Incontables referencias de vinos, todo tipo de quesos, patés de sabores, aceites, embutidos ibéricos... Un puñado de negocios cada vez mayor compite en el casco histórico por ofrecer productos 'delicatessen', y poder degustarlos 'in situ'.

Los antiguos colmados son ahora lugares especializados repletos de conservas de máxima calidad, quesos de todos los colores, pates de sabores, aceites hipermega vírgenes y una colección de referencias de vinos casi incontable. Desaparecidos los antiguos ultramarinos —o casi, pues en Jerez aún sobrevive El rey del bacalao en calle Algarve—, el centro comercial de la ciudad asiste a un inusitado boom de los negocios gourmet. Hubo un tiempo en la ciudad en el que para encontrar algún producto fuera de lo normal o alguna referencia menos popular y más exquisita solo había posibilidad de hallarla en una gran superficie comercial muy concreta. Ahora, el centro ofrece tiendas hasta arriba de productos delicatessen que lo mismo ofertan legumbres seleccionadas que embutidos con denominación de origen. Templos para sibaritas que, también a diferencia de lo que ocurría hace unos años, se han vuelto algo más asequibles para el bolsillo del gran público. 

En un recorrido imaginario por esta ruta de las tiendas de productos escogidos uno puede arrancar en Calidad en Boca, en calle Larga, para hacer parada en La Quesería, en Honda, y llegar hasta Las Angustias para hacerse con buenas provisiones en Aderezarte. Se baja a La Bellotera, en la Corredera, para pillar algo de ibérico, y se puede tomar la calle Santa María para visitar Entre 2 Jotas, otro de los negocios recién aterrizados en un radio de apenas un puñado de metros.  

Calidad en boca. Larga, 75. 600 818 628. De Pío XII saltó a plena calle Larga. El cambio le ha sentado bien a este negocio casi cuatro años después de comenzar su andadura en la ciudad. "Allí éramos principalmente tienda de vinos, charcutería, conservas, aceites, regalos, pero aquí somos un poco más versátiles y compaginamos el bar con la tienda, tenemos nuestra terraza, nuestra cocina, somos dos negocios en uno", explica Humberto Lerma, gerente de Calidad en boca. Un joven aparejador jerezano al que la crisis dejó fuera de su oficio y le hizo reinventarse. Para ello, qué mejor que echar mano de sus propias aficiones. "Ha habido mucha gente que ha emprendido este tipo de negocio y son difíciles, nosotros hemos diversificado mucho, somos también distribuidores para bares y restaurantes, llevamos la representación de productos en exclusiva. Hoy en día esta tipología de negocio como solo tienda delicatessen sería complicado". Lerma montó su tienda principalmente debido a su amor por los vinos.

"La crisis —comenta— me apeó de mi oficio como aparejador e intenté dedicarme profesionalmente a una de mis aficiones. De momento lo estamos contando poniendo mucho trabajo, amor y dedicación. Esto tiene muchísimas horas de trabajo detrás". Unas 200 referencias de vinos en el local, infinidad de tipos de quesos, embutidos de alta calidad... Y la posibilidad de degustar los productos en la terraza y luego llevarlos directamente a casa. "Nuestros productos son la base de nuestras tapas. Puedes comerte una tosta de queso azul con mermelada de pimientos rojos en la terraza, y luego comprar aquí esos mismos productos para elaborarla en casa".La Quesería. Honda, 15. 686 956 094. En una de las calle más comerciales pero al mismo tiempo más complicadas del centro —no se entiende que nunca haya llegado a ser peatonal— abrió sus puertas hace algo más de un año este negocio gourmet regentado por Juan Manuel Vega Colón. Aficionado al vino —rápidamente nos invita a “un buchito”— y a los quesos, ha logrado reunir en su establecimiento más de 60 tipos, especialmente de la provincia. En paralelo, ha apostado por no solo vender los productos sino también hacer degustaciones in situ. De vino va bien servido (unos 80 jereces distintos) y también destaca por los productos en conserva, como los de la marca paternera Cantizano —atentos a ese paté de tagarninas—, las salsas y los vinagres. La Quesería prepara bandejas surtidas y bufés para eventos. Su clientela es local y, en gran medida, foránea. “Mucho turismo que viene buscando productos locales y artesanales”, nos cuenta su propietario.

Aderezarte. Las Angustias, 4. 856 04 02 58. Antes de que eche el cierre —según anuncia en su Facebook—, debería pasar por esta tienda selecta en plena plaza de Las Angustias. Raquel García Murube es la gerente de este negocio familiar. “Una aventura que empezó a forjarse en León. He pasado muchos años allí y las ganas de volver junto a la familia hizo que nos lanzáramos a montar esta tienda en Jerez”, explica la propietaria. Su pasado reciente leonés salta a la vista en Aderezarte: embutidos leoneses exquisitos, sobre todo chorizo y cecina. Excelente materia prima en los estantes y sacas, ya sea en forma de tés, infusiones, harinas y legumbres. Tras un año y medio desde su apertura, Raquel luchaba por mantener este negocio caracterizado por el olor que desprenden las especias y el tacto de la madera que lo envuelve, y que evoca a los ultramarinos de toda la vida. Hay salazones de La Chanca, a veces hacen pizzas caseras para comer en porciones, chocolate de Astorga, tartas artesanales y membrillo del Bierzo.La Bellotera. Corredera, 9. 956 33 66 62. Una familia de extremeños afincados en Jerez desde hace seis años, encabezada por Olga Fuster y Antonio Ángel González, cuenta con una tienda de delicatessen ibéricas en el tramo de Corredera que va del Arenal a Esteve, cada vez más incipiente y variado comercialmente hablando. Salta a la vista nada más traspasar la puerta que el jamón es el protagonista indiscutible. Junto al escaparate, ante uno de los cartuchitos de chicharrones, una pata negra que ofrece este manjar al corte. Haciendo honor a su nombre, el cerdo de bellota es el rey en este reducido establecimiento repleto de buenos bocados. Lacón a la gallega, patés selectos, quesos de la Sierra de Cádiz, y otros productos más específicos de la región extremeña como la torta de barro y la morcilla patatera. Diferentes tipos de miel, salazones y conservas, mermeladas, aceites, anchoas del Cantábrico, espárragos de Navarra, y buenas legumbres, son también parte de la oferta de un negocio familia que cuenta con otro establecimiento en Sanlúcar —que además incluye una abacería-bar—, junto a Balbino. “Nuestra clientela es exigente y fiel porque llevamos seis años ofreciendo los mejores productos de nuestra tierra al mejor precio”. No hay más secretos en La Bellotera.

Entre 2 Jotas. Santa María, 3. 607 922 208. Lindando con el centenario Gallo Azul, este negocio abrió sus puertas recientemente de la mano de Laura Rojas, jienense afincada en Jerez. Un proyecto joven que oferta productos de la tierra y que, además, tiene un club de vinos, 5entidos. El local es pequeño pero acogedor, bien diseñado y sin esa sensación de horro vacui de algunos de estos establecimientos. Productos artesanos gourmet y raras avis fuera de su ámbito local, lo mismo se puede adquirir un aceite ecológico que chocolates exquisitos —y hasta bombones de ron Brugal—. Hacen cestas de productos para regalo y, además de una inmensa selección de vinos, tienen una amplia variedad de cervezas artesanas de la zona. 

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