El pueblo más alto y más pequeño —en población— de la provincia de Cádiz ha abierto hoy sus puertas a la cita quesera más importante de Andalucía. Villaluenga del Rosario, enclavado en el corazón del Parque Natural Sierra de Grazalema, ha inaugurado este viernes la XVII Feria del Queso Artesanal de Andalucía, un evento ya consolidado como uno de los grandes referentes gastronómicos a nivel nacional y que durante tres días transformará este singular pueblo blanco en la capital andaluza del queso artesano.
El acto inaugural ha estado presidido por el alcalde de la localidad, Alfonso Moscoso, acompañado por la Corporación Municipal y por un nutrido respaldo institucional que refleja la dimensión que ha alcanzado este evento. Han asistido la delegada de Fomento de la Junta de Andalucía en Cádiz, Carmen Sánchez, el secretario de Organización del PSOE de Cádiz, Juan Cornejo, así como alcaldes y portavoces de los municipios de la Sierra de Cádiz, en una muestra de apoyo comarcal a una feria que va mucho más allá de lo gastronómico.
Una feria que es motor económico, turístico y social para la comarca
Durante su intervención, el alcalde Moscoso no escatimó en reivindicar el valor estratégico del evento para el territorio. "Hoy no solo inauguramos una feria, inauguramos una nueva oportunidad para seguir creciendo como pueblo, apoyándonos en nuestras raíces, en nuestro saber hacer y en la calidad de nuestros productos", señaló. El regidor también quiso poner en valor el trabajo silencioso y constante de los productores: "Detrás de cada queso hay historia, tradición y un enorme trabajo que merece ser reconocido. Nuestros queseros son los verdaderos protagonistas de esta feria y los mejores embajadores de nuestra tierra".
Moscoso subrayó además la proyección exterior que aporta este evento al municipio y a toda la comarca, afirmando que "la Feria del Queso de Andalucía sitúa a Villaluenga del Rosario en el mapa agroalimentario nacional e internacional, atrayendo visitantes, generando empleo y dinamizando la economía local".
En esa línea, añadió que "la unión entre tradición e innovación es clave para seguir posicionando nuestros productos en mercados cada vez más exigentes", antes de invitar a todos los asistentes a ir más allá de la degustación: "Queremos que quienes nos visiten no solo degusten nuestros quesos, sino que vivan Villaluenga, su entorno, su cultura y la hospitalidad de su gente".
La XVII edición reúne a 31 queserías de las ocho provincias andaluzas y a cinco denominaciones de origen del país, con una oferta que abarca desde degustaciones y venta directa hasta actividades paralelas, concursos y espacios de encuentro entre profesionales del sector. Todo ello en un entorno natural único que, por sí solo, ya justifica el desplazamiento. La entrada es libre y gratuita, y la feria abre sus puertas de 11.00 a 19.00 horas el viernes y el sábado, y de 11.00 a 17.00 horas este próximo domingo.
Del queso payoya a los talleres de elaboración: una experiencia completa
Villaluenga no es simplemente el escenario de la feria: es parte esencial de ella. Aquí nació y se consolidó el prestigio del queso de cabra payoya, una de las joyas gastronómicas de la Sierra de Cádiz, elaborado de forma artesanal con leche de la raza autóctona payoya y reconocido por su personalidad intensa y su profundo arraigo al territorio. En la comarca conviven queserías familiares y productores tradicionales que han convertido la cultura del queso en seña de identidad y motor de desarrollo rural.
La programación de este fin de semana es extraordinariamente densa. El sábado arranca con el I Concurso Nacional de Técnica y Presentación del Queso a las 11.00 horas, seguido de una sucesión de catas maridadas que incluyen desde queso idiazabal con txakoli y sidra hasta queso de la Sierra de Aracena marinado con vino de naranja del Condado de Huelva. El domingo, la agenda incluye propuestas como el queso zamorano con Rivera del Duero, los quesos de la Ruta Europea con sake o la cata con vídeo para descubrir el queso D.O. Mahón. Para los más curiosos, el Taller de Elaboración de Quesos en el Museo del Queso permite participar activamente en el proceso artesanal de elaboración con leche de cabra y oveja, con sesiones simultáneas a lo largo de todo el día, aunque con un máximo de 25 personas por actividad y por estricto orden de inscripción.
Quienes quieran profundizar en el territorio también tienen su hueco: el sábado y el domingo se organizan visitas guiadas gratuitas por la localidad, con información e inscripciones en el Punto de Información. Porque visitar la feria es también pasear por uno de los pueblos blancos más singulares de Andalucía, descubrir su plaza de toros excavada en la roca, explorar la Sima de Villaluenga —una de las más importantes de la comunidad— o recorrer los senderos que conectan con Grazalema, Benaocaz o Ubrique entre paisajes de roca caliza y aire puro de sierra.
Después de 17 ediciones y con más de 30.000 visitantes esperados a lo largo del fin de semana, la Feria del Queso Artesanal de Andalucía ha dejado de ser únicamente un evento gastronómico para convertirse en una auténtica celebración del territorio, la tradición y el turismo sostenible. Una cita imprescindible para quienes buscan experiencias auténticas, productos de calidad excepcional y el encanto incomparable de la Sierra de Cádiz.


