” tanto de Kira como de sus padres. La Fiscalía del Estado había respaldado que se juzgase a este hombre como culpable, pidiendo una indemnización de 20.000 euros para la familia. Finalmente, la magistrada ha cifrado la indemnización en 4.000 euros, 2.000 para cada progenitor.
Una sentencia que condena el acoso digital, pero queda corta para muchos usuarios en redes. “Debería ir a la cárcel” o “¿tan poco cuesta ensuciar el nombre de una víctima y de su familia?”, comentan. En España, al contrario de lo que ocurre con otro tipo de sucesos como los accidentes de tráfico, no hay un baremo para indemnizar a las víctimas en caso de atentar contra el derecho al honor.
Más de 100 tuits ofensivos que tendrá que borrar
La sentencia recoge que el citado padre publicó “más de 100 tuits ofensivos con un tono cada vez más agresivo y directo”. Insultos como “torticeros”, loca”, “escoria” o “payasos” han sido considerados por la magistrada como un ataque a la dignidad, imagen pública y salud mental de unos padres que siguen luchando por superar la muerte de su hija.
La crueldad de las publicaciones ha sido reconocida por la jueza, que ha rechazado el intento del acusado de ampararse en su derecho a la libertad de expresión. Un derecho que, según la sentencia, “no permite sobrepasar la intención crítica dándole un matiz injurioso, denigrante o desproporcionado”.
La resolución judicial reconoce intromisión ilegítima en el derecho al honor tanto de los progenitores como de la propia menor fallecida. El condenado tendrá que eliminar todos los mensajes y publicaciones de su propia cuenta como acto de reparación pública. Tendrá que publicar también la sentencia.
Sobre la sentencia, José Manuel López, padre de Kira, ha señalado: “¿Es poco 4.000 euros? Sí, es poco para el daño causado. Pero al menos crea un precedente judicial: el odio, la difamación y el linchamiento digital contra víctimas de bullying y sus familias ya no salen gratis. Esto no es libertad de expresión. Esto es acoso. Y también se paga ante la justicia. Porque después del acoso escolar… no puede venir el acoso social”.
