El fantasma de la Cuesta del Espíritu Santo

Quien ha tenido la desagradable experiencia de tropezarse con la monja María de la Merced, dice que da miedo, sus manos y cara están ensangrentadas, más arrastra una expresión de enorme dolor y desesperanza.

María de la Merced en el Convento del Espíritu Santo.
María de la Merced en el Convento del Espíritu Santo.

Uno no cree, ni deja de creer en estas historias, pero algo hay de cierto en todas ellas, yo las recojo tal y como me las cuentan. En Jerez, por ser ciudad de conventos, son muchos los relatos para regocijo de los amantes del misterio y de lo paranormal.

 

En el siglo XVII, en Jerez de la Frontera, una joven llamada María de la Merced, hija de un Caballero 24, se enamoró de un joven abogado con pocos medios económicos y menos futuro. Cuando se enteró el padre de lo que estaba sucediendo se opuso rotundamente a que ese matrimonio siguiera adelante, de modo que el Caballero 24 le prohibió tajante al joven enamorado que viera a su hija, a lo cual este se negó. El padre viendo la cabezonería del joven le ofreció mucho dinero. El enamorado aceptó y se marchó por un corto tiempo de la ciudad. Se fue sin dar ninguna explicación a María de la Merced, quien cayó en una profunda depresión. Dos años estuvo así, hasta que su padre decidió enclaustrarla en el convento del Espíritu Santo, donde se la pasaba rezando y pidiendo por él.

 

Un día, no pudo más con el dolor y se ahorcó en un árbol de varios que había en el patio del convento. La enterraron allí mismo y un mes después de su muerte, su fantasma empezó a aparecer por las noches. Desde entonces se prohibió la salida de cualquiera de las novicias al jardín cuando anocheciera.

 

La leyenda cuenta que como no podía soportar estar sin su amado, ya muerta salió a buscarlo y lo mató para estar con él aunque sea en el más allá. De acuerdo con la narración, ronda por las calles que circundan al antiguo convento donde estaba la orden de religiosas.

 

El Convento del Espíritu Santo es el monasterio más antiguo de Jerez y el primero femenino que hubo en la ciudad, y ha dado nombre a la calle o cuesta en donde se encuentra ubicado, aunque en la actualidad las monjas se han marchado, y solo quedan las paredes. La Cuesta del Espíritu Santo es uno de los espacios más inquietantes de Jerez de la Frontera y por una razón soterrada siempre está desierta. Quien ha tenido la desagradable experiencia de tropezarse con la monja María de la Merced, dice que da miedo, sus manos y cara están ensangrentadas, más arrastra una expresión de enorme dolor y desesperanza.

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