El fin de la rebaja fiscal a los carburantes llegará este miércoles 30 de septiembre, cuando expirará el descuento aplicado al impuesto de hidrocarburos durante los últimos meses. El Gobierno tendrá que decidir antes de esa fecha si prorroga la medida, la sustituye por nuevas ayudas o permite que finalice, en un momento especialmente delicado para los consumidores por el nuevo repunte del precio de la gasolina y el diésel.
La decisión se produce cuando los carburantes vuelven a acercarse a los niveles más elevados registrados en España. A 28 de septiembre, el gasóleo A se sitúa en 1,931 euros por litro y la gasolina 95 en 1,928 euros, después de registrar nuevas subidas durante la última semana. Sin la rebaja fiscal vigente, ambos combustibles ya habrían superado los máximos históricos alcanzados en 2022.
La situación contrasta con los precios de julio, cuando la gasolina se situaba en 1,444 euros por litro y el diésel en 1,506 euros. Desde entonces, el incremento ha sido de varias decenas de céntimos por litro, mientras que el gasóleo acumula unos cinco céntimos de subida solo en las últimas tres semanas.
La rebaja fiscal ha ido reduciéndose progresivamente: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y las cantidades vigentes en septiembre, con 5 céntimos para la gasolina y 20 para el diésel. Esta medida expira el próximo 30 de septiembre, por lo que la decisión que adopte el Gobierno determinará el escenario de precios de octubre.
Transportistas e industria reclaman medidas
La incertidumbre no afecta únicamente a los conductores. El encarecimiento de los carburantes está repercutiendo también en el transporte y en los costes de las empresas. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) reclama que parte del incremento de la recaudación pública asociado al mayor precio de los carburantes se traduzca en ayudas para el sector.
Fenadismer, por su parte, ha pedido al Gobierno que intervenga los precios de los carburantes si mantiene el actual modelo de ayudas. La organización sostiene que las petroleras habrían absorbido la rebaja fiscal en sus márgenes, por lo que considera que el sistema de bonificación no habría cumplido el efecto esperado.
El encarecimiento de la energía también está afectando a la industria española. La Alianza por la Competitividad de la Industria Española calcula que la subida del gas y la electricidad desde el inicio del conflicto en Irán, el 28 de febrero, hasta final de año elevaría los costes energéticos de la industria en 7.400 millones de euros.
Este próximo martes se conocerá la decisión del Gobierno sobre las medidas que aplicará ante el aumento de los precios. Consumidores, transportistas y empresas esperan conocer si la rebaja fiscal tendrá continuidad o si será sustituida por algún otro mecanismo de apoyo, mientras el precio de los carburantes se acerca de nuevo a los niveles más elevados registrados en España.
El fin de la rebaja fiscal a los carburantes llegará este miércoles 30 de septiembre, cuando expirará el descuento aplicado al impuesto de hidrocarburos durante los últimos meses. El Gobierno tendrá que decidir antes de esa fecha si prorroga la medida, la sustituye por nuevas ayudas o permite que finalice, en un momento especialmente delicado para los consumidores por el nuevo repunte del precio de la gasolina y el diésel.
La decisión se produce cuando los carburantes vuelven a acercarse a los niveles más elevados registrados en España. A 28 de septiembre, el gasóleo A se sitúa en 1,931 euros por litro y la gasolina 95 en 1,928 euros, después de registrar nuevas subidas durante la última semana. Sin la rebaja fiscal vigente, ambos combustibles ya habrían superado los máximos históricos alcanzados en 2022.
La situación contrasta con los precios de julio, cuando la gasolina se situaba en 1,444 euros por litro y el diésel en 1,506 euros. Desde entonces, el incremento ha sido de varias decenas de céntimos por litro, mientras que el gasóleo acumula unos cinco céntimos de subida solo en las últimas tres semanas.
La rebaja fiscal ha ido reduciéndose progresivamente: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y las cantidades vigentes en septiembre, con 5 céntimos para la gasolina y 20 para el diésel. Esta medida expira el próximo 30 de septiembre, por lo que la decisión que adopte el Gobierno determinará el escenario de precios de octubre.
Transportistas e industria reclaman medidas
La incertidumbre no afecta únicamente a los conductores. El encarecimiento de los carburantes está repercutiendo también en el transporte y en los costes de las empresas. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) reclama que parte del incremento de la recaudación pública asociado al mayor precio de los carburantes se traduzca en ayudas para el sector.
Fenadismer, por su parte, ha pedido al Gobierno que intervenga los precios de los carburantes si mantiene el actual modelo de ayudas. La organización sostiene que las petroleras habrían absorbido la rebaja fiscal en sus márgenes, por lo que considera que el sistema de bonificación no habría cumplido el efecto esperado.
El encarecimiento de la energía también está afectando a la industria española. La Alianza por la Competitividad de la Industria Española calcula que la subida del gas y la electricidad desde el inicio del conflicto en Irán, el 28 de febrero, hasta final de año elevaría los costes energéticos de la industria en 7.400 millones de euros.
Este próximo martes se conocerá la decisión del Gobierno sobre las medidas que aplicará ante el aumento de los precios. Consumidores, transportistas y empresas esperan conocer si la rebaja fiscal tendrá continuidad o si será sustituida por algún otro mecanismo de apoyo, mientras el precio de los carburantes se acerca de nuevo a los niveles más elevados registrados en España.
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