jose_manuel._paracaidas_3
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Nuestros pequeños corresponsales del CEIP Tartessos nos hablan hoy de una profesión muy especial, para ello entrevistan a José Manuel Navarro, militar paracaidista y policía en la acualidad.

Muy buenas a todos los lectores de lavozdelsur.es. Somos tres pequeños periodistas que hemos investigado sobre una profesión de riesgo: el paracaidismo.

Literalmente, paracaidismo significa: técnica de salto con paracaídas desde un avión, montaña u otra altura. Pero qué mejor forma de hablar de paracaidismo que hablar con paracaidistas de verdad, que son las personas que mejor pueden explicar todo lo que rodea a esta profesión.

José Manuel Navarro fue militar de paracaidismo. Tomó esa decisión porque le gustaba desde pequeño. Ingresó en el ejército en 1985, siendo menor, por lo que su padre le tuvo que hacer una autorización.

Realizó su carrera militar en España y Bélgica. Durante su carrera tuvo experiencias muy emocionantes y lo pasó muy bien y a veces muy mal.

Nos cuenta cómo fueron los primeros días dentro de este mundo:

El primer día estaba muy nervioso e ilusionado. Le tomaron medidas y le asignaron una taquilla. Nos comenta que fue un buen día en su vida, un día para recordar.

El segundo día empezó lo duro. Empezó la disciplina y tuvieron que respetar las normas. Siempre tenían que saludar en señal de respeto a los superiores. Estaba muy asustado porque si no respetaban las normas lo metían en el calabozo.

El tercer día le fue mejor, ya que en el ejército se aprenden muchas cosas, entre ellas: el respeto, el orden y la disciplina.

Nos dice emocionado que fue una de las experiencias más importantes de su vida, y que le sirvió mucho para lo que es hoy en día: policía.

Para terminar la entrevista le pedimos que nos cuente algunas anécdotas que le hayan ocurrido en sus días como paracaidista, y encantado nos dice:

“Estando de maniobra, en medio del campo, durmiendo al aire libre metidos en los sacos de dormir y comencé a notar unas cosquillitas en los pies. Estaba medio dormido, pero abrí el saco y me encontré con las pequeñas sorpresas: ¡ratones!”

“El siguiente caso me ocurrió ya siendo policía. Un delincuente se metió en un bar por la ventana, siendo de madrugada. Forzó las máquinas tragaperras, metió en bolsas el dinero y también botellas, jamones, quesos… Como tenía tiempo y por lo visto mucha hambre, se puso a comer tranquilamente unas tapas variadas. Un vecino que escuchó ruido en el silencio de la noche nos llamó. Rápidamente nos dirigimos al bar, entramos por la ventana sin hacer mucho ruido, y nos encontramos al ladrón dormido encima de la mesa. Fue una de las detenciones más fáciles que hemos tenido”.

Redactores:

Carlos Vega, Juan Delgado y Jaime Navarro, alumnos de 4º de primaria del CEIP Tartessos.

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