Los malos de la Pasión (II) Pilato: una sentencia para cambiar la Historia

Prefecto romano en Judea, su decisión de entregar a Jesús a la multitud lo convirtió en uno de los protagonistas principales de la Pasión y de la Semana Santa, con presencia en algunos de los misterios más populares en Andalucía

Los malos de la Pasión (II) Pilato: la sentencia que cambió la Historia. El misterio del Ecce Homo, de la hermandad del Mayor Dolor de Jerez.
Los malos de la Pasión (II) Pilato: la sentencia que cambió la Historia. El misterio del Ecce Homo, de la hermandad del Mayor Dolor de Jerez. MANU GARCÍA
12 de marzo de 2026 a las 18:28h

Cargo: Prefecto romano 
Jurisdicción: Judea
Mandato: 26–36 d.C. (bajo el emperador Tiberio)
Residencia oficial: Cesarea Marítima
Delito histórico atribuido: autorizar la crucifixión de Jesús de Nazaret

Una provincia convulsa, una multitud agitada y un gobernador romano obligado a decidir. Hablamos de Poncio Pilato, prefecto de Roma en Judea, un administrador acostumbrado a sofocar conflictos antes de que estallen.

Ante él comparece Jesús de Nazaret, acusado de proclamarse rey de los judíos. Pilato no encuentra culpa que justifique su muerte, pero tampoco quiere arriesgarse a una revuelta. Incluso el Evangelio de Mateo recoge la advertencia de su esposa, Claudia Prócula, inquieta por un sueño en el que le pide que no se mezcle en aquel asunto. El prefecto duda, intenta convencer a las masas… y acaba tomando la decisión que marcaría su nombre para siempre.

Un prefecto romano en territorio hostil

Poncio Pilato fue el quinto prefecto romano que tuvo Judea, nombrado directamente por Roma. Su misión era mantener el orden, recaudar impuestos y evitar disturbios.

Judea era una región tensa, con frecuentes agitaciones y una gran sensibilidad religiosa. Para el Imperio, cualquier alteración del orden público era motivo de alarma, por lo que mantener la paz era clave.

Petalada al Señor de la Sentencia, de Jerez, en La Plazuela en la mañana de Viernes Santo.   ESTEBAN
Petalada al Señor de la Sentencia, de Jerez, en la mañana del Viernes Santo.    ESTEBAN 

De otro lado, las fuentes no cristianas, caso de Filón de Alejandría o Flavio Josefo, lo describen como un administrador inflexible, un funcionario atrapado entre la política imperial y el equilibrio social de una provincia difícil de administrar.

Política antes que justicia

Los evangelios coinciden en un punto clave: Pilato no ve en Jesús un peligro real para Roma. Sin embargo, también reflejan su temor a una revuelta. La acusación decisiva que le presentan es política: proclamarse “rey de los judíos”, título que podía interpretarse como un desafío al César.

El prefecto se enfrenta entonces a un dilema, por otro lado bastante común en este tipo de territorios: bien absolver a un predicador y arriesgarse a que se produjeran disturbios, bien condenarlo y preservar la estabilidad.

La decisión final que toma apunta a lo segundo, según puede leerse en el evangelio de Lucas: Pilato volvió a dirigirles la palabra con intención de soltar a Jesús. Pero ellos seguían gritando: “¡Crucifícalo, crucifícalo!”. Por tercera vez les dijo: “Pues, ¿qué mal ha hecho este? No he encontrado en él ninguna culpa que merezca la muerte. Así es que le daré un escarmiento y lo soltaré”. Pero ellos se le echaban encima, pidiendo a gritos que lo crucificara; e iba creciendo su griterío. Pilato entonces sentenció que se realizara lo que pedían: soltó al que le reclamaban (al que había metido en la cárcel por revuelta y homicidio), y a Jesús se lo entregó a su voluntad.

El gesto que marcó la historia

Solo el Evangelio de Mateo menciona el gesto simbólico de lavarse las manos, acto que ha quedado como emblema universal de quien elude responsabilidades: Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: “Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis”.

El misterio de la Sentencia, de la Hermandad de la Macarena.
El misterio de la Sentencia, de la Hermandad de la Macarena.   MANU GARCÍA

Si bien históricamente este gesto no puede verificarse, sea real o ficción su imagen lavándose las manos subraya la tensión moral del momento en que condena a Cristo, representada en multitud de misterios de la Sentencia en toda España.  

El más famoso, por la hermandad de la que se trata, es el de la Macarena, modelo del que a la postre beben la mayoría de las cofradías del resto de España. En Jerez, el momento de la Sentencia se representa en la hermandad de La Yedra.

La imaginería secundaria al completo es de José Antonio Navarro Arteaga, que representa al prefecto de pie, al fondo del paso de misterio, con rostro sorprendido al escuchar a la turba pedir la crucifixión de Jesús, lavándose las manos en una jofaina que sostiene un niño. Junto a él, su esposa Claudia Prócula, con las manos entrelazadas, se lamenta de lo que ocurre.

Esta imaginería secundaria, estrenada en 2005, sustituyó a la que la hermandad de la Yedra había adquirido, precisamente, a la mencionada de la Macarena a finales de los años 30 del pasado siglo. Fueron un total de ocho imágenes que componían un conjunto que en Sevilla se conocía popularmente como La Barbería, por la disposición que mantenían en el paso de misterio, muchas de ellas sentadas, incluido Pilato, a diferencia de la nueva talla de Arteaga, que lo pone de pie.

“Ecce Homo”

Pero antes de ser condenado a muerte, Cristo vive otro momento dramático, con el gobernador romano también de protagonista. El momento en que el prefecto romano presenta a Jesús de Nazaret ante la multitud es uno de los pasajes más intensos del relato de la Pasión.

El misterio del Ecce Homo de Jerez.   MANU GARCÍA
El misterio del Ecce Homo de Jerez, en la noche del Jueves Santo.   MANU GARCÍA

Tras ser azotado y coronado con espinas por los soldados, Pilato lo presenta al pueblo con una frase que ha quedado grabada en la tradición cristiana: Ecce Homo —“He aquí el hombre”—.

El episodio está recogido de forma explícita en el Evangelio de Juan, donde se describe cómo saca al acusado al exterior del pretorio con la esperanza de que la multitud se apiade de Él por el estado en el que se encontraba.

Los otros evangelios también narran el momento en que Jesús es presentado al pueblo tras la flagelación, aunque con matices distintos. El Evangelio de Mateo, el Evangelio de Marcos y el Evangelio de Lucas relatan la burla de los soldados y la comparecencia de Jesús ante la multitud, pero sin recoger literalmente la expresión latina con la que se conoce a este pasaje de la Pasión en Jerez, y que procesiona todos los Jueves Santo en la hermandad del Mayor Dolor.

Aquí, Jesús figura junto a Pilato y a un soldado romano, ambos de talla completa y de la escuela valenciana del siglo XIX. El primero señala a Cristo mientras le habla a la multitud, mientras que el soldado hace un gesto de empujar a Jesús. Las tres imágenes van sobre uno de los pasos de misterio más característicos de la Semana Santa jerezana, de plata de ley.

El misterio de la Presentación al Pueblo, de Sevilla, saliendo de San Benito.
El misterio de la Presentación al Pueblo, de Sevilla, saliendo de San Benito, con Pilato en primer término.   MAURI BUHIGAS

Pero, sin duda, el misterio más famoso de la Presentación al Pueblo de Jesús es el que procesiona cada Martes Santo en Sevilla, en la populosa hermandad de San Benito del barrio de La Calzada. Aquí, la presencia del prefecto romano es tan destacada –situado en la delantera del paso con el gesto de presentar a Cristo a la multitud– que en Sevilla este paso se conoce popularmente como ‘El Pilato’.

Para San Benito, el imaginero Antonio Castillo Lastrucci desplegó todo su buen hacer, destacando esa manera tan teatral de realizar sus composiciones y firmando, sin duda, una de sus mejores obras, por no decir la mejor.

Otras representaciones de Pilato en Jerez

Si bien la presencia clásica del gobernador romano en Jerez hay que buscarlas en las hermandades del Mayor Dolor y de La Yedra, hermandades de más reciente fundación también incorporaron su figura en sus respectivos pasos de misterio.

Así, aparece el Lunes Santo en el de la hermandad de La Paz de Fátima y el Martes Santo, en la hermandad de Salvación. En ambos misterios, el prefecto romano se sitúa al final del paso, justo después del momento pasionista de la sentencia.

Pilato, en la trasera del misterio de La Paz de Fátima
Pilato, en la trasera del misterio de La Paz de Fátima.    MANU GARCÍA

En el caso de la hermandad de la barriada de La Constancia, cuando Jesús está a punto de tomar su Cruz, mientras que en el misterio de la barriada de Las Torres, cuando Cristo ya la carga camino del monte Calvario.

La caída de Pilato

Años después de la muerte de Cristo, Pilato fue destituido tras reprimir con violencia una revuelta samaritana y fue enviado a Roma para rendir cuentas. El historiador romano Anales de Tácito confirma su existencia histórica y su papel en la ejecución de Cristo, pero no habla sobre su final. Tradiciones posteriores hablan de exilio o suicidio, aunque sin pruebas firmes.

Este fue Pilato: el hombre que quiso evitar un conflicto, pero que terminó protagonizando un episodio que, dos mil años después, sigue siendo recordado cada Semana Santa en calles de medio mundo.

Sobre el autor

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Jorge Miró

Periodista

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