Taberna Rianal: la única premisa de tener "una oferta diferenciada" en pleno centro de Jerez

Revuelto de morcilla de Burgos, foie de bacalao, bonito a la japonesa, caviar de Teruel... entre cocina propia y conservas gourmet, este nuevo negocio hostelero busca deliberadamente una propuesta nada habitual

Juan Manuel Pacheco, en la puerta de lo que será Taberna Rianal.
28 de febrero de 2026 a las 08:00h

Dentro de unos días –si no hay contratiempos, el 10 de marzo– abre en pleno centro de Jerez Taberna Rianal, tal vez uno de los acontecimientos hosteleros más esperados de la temporada debido al local que ocupa en el emblemático edificio de la calle Santa María, un espacio y una propuesta que seguro que no va a dejar indiferente a nadie. “Esto es más grande de lo que pensaba”, dice Blanca, de Tabanco Can Blanca, que viene a saludar al propietario del negocio, Juan Manuel Pacheco, y de paso a ver cómo ha quedado el local después de las obras. Sus palabras no tendrían nada de particular, si no fuera porque este cronista, cinco minutos antes, había dicho exactamente “¿los que está detrás de los baños es ya la calle Mesones? ¿Sí? Esto es más pequeño, tiene menos fondo de lo que pensaba”, palabra arriba, palabra abajo.

En lo que coincidimos es en lo chulo que es el mural doble (no es propiamente un mural, es sobre madera) que ocupa la pared izquierda entera, obra de Quirós, y que refleja distintos lugares icónicos de Jerez, como el reloj frente al Gallo Azul, San Miguel, el guardia de tráfico que se ponía en el giro, el Currito de Romate, el propio edificio de Rianal o un enganche de caballos, a los que es muy aficionado el propio Pacheco, por cierto.

Juan Manuel Pacheco, con un rioja blanco que estará en la lista de vinos.  MANU GARCÍA

Viene a cuento esta pequeña anécdota sobre la distinta apreciación del espacio –donde, al final, caben perfectamente unas cuarenta personas, sin contar la pequeña terraza que habrá en el frontal aprovechando el retranqueo del edificio respecto a la calzada– porque a este cronista le da que va a haber opiniones contrastadas sobre la oferta en general del local. Eso sí, es lo que toca cuando el propio Pacheco deja claro que, por encima de todo, lo que pretende es “tener una oferta diferenciada”. Y claro, eso se traduce en que no va a haber “jamoncito, ni papas aliñás, ni carrillá, ni”… y así sigue el propietario con otras cuatro o cinco propuestas de manual en Jerez, que incluyen también, por ejemplo, al Tío Pepe o la Cruzcampo, con los que no tiene ningún problema en consumir en otros locales, pero que entiende que no es la oferta que él quiere para su local… y no lo va a tener, al menos no en principio. 

Pacheco mira los tanques de cerveza 'de bodega'.  MANU GARCÍA

Los vinos son de Sánchez Romate y Páez Morilla, con una pequeña selección de Rioja (Hacienda Grimón, Finca La Oración)... y ya. La cerveza es Estrella de Galicía (de bodega)... y no hay mucho más. Ah, sí, casi una novedad en Jerez: vermú de grifo (Rivera). La taberna no va a trabajar las copas, aunque sí va a tener una pequeña selección de espirituosos de Romate para quien quiera un trago largo. De la comida hablamos más abajo.

Pero, a todo esto, ¿quién es Juan Manuel Pacheco? Pues es un jerezano de 58 años, economista de formación, que ha desarrollado casi toda su carrera en el mundo de la gestión sanitaria, en Madrid, Rioja o Valencia, incluso con alguna incursión arriesgada en sitios como Irak. Hace unos años regresó a su tierra para cuidar de su madre... siguió yendo y viniendo con distintos trabajos y hace cosa de un año que se planteó lo de la tarberna en el local de la izquierda de Rianal, un local del que se "enamoró".

Conserva de bonito del Norte a la japonesa de una empresa vizcaína.  MANU GARCÍA

Uno de los dos bajos de Rianal

Pacheco no tiene experiencia profesional previa en la hostelería, aunque él se define como el típico 'cocinillas', uno de los que "en las reuniones de compañeros de La Salle", como él dice, es de los que se pone delante de los fogones. Y eso es lo que va hacer en Taberna Rianal, estar al frente de la cocina. Con los números es evidente que no va tener ningún problema y estima que con la carta que está últimando, pues tampoco. Aproximadamente un tercio de la carta va a ser cosa suya, el resto será casi todo a partir de conservas gourmet, sobre todo del País Vasco y de Cádiz. Por ejemplo, él se compromete a hacer cosas tan ricas como paté de mejillones o anchoas a partir de recetas de su familia, pero también dice que "ha llegado el momento de que en Jerez se pueda comer un buen revuelto de morcilla de Burgos", cosa es francamente difícil de contradecir. Pimientos con gambas al ajillo, huevos con taquitos de jamón... cosas ricas, como lo es también disponer de latitas de caviar de Teruel, foie de bacalao, crujiente de carrillá (aquí la carrillá, sí) o bonito al estilo japonés. Una oferta variada y con la aspiración de ser diferente para un local del Jerez de siempre que inicia un nuevo uso...

Taberna Rianal va a estar en uno de los dos locales, el de la izquierda, que hay en el edificio de lo que fueron los grandes almacenes que llevaban ese nombre. En la derecha, en el antiguo pasadizo, un local que servía de almacén a la farmacia Figueroa, justo en el edificio anexo, se ha acondicionado para atender al público próximamente, en función de la marcha de las obras de reforma de la farmacia, que se van a acometer próximamente. 

Sobre el autor

Carlos Piedras

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