Las propuestas más atrevidas llegan de la mano de La Tate Flamenco y Lucía Franch, marcando tendencia con trajes de flamenca con inspiración oriental.

La tercera sesión de la Pasarela Flamenca Jerez-Tío Pepe 2017 ha comenzado este sábado pasado con un desfile muy especial, firmado por Faly, de la feria al Rocío, de Macarena Beato y cuyos beneficios serán destinados a Proyecto por una sonrisa, iniciativa solidaria de ayuda a niños con tratamiento oncológico. La madrina de esta asociación sin ánimo de lucro, la periodista Beatriz Trapote, no dudo en desfilar con su hijo de manera desinteresada en apoyo al proyecto mientras su marido, Víctor Janeiro, y su suegra, Carmen Bazán, contemplaban su participación entre el público asistente. La periodista, que marcó el momento más maternal de la jornada, desfiló al son de la cantaora Bibiana Silva Díaz, quien puso el arte flamenco interpretando todos los temas del desfile.

Beato presentó una colección exclusiva infantil titulada Sonrisa flamenca en la que se pudieron ver diseños en una amplia variedad de colores, con tejidos fluidos y vaporosos que aportan libertad de movimiento a los más pequeños. Los vestidos canasteros predominaron en la colección apostando por la versión corta para los más pequeños y hasta el suelo para las más jóvenes. Medias mangas y mangas largas con volantes, trajes con detalles de flores y lunares en beige, verdes, rosas y azules fueron la tónica de este desfile organizado por una buena causa.  

El segundo de los desfiles corrió a cargo de Lucía Franch y su colección Esto es una locura, toda una propuesta de intenciones cargada de personalidad mezclando vestidos canasteros, diseños de inspiración oriental, batas, vestidos romeros y trajes flamencos. La diseñadora ha apostado por los detalles más atrevidos en pantalones con volantes, faldas con fajín y camisas con detalles florales al cuello. Sin duda, una de las colecciones más rompedoras en tejidos como el terciopelo y sedas naturales, entre otros. Como colofón, la bailaora jerezana Yessica Brea demostró porque es una de las bailaoras más reconocidas del territorio con su actuación sobre la pasarela.

Desde Sevilla llegó la tercera firma de la jornada. De lunares y volantes inauguró la tarde con una sucesión de trajes de flamenca con el color negro como hilo conductor combinado con una amplia gama de colores. Lágrimas negras, nombre de la colección, define la silueta femenina y recupera los escotes pronunciados y las transparencias para mostrar a una flamenca sensual. Satén, tul, mucho tul, brocados, sedas y gasas armonizan apliques de flores y volantes en hombreras o sobre los escotes de las espaldas como seña de identidad de unos trajes de flamenca cargados de volumen. Un volumen que se repite en las confecciones de las más pequeñas, ataviadas con trajes cortos en alegres amarillos, rosas o azules. Como pequeñas bailarinas de ballet al más puro estilo gitano.
Rocío Martín Degitana exhibió en cuarto lugar su Alegría de la vida, una colección basada en trajes de flamenca y de rociera cargados de lunares y estampados florales. Sin duda, una elección acertada para quienes buscan comodidad, moda y estilo. Como punto diferenciador, destacar el uso de bolsos y colgantes, así como chalecos en tela vaquera para complementar los trajes. En cuanto a los mantones, Martín ha contado con África Camacho y Mantones Pino, y para los complementos de flamenca, la firma sevillana Lamágora.

Y de Jerez, la pasarela dio un salto hasta Barcelona con los diseños de La Tate Flamenco, una firma de moda vanguardista bautizada como Nómadas que capta la esencia de las tribus errantes de la India y reserva un espacio privilegiado para el caballo a modo de estampaciones en sus diseños. La creadora catalana, versátil y rompedora, ha exhibido unos diseños en los que se entremezcla el estilo flamenco, chic y boho a parte iguales en materiales naturales como la piel o la seda. El punto de espectáculo lo puso la Escuela Sevillana de Bata de Cola de Luisa Palicio, con sendas actuaciones sobre la pasarela luciendo con su baile lo que mejor saben, las batas de cola. Asimismo, el grupo jerezano Musho Gitano volvió a cautivar a los asistentes de la Pasarela Flamenca Jerez-Tío Pepe 2017 con su actuación en directo como ya lo hiciera desde los inicios de la pasarela.

El penúltimo desfile del día corrió a cargo de Inma de Benicio y Chari García con sus colecciones Magia de Mariposas y Recuerdos, respectivamente. De Benicio ha creado un muestrario homogéneo y elegante, con apliques de pedrería y tocados florales de fantasía XL muy favorecedores. Los tonos empolvados fueron la tónica de unas creaciones que se decantan por el talle bajo y con transparencias y espaldas al descubierto.

Por su parte, Chari García exhibió una selección de trajes de día para fiesta con predominio de la falda tubo y volantes en los escotes. Los trajes de flamenca, en negro, verdes y cremas, lucían lunares, topos y flores en sus telas. Como dato, los hombros al descubierto fueron una constante en su colección Recuerdos. La colección Mi jardín flamenco de Aurora, de María Luisa Beato, fue la encargada de clausurar la intensa jornada. Los colores intensos, con predominio del rojo, verde, coral y azul, lucían sobre una amplia gama de diseños, que incluía pantalones tobilleros rematados con grecas y volantes y tops de espaldas descubiertas y escotes asimétricos, siempre con un toque andaluz.

Sobre las tablas, los vestidos de flamenca incluían las versiones para la feria, El Rocío y la fiesta flamenca. Para ello, la diseñadora ha jugado tanto con los tejidos como con los cortes, decantándose por los rasos, el algodón, la organza o el encaje. Cabe destacar, los dos últimos diseños dedicados a la bata de cola, en seda y plumeti con yoryet. 

Apuntes, por Cristina Fernández

• La Tate Flamenco: la diseñadora catalana exhibió su colección Nómadas, en la cual la presencia del caballo pudo verse por doquier, tanto en estampaciones en faldas hechas de seda, combinadas éstas con camisas de corte cruzado y de mangas con volantes en los puños, y también en pantalones y en camisas masculinas. Otro de los materiales que pudieron verse fueron la piel y el tejido metalizado, llevando a la mujer flamenca a la moda actual. Durante su pase, disfrutamos de las actuaciones de varias bailaoras que desfilaron con batas de colas al compás de la música de Musho Gitano.

• Inma de Benicio nos deleitó con una colección muy elegante, donde los vestidos entallados con apliques de pedrería brillante lucieron durante su desfile. Cortes a la cintura, talle bajo, de nesgas con tacto aterciopelado, también pantalón conjuntado con un corpiño de volantes...Nos presentó diferentes estilos de flamencas que compartían entre sí el tejido raso y algunas transparencias. Los tonos desde el blanco hasta el buganvilla, pasando por tonos empolvados, fueron los colores elegidos en su desfile.

• Chari García nos presentó su colección Recuerdos, comenzando con una muestra de vestidos con largo por la rodilla, tanto ajustados como vaporosos, y faldas de tubo combinadas con tops que mostraban los hombros y vestían el escote de volantes. Después de ellos, se dio paso a los trajes de gitana en los cuales fueron protagonistas los flecos, que vestían tanto hombros como la cintura de la flamenca, y la tendencia de la calle off shoulder donde se dejan al descubierto los hombros. El último de sus diseños dejó embelesados a todos los asistentes, fue el que lució la propia hija de la diseñadora que vestía con un precioso y elegante traje de corto de un color negro.

Mi jardín flamenco de Aurora, de María Luisa Beato. En él hubo cabida para todos los gustos ya que presentó una colección muy completa en la que nos mostró trajes de flamenca de estilo canastero, entallados, vaporosos, cortos y con faldas repletas de volantes. También pantalones de corte tobillero adornados con grecas y combinados tanto con corpiños, como con blusas con chorreras y volantes. En cuanto a las mangas también hubo mucha diversidad, pues se pudieron ver largas, de tirantas, algunas hechas con encajes e incluso trajes dispensaban de ellas. Los estampados que reinaron su pasarela fueron las flores, los topos y las rayas, combinando colores como azules, verdes, buganvilla, rojo, negro y coral. El cierre de su colección la hicieron dos espectaculares diseños con bata de cola, teñidos de blanco y realizados en plumeti y seda.

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