Se trata de un pequeño respiro. Tras las imparables subidas de precios relacionadas con la Navidad de los meses de octubre y noviembre, la inflación del mes de enero va a suponer un alivio para los consumidores españoles, con una bajada de cinco décimas en el Índice de Precios al Consumo (IPC), que se encadena al descenso que ya registró (sorpresivamente, nadie lo vio por ningún lado) el pasado mes de diciembre, según el dato adelantado que ha dado a conocer este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Con este dato, la inflación se sitúa por el momento en el 2,4%. El Ministerio de Economía, en un comunicado, ha incidido en que "se trata del mayor descenso desde marzo del año pasado", descenso que, en buena medida, se ha debido a la bajada del precio de la energía.
Críticas de inversores internacionales
Que tampoco se trata propiamente de que el precio de la electricidad haya descendido –por cierto, está circulando un informe en el que un importante grupo de inversores, entre los que está gente como Bill Gates, se pregunta porqué la luz en España sigue siendo tan cara tras la incorporación masiva de renovables, si bien la respuesta es fácil: marca el precio de la última que entra, que no es renovable–, se trata de que la subida ha sido menor que la producida en enero de 2025. Eso sí, los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, disminuyen, frente al incremento que registraron en el mismo mes del año anterior, ese sí es un matiz muy importante.
Hay que prestar atención también al cambio que se ha producido en lo que se conoce como el cambio de base, que supone una modificación en los productos que integran la cesta de la compra y una nueva ponderación de los mismos respecto la del año pasado.
Venezuela, Irán
En plena incertidumbre internacional por la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, los precios de la gasolina y del diésel en España, como en casi toda Europa, han ido a la baja, fruto del abaratamiento del crudo del barril Brent, que este viernes ha vuelto a reducirse incluso en un 1%, después de que la Administración de Donald Trump aliviara algunas sanciones sobre la industria energética venezolana. Respecto a una posible intervención de Estados Unidos en Irán, otro país productor de petróleo, el mercado no detecta ningún tipo de turbulencia al respecto.
La inflación subyacente, que excluye de su cálculo la energía y los alimentos no elaborados, permanece plana en enero, fija en el 2,6%, y es ya el tercer mes consecutivo en que lo hace. Este es un parámetro que les gusta mucho a las analistas a la hora de realizar previsiones. De hecho, el dato va precisamente en línea con las previsiones que habían esbozado al respecto, ya que consideran que hay un importante margen de bajada y que este 2026 el IPC podría seguir moderándose y quedarse ligeramente por encima del 2%, que es el dato que ha marcado el Banco Central Europeo (BCE) para España. La fundación Funcas, por su parte, no es tan optimista y prevé que este año el indicador descenderá hasta el 2,4%, es decir, quedaría 3 ó 4 décimas por encima de la previsión europea.
Para el departamento que dirige el ministro Carlos Cuerpo, esta moderación de la inflación va en línea con el objetivo del BCE para la zona euro, que es que se mantenga estable cerca del 2%, lo que podría permitir a las familias recuperar algo del poder adquisitivo que las clases asalariadas han ido perdiendo en los años después de la pandemia.


