La XVIII Semana Gastronómica del Atún de Barbate ha arrancado con un protagonismo especial para Jerez, que participa este año como municipio invitado en el marco de la Capitalidad Española de la Gastronomía 2026. El teniente de alcaldesa de Coordinación de Servicios Públicos y Medio Ambiente, Jaime Espinar, ha asistido a los actos de apertura de una cita que vuelve a situar al atún de almadraba en el centro de la escena gastronómica.

La presencia de Jerez en esta celebración llega después del hermanamiento entre ambas ciudades, celebrado el pasado 15 de abril. Un vínculo que, según ha trasladado Espinar en nombre de la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, refuerza la conexión entre dos territorios unidos por productos de referencia y por una identidad culinaria muy marcada.

Durante su intervención, el teniente de alcaldesa ha agradecido al alcalde de Barbate, Miguel Molina, y al Ayuntamiento barbateño la oportunidad que supone para Jerez formar parte de esta semana gastronómica como municipio invitado. Espinar ha destacado que esta cita es “un ejemplo de cómo la gastronomía puede ser el mejor pretexto para hermanar a dos localidades con productos de una calidad inigualable y única, en este caso el mejor atún del mundo y los vinos del Marco de Jerez, que también son los mejores del mundo. Y todo ello en el marco de la Capitalidad Española de la Gastronomía que ejerce la ciudad durante todo este 2026”.

"La gastronomía une territorios"

El representante municipal ha subrayado que la capitalidad gastronómica jerezana nació con un compromiso claro: “y es que debía alcanzar a todos los rincones de la provincia, involucrar y extendernos sin límites”. En esa línea, ha defendido que “la gastronomía une a los territorios y hace provincia”, recordando además que “la gastronomía es turismo, agricultura, salud e industria transformadora, pero sobre todo vertebración del territorio”.

Espinar también ha incidido en el papel de la cocina como una de las grandes razones que mueven al turismo, una realidad que “hace necesario darle un impulso como producto estratégico”. A su juicio, los eventos gastronómicos funcionan como “complemento extraordinario para conocer las ciudades y profundizar en su idiosincrasia”.

En este contexto, ha invitado a los barbateños y también a Jerez “a que disfruten de nuestra gastronomía y a que conozcan nuestra cocina forjada en las tradiciones y el legado de un patrimonio gastronómico”.

Finalmente, Espinar ha puesto en valor los elementos que distinguen a Jerez como ciudad gastronómica: producto agrícola propio, cocina tradicional, alta cocina de vanguardia, el patrimonio milenario del vino, rutas y espacios de sociabilidad como tabancos, peñas y mostos, junto a un calendario de fiestas y eventos únicos en los que la gastronomía ocupa un lugar esencial.

Sobre el autor

profile_picture

Patricia Merello

Ver biografía

Lo más leído