Muere a los 13 años María, 'la princesa futbolera guerrera' que padecía el sarcoma de Ewing

La familia ha emitido un comunicado en el que subraya la importancia de seguir impulsando la investigación contra el cáncer

María en una foto de su Instagram.
16 de abril de 2026 a las 09:22h

La salmantina María Caamaño, conocida como la "princesa futbolera guerrera" por su sueño de convertirse en futbolista profesional, ha fallecido tras el agravamiento del sarcoma de Ewing que padecía desde los seis años. La menor había alcanzado una notable repercusión pública después de cumplir uno de sus mayores deseos: levantar la Eurocopa de 2024 junto a los jugadores de la selección española.

El fallecimiento ha sido comunicado por su familia y su entorno más cercano, que han pedido continuar "rezando por ella" para mantener vivo su recuerdo. En el mismo mensaje, han subrayado la importancia de seguir impulsando la investigación contra el cáncer, una causa que la propia María defendió durante su enfermedad con una consigna clara: "Sin investigación no hay vida".

El anuncio se realizó a través de un mensaje publicado en su perfil de Instagram, firmado por sus familiares. "Afición, hoy no es María quien os escribe, hoy os escribimos su equipo titular", comienza el texto, en el que explican que, tras disfrutar de un partido junto a su hermana, "la situación de María empeoró bastante y ha estado luchando mucho, hasta el último segundo, para seguir adelante". "Pero estas cosas no se pueden controlar. Desde esta mañana, María ya está descansando", añadieron.

El comunicado de la familia

En su comunicado, la familia ha querido expresar su agradecimiento a todas las personas que acompañaron a la menor durante su enfermedad. "Como padres y hermana de María, queremos agradeceros a todos los que habéis estado apoyándola siempre, día a día, en este largo partido. Y a todos los equipos médicos con los que hemos tratado durante estos 2392 días", señalaron.

El mensaje concluye con un llamamiento a mantener su legado y a continuar apoyando la investigación oncológica. "Solo podemos pediros que sigáis rezando por ella, y por nosotros. Para que la sigamos sintiendo tan cerca como os sentimos a vosotros. Y como María siempre nos ha dicho: seguid sonriendo, y ahora con más fuerza aún por ella. Sin investigación, no hay vida. Seguiremos sumando por ella. Os queremos", finaliza.

Sobre el autor

Emilio Cabrera

Ver biografía