Los malos de la Pasión (I) Judas Iscariote: el beso que cambió la Historia

Pasó de formar parte del círculo íntimo de Jesús a entregarlo en Getsemaní. En la Semana Santa de Jerez, el traidor figura en tres pasos de misterio

El beso de Judas, representado en el misterio de La Clemencia, de Jerez.
04 de marzo de 2026 a las 17:55h

Alias: El traidor
Lugar de origen: Probablemente Keriot, en la región de Judea
Ocupación conocida: Tesorero de los apóstoles
Delito atribuido: Entrega de Jesús de Nazaret a las autoridades
Recompensa recibida: Treinta monedas de plata
Autoridad implicada: Sanedrín
Víctima: Jesús de Nazaret
Misterios de la Semana Santa de Jerez en los que aparece: Sagrada Cena, Clemencia y Bondad y Misericordia

La historia lo convirtió en sinónimo universal de traidor. Dante Alighieri, en la Divina Comedia, lo sitúa en lo más bajo de los nueve círculos del Infiernos. Los motivos de su actitud se desconocen. Tampoco nadie las registra. Ese silencio es precisamente lo que lo vuelve eterno. Este es Judas Iscariote, el hombre que entregó a Jesús de Nazaret, el discípulo que entregó al Maestro.

¿Quién era?

Su sobrenombre, el de Iscariote, no es casual. La interpretación más aceptada sostiene que esta palabra deriva de Ish-Qeriot, es decir, "hombre de Keriot". De ser correcta, esta hipótesis convertiría a Judas Iscariote en en el único apóstol no galileo, el único procedente de Judea, un entorno cultural y políticamente distinto al del resto de los apóstoles. ¿Eso le hizo sentirse diferente al resto de los discípulos?

De otro lado, las fuentes coinciden en que Judas administraba la bolsa común, era el tesorero de los apóstoles. El dato, aunque parezca nimio, indica que gozaba de la confianza del grupo.

El detalle aparece especialmente subrayado en el Evangelio de Mateo, que lo menciona como responsable del dinero compartido, mientras que en el Evangelio de Juan se detalla un hecho escabroso: robaba del fondo común de los apóstoles.

El misterio de la Sagrada Cena, de Jerez, con Judas figurando a la derecha, de pie.   ESTEBAN

En cuanto a qué le llevó a traicionar a Jesús, la tradición popular lo reduce a que fue por dinero, en concreto, por 30 monedas, una cantidad modesta para un hecho de tal calibre. Esto lleva a pensar que el móvil económico pudo ser secundario.

Otras hipótesis apuntan al desencanto político: si esperaba un líder revolucionario contra Roma y encontró un predicador espiritual, la decepción pudo transformarse en resentimiento.

De otro lado, el llamado  Evangelio de Judas, un texto gnóstico del siglo II, lo presenta como el discípulo que realmente comprendió a Jesús, al que entrega por encargo suyo para liberar su espíritu.

Eso sí, sobre su veracidad, la mayoría de historiadores lo considera un escrito tardío y teológico, no un relato histórico fiable de la vida real de Jesús o Judas.

"Uno de ustedes me va a traicionar"

La traición de Judas tiene lugar la noche de la Última Cena. En el transcurso de la misma, Jesús anuncia a sus apóstoles: "Les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar", causando una gran consternación y tristeza entre sus discípulos, que le preguntan "¿acaso seré yo, Señor?".

Entonces, Jesús les explica que la traición viene de alguien cercano: "A quien yo le entregue este trozo de pan mojado". A continuación, según el Evangelio de Juan, Jesús se lo da a Judas Iscariote y le dice: "Lo que vas a hacer, hazlo cuanto antes".

Este momento pasionista está extensamente representado en la Semana Santa andaluza. En Jerez puede contemplarse cada Lunes Santo procesionando desde la parroquia de San Marcos.

El misterio de la Sagrada Cena, el pasado 2025, en la Alameda de Cristina.   ESTEBAN

Luis Ortega Brú es autor, tanto del Señor de la Sagrada Cena como de siete de los apóstoles del conjunto escultórico (el resto las realizaron sus sobrinos en la primera mitad de la década de 2000), entre ellos Judas Iscariote, siendo ésta una de las imágenes secundarias más destacadas de la Semana Santa jerezana.

El traidor, imagen de vestir, como el resto del conjunto, aparece situado de pie, en la parte delantera del paso, en el lado izquierdo. Bru lo compuso con un escorzo muy atrevido y con una anatomía perfecta, destacando la ejecución de las venas del cuello, que se muestran exaltadas, dando a entender la situación de nerviosismo en el que se encontraba, sabedor de su traición.

Su mirada, entre perdida y nerviosa, muestra también cómo jugaba el escultor de San Roque con la psicología a la hora de plasmar sobre la madera sus imágenes. Entre sus manos, Judas Iscariote porta la bolsa que contiene las 30 monedas.

El beso de Judas

El momento culminante de la traición de Judas se produce en el Huerto de los Olivos. Según recoge el evangelio de Mateo, el traidor se acerca a Jesús y le dice "¡Salve, Maestro!" y le besa, a lo que Jesús le responde: "amigo, ¿a qué vienes? ¿Con un beso entregas al Hijo del Hombre?".

Lo que debería ser un gesto de amor, un beso, se convierte en todo lo contrario, en un instrumento para hacer el mal e indicar a los guardias del Sanedrín que esa era la persona a la que debían prender.

Este pasaje se representa muy bien cada Martes Santo, en el misterio de la hermandad de La Clemencia. Jesús, con gesto resignado, se sitúa en la delantera del paso. Junto a él, Judas Iscariote, con la cabeza cubierta, hace el gesto de besar a su Maestro.

El misterio de la hermandad de Bondad y Misericordia, con Judas en la trasera.   MANU GARCÍA

En su mano izquierda aún porta la bolsa de las monedas, mientras que el brazo derecho está levantado, en actitud de ponerlo en el hombro del Señor.

Estas dos imágenes, al igual que las del resto del conjunto, fueron realizadas por los hermanos Ortega Alonso, sobrinos de Luis Ortega Brú, inspiradas en la manera que tenía de realizar sus esculturas su tío, el genial artista de San Roque.

Al igual que el Judas de la hermandad de la Cena, éste del misterio de La Clemencia tiene gran expresividad y hasta cierto punto guarda una cierta semejanza con el primero.

También en el paso de misterio de Bondad y Misericordia

Hay que señalar que, en Jerez, hay un tercer misterio en el que aparece reflejado Judas Iscariote, el del lavatorio de pies de la hermandad de Bondad y Misericordia, si bien aquí tiene un papel secundario, situándose en la trasera del mismo.

Aparece sentado al final de la mesa, con la cabeza cubierta, la mirada gacha y gesto contrariado, sabedor de lo que iba a hacer. A diferencia de las otras dos imágenes de Judas mencionadas anteriormente, éste no lleva barba.

Fue tallado por la escultora Ana Rey, si bien la hermandad ya ha previsto su sustitución por otra del escultor Navarro Arteaga, al igual que el resto del apostolado.

Sobre el autor

Jorge Miró

Periodista

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