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Más de cuarenta bodegas de casi todas las comunidades autónomas se dan cita en ‘Vinos de España, una pasión’, una muestra que selecciona y dirige de manera exitosa Juan Manuel Hidalgo, de las jerezanas Bodegas Hidalgo. La fórmula es muy sencilla: se reúne en Jerez un bonito día de primavera a más de cuarenta bodegas de toda España, se acompaña el vino con jamón, queso y caviar autóctono y se ofrece todo en los Claustros de Santo Domingo.

La fórmula es muy sencilla: se reúne en Jerez un bonito día de primavera a más de cuarenta bodegas de toda España, se acompaña el vino con jamón, queso y caviar autóctono y se ofrece todo en los Claustros de Santo Domingo. Eso es básicamente ‘Vinos de España, una pasión’, una iniciativa de Juan Manuel Hidalgo, de Bodegas Hidalgo. El ‘comisario-no comisario’ de esta muestra de vinos tiene un criterio muy personal a la hora de seleccionar los vinos que selección para la muestra: el suyo propio. De libro. Claro, que su criterio se basa en escoger bodegas, mayoritariamente familiares, en las que calidad no se supone, simplemente se exhibe. Estupendo criterio. Además, Hidalgo prefiere que “hable el vino”… pues allá vamos.

Esta es la segunda edición de ‘Vinos de España, una pasión’ y corría este jueves pasado el rumor por los Claustros de que va a ser la última. Ahí no se puede estar de acuerdo con Hidalgo. Es verdad que ‘Vinos de ….’ tuvo el año pasado su primera cita, que se vio arropada por la capitalidad europea del vino que ostentó Jerez y que este año haber, lo que se dice haber, no había nada, en principio, que celebrar pero, mirándolo bien, así es mejor. Para muchos de los presentes se puede celebrar, sencillamente, que se está en el sur de Andalucía un bonito día de primavera tomando unos vinos, que es una razón mucho más poderosa de lo que podría parecer, ¿por qué no? Por ejemplo, al señor Landaluce, de Bodegas Landaluce (Laguardia, Rioja Alavesa), le parecía que hacía un día estupendo en un sitio estupendo, mientras mostraba orgulloso fotos tomadas el lunes en las que se podía ver la nevada ‘de a palmo’ que había caído el lunes en su pueblo, a la vez que daba a probar sus no menos estupendos vinos y se quejaba de lo ‘encorsetadas’ que resultan a veces las disposiciones de su Consejo Regulador, que en todas partes cuecen habas, vamos.

A Hidalgo también se le puede convencer para que siga adelante con esta iniciativa diciéndole que no hay manera más rápida de conocer vinos (y gente) de toda España. Se puede saltar de un expositor a otro de manera totalmente aleatoria, como una especie de ‘oca vitivinícola’. Así, nos vamos un poco más abajo, a Ribera de Duero, a conocer Dominio de Cair, una iniciativa de la familia Cañas –sí, los del Rioja al que ha dado fama mundial el tal Parker y su guía dándoles noventa y tantos puntos-, que están presentes en la denominación de origen castellana desde hace tres años, cuando culminó una inversión de 14 millones de euros en una espectacular bodega al norte de Aranda de Duero (Burgos). Pero claro, un poco más para allá hay que conocer lo que hace Pago de las Encomiendas en Extremadura. En Extremadura, además de extremo, todo es grande, ya que esta familia tiene ni más ni menos que 200 hectáreas dedicadas al viñedo de sus dos bodegas, con el ‘Pago’ dedicado a sus vinos ‘premium’, entre los que destaca un sorprendente rosado, ‘Unadir Rosado’, al que cada año le cambian de uva varietal para “generar expectación”… Precisamente de lo que huye ‘Palacio de Fefiñanes’, una bodega clásica, de un albariño clásico que muestra orgullosa etiquetas diseñadas hace ya casi un siglo y que permanecen intactas. Fefiñanes es el pazo de Cambados (Pontevedra) –y cuando decimos el pazo de Cambados queremos decir ‘el pazo de Cambados’- propiedad de la familia que da nombre a la bodega que inició el abuelo, ‘el avó’ de los actuales propietarios a comienzos del siglo XX.

Pero hay que bajar de Galicia y hacer parada en Rueda (Valladolid), tal vez los blancos que están más de moda actualmente en España.

Pero hay que bajar de Galicia y hacer parada en Rueda (Valladolid), tal vez los blancos que están más de moda actualmente en España. Allí nos espera Martivillí, de Ángel Lorenzo Cachazo, que nos dice que la uva verdejo no es exactamente de la zona, que la trajeron… los árabes. Claro, como sólo lleva nueve o diez siglos no es exactamente de Castilla, a la vez que insiste en que hace un día muy bueno y que en su pueblo, Pozaldez, a más de 800 metros de altura, hay que usar manta en verano… Mientras, José Luis Pomar, en el expositor de la propia Hidalgo, exhibe ‘La Panesa’ o ‘El Tresillo’ mientras saluda muy contento con cómo marcha la muestra…

Este es solo un viaje de dos horas, una ‘composición’ completamente aleatoria entre los ocho, diez o múltiples viajes que se pueden emprender en ‘Vinos de España, una pasión’. Canarias, Somontano, Valencia, Priorat, Tierra de Cádiz, Granada, Málaga… Hidalgo mediante, nos vemos en 2016.

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