Una visita a La taberna del sapo, un 'gallego' en la portuense urbanización de Valdelagrana.

Tragarse un sapo. Con esta expresión se quiere representar una situación en la que alguien debe superar un desagradable trance. La idea de tragarse un batracio supone una acción tan poco deseable que la metáfora se antoja difícil de superar. Sin embargo, El Sapo del que les vengo a hablar en esta ocasión es un bocado rico, rico. Es el nombre de una taberna que hace ya siete años abrió sus puertas en la avenida principal de Valdelagrana, en El Puerto de Santa María.

Ahora que caigo, no pregunté a su responsable, una gallega de las que ejerce, el porqué de bautizar su establecimiento con el nombre de este anfibio viscoso y de piel desnuda. Les dejo para que sean ustedes mismos los que salgan de dudas, porque sin duda les recomiendo que visiten cualquier día esta típica taberna gallega.

El sitio no es el más cómodo ni el más apetecible para tomar algo una noche de invierno, ya que la mayor parte de las mesas están dispuestas en una porche exterior que si bien está cubierto, no reúne las mejores condiciones de aislamiento. Otra cosa debe ser cualquier mediodía o cuando las noches se presenten más templadas.

Pero no fue nuestro caso. Aprovechando la presencia en El Puerto de una de las más cualificadas orientadoras familiares del país, Sara Pérez-Tomé, nos acercamos a saludarla y fuimos a tomar algo con ella. Era un jueves y hacía fresco. Dudamos ir a “Juan Antonio”, que también está por la zona y tiene unos productos y una cocina excelentes, pero habíamos estado no hacía mucho y me aconsejaron hace tiempo la Taberna El Sapo. Decidimos no esperar más.Que un jueves noche, con la habitual frialdad del ambiente invernal de Valdelagrana, la terraza estuviera casi completa era una buena señal. Intentamos sentarnos dentro, pero no había mesa disponible y nos acomodamos fuera. Eso sí, sin quitarnos los abrigos.

En la carta se nos anuncia “el placer de la comida gallega”. Mariscos, carnes y especialidades, algunas por encargo (buey, centollos y bogavantes a 32, 46 y 75 euros/kilo respectivamente), se ofrecen a buen precio. ¿Habrá gato encerrado?

Mejillones, berberechos, nécoras y percebes me llaman la atención entre los mariscos, pero un poco más arriba aparecen las especialidades de la casa y abundan los platos con pulpo. A feira, con cachelos, al ajillo y con langostinos. Además, de temporada, ofrecen caldo gallego y lacón con grelos.          

De bebida pedimos un Ribeiro blanco. El caldito apetecía con esel tiempo. Empezamos con uno sabroso y quizás algo contundente para una cena, con verdura, carne y legumbres. Estupenda elección.

Le sigue el clásico pulpo con cachelos (patata gallega hervida). Aunque cada vez más establecimientos caen en la tentación de poner una cama de patatas como para una comunidad de vecinos de Manhattan, hay más pulpo aún, con trozos tiernos, bien cocidos y perfectamente condimentados con aceite de oliva, sal gorda y pimentón de la Vera.Del pulpo con langostinos al ajillo, lo mismo. Perfecta cocción del pulpo y sabrosos los langostinos a trozos. El sabor a ajillo, en su justa medida, no preside todo el pato, respetando y potenciando la variedad de sabores.

Lo espero todo del lacón. La textura es perfecta y el sabor, con el toque justo de pimentón y sal, completísimo también. El aceitito que deja en el plato pide pan. Me contengo.

Estamos más que satisfechos, pero en mi afán de probarlo todo he pedido un plato más al centro. Recuerdo que hace dos veranos lo tomamos en Galicia. Es la zorza. Un lomo de cerdo cortado a trocitos y adobado, muy típico por allí arriba. Mi amiga Lucía, medio jerezana y medio gallega por los cuatro costados, lo encargó en una carnicería próxima a su casa en Sobrados. Lo recordaba a trocitos más pequeños, como un chorizo sin tripa. En El Sapo nos lo presentan en trozos más grandes. Demasiado, quizás. No están mal de sabor, pero la carne está poco tierna. La cama de patatas, esta vez fritas, hace imposible que apuremos el último plato.

No hay más sitio para el postre.

Taberna El Sapo. Avda. de la Paz, 38. 11500. El Puerto de Santa María (Cádiz). 956 56 13 30. Horario: De martes a sábados, de 12.30 a 23 horas (cierra de 16 a 20.30 horas). Domingos, de 12.30 a 17 horas. Lunes, cerrado. www.latabernadelsapo.com

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