Jerez abre su Semana Santa: entre el 'éxodo' de La Entrega y el estreno histórico de Barbadillo

Miles de personas arropan a la cofradía de Guadalcacín y a la Agrupación Parroquial en una jornada marcada por el calor y por el estreno de la nueva imagen titular del Señor de la Humildad

El misterio de La Entrega, cruzando la carretera que une Guadalcacín con San José Obrero.
El misterio de La Entrega, cruzando la carretera que une Guadalcacín con San José Obrero. JUAN CARLOS TORO
29 de marzo de 2026 a las 08:41h

Cuando apenas restan quince minutos para que se abran las puertas de la parroquia de San Enrique y Santa Teresa y, por ende, comience una nueva Semana Santa en Jerez, el círculo comienza a cerrarse.

Pablo, uno de los 200 costaleros de Tomás Sampalo, se ajusta el costal en la plaza Artesanía, de Guadalcacín, concentrado y presto a sacar el imponente misterio del Señor de La Entrega a la calle.

En la misma plaza, Manuel vende un par de pulseras en su puesto ambulante de recuerdos cofrades, contento porque de momento la Cuaresma ha sido buena en ventas y porque la semana también parece que irá por los mismos derroteros, viendo los favorables pronósticos del tiempo.

A lo lejos, rompiendo el aire de una mañana cada vez más calurosa, comienzan a escucharse en ordinaria los sones de la banda de La Caridad. El numeroso público, que en su mayoría se refugia a la sombra, ya sabe que con la llegada de la formación jerezana –más tarde, en su transitar por el centro la reemplazará la mediática Rosario de Cádiz– todo está a punto de empezar.

El misterio de La Entrega, tras salir de su templo.   JUAN CARLOS TORO
El misterio de La Entrega, tras salir de su templo. JUAN CARLOS TORO

Pablo, costalero de última, viene de Medina. Junto a un grupo de amigos saca al Señor de La Entrega desde el primer año en que la cofradía acude al centro de Jerez. “Venimos con ganas, pero también con miedo. Si le pierdes el miedo al paso le pierdes también la ilusión y el respeto. Y Tomás –Sampalo, el capataz­– nos ha dicho eso, que el miedo es parte también de la fórmula del éxito”.

Una salida emotiva

Se manda callar en la plaza Nuestro Padre Jesús de la Entrega cuando emerge de entre la marabunta el penitente que hace las funciones de fiscal de Cruz de Guía. Son las doce y trece minutos y, tras tres golpes secos en el portón del templo, se abren las puertas.

Ovación en Guadalcacín cuando el elegante cortejo de túnicas crema y berenjena se echa a la calle y Caridad interpreta la primera de las muchas marchas que se le dedicará a los titulares de la Entrega. Junto a ellos, una veintena de monaguillos agita orgullosos unas campanillas anunciando lo que ya es imparable.

En el dintel se encuentra el paso de misterio. Flores en tonalidades blancas, moradas y naranjas y el Señor en primer término, una talla del sevillano José Antonio Navarro Arteaga, parcialmente remodelada recientemente.

Del mismo autor es María Santísima Reina de los Ángeles, que la acompaña en un impresionante misterio que representa el encuentro de Jesús con su madre y las mujeres en su camino al Calvario y en el que también hay un centurión romano a caballo y otro soldado que vigila a San Dimas y Gestas, los dos ladrones que serán crucificados junto a Jesús.

Nazarenos de La Entrega, en Guadalcacín.
Nazarenos de La Entrega, en Guadalcacín.  JUAN CARLOS TORO

La posición del paso hace que el cortejo tenga que salir muy comprimido por el costero derecho. Hasta 180 papeletas de sitio de nazarenos se han sacado este año, unos números que mejoran los de 2025.

Entre esos casi 200 nazarenos anónimos se encuentran jóvenes que no han cumplido los 18 años y hermanos que superan los setenta e, incluso, alguna embarazada. Desde que la hermandad llega al centro de Jerez, el 90 por ciento regresa de vuelta a Guadalcacín, lo que demuestra el gran compromiso de sus hermanos.

A las doce y veinticinco se realiza una primera levantá a pulso aliviado para retirar los patines a los zancos del paso. Tomás Sampalo habla a sus hombres con la voz quebrada, acordándose de su hijo fallecido hace unos años de manera repentina. “Pablo, escucha a papá otra vez. Llega otra vez el tiempo de ponernos en manos de Dios y de caminar junto al Señor y la Virgen”.

Costaleros de La Entrega, esperando el relevo.
Costaleros de La Entrega, esperando el relevo. JUAN CARLOS TORO

La primera levantá la da, sin embargo, el hermano mayor, que este año acaba su mandato y que además perdió recientemente a su padre. “¡Ya esta aquí la primavera, bendito sea Dios que nos tiene aquí otro año!”, grita Sampalo cuando, con los primeros rayos del sol acariciando el rostro del Señor, la banda toca la marcha real y la plaza estalla en aplausos.

El "éxodo" a Jerez

Avanza con paso valiente el misterio, que este año estrena varias cartelas de los costeros. A la altura de la plaza Artesanía María José García-Pelayo da una levantá, invitada por Sampalo, que se acuerda del padre de la alcaldesa de Jerez, fallecido a finales de 2025: “Se fue orgulloso sabiendo el trabajo que su hija está haciendo por su ciudad”.

El misterio abandona el centro de Guadalcacín echándose a tierra para sortear cableado, y se adentra en la avenida que cruza la entidad local autónoma.

Sin duda, la de La Entrega se ha convertido en una de las hermandades más mediáticas de toda España desde que llega a Jerez cada Sábado de Pasión en un peregrinaje de casi 14 kilómetros y quince horas de recorrido.

María José García-Pelayo abraza a Tomás Sampalo, tras la levantá en homenaje al padre de la alcaldesa.
María José García-Pelayo abraza a Tomás Sampalo, tras la levantá en homenaje al padre de la alcaldesa. JUAN CARLOS TORO

Cámaras de televisión locales, regionales y nacionales; móviles en alto, retransmisiones improvisadas. La Entrega ya no es solo una cofradía: es un acontecimiento.

El calor empieza a apretar. El equipo auxiliar empieza a repartir botellines a nazarenos y miembros de las fuerzas de seguridad del Estado que acompañan a la cofradía. Detrás de la banda se sitúa una ambulancia contratada por la hermandad, por si hubiera que atender cualquier incidencia grave durante la procesión.

En el bar El Cine, de los hermanos Gómez, muchos esperan al misterio cerveza en mano. En la calle Pistacho, donde se le canta una saeta al Señor, se agolpa mucha gente en las aceras y en los balcones. Otros tanto acompañan al misterio. “Esto es un verdadero éxodo de Guadalcacín a Jerez”, comenta un joven.

Al final de la calle Tomasa Pinilla con Cerón, un joven futbolista llamado Aitor da una levantá tras superar una lesión. Se lo prometió Tomás Sampalo –quien también es delegado municipal de Deportes de Jerez– si lograba recuperarse.

La Entrega, por la carretera de San José Obrero.
La Entrega, por la carretera de San José Obrero. JUAN CARLOS TORO

A las dos menos veinte, el misterio encara el campo, ese tramo de 800 metros que separa Guadalcacín de San José Obrero. Los faldones ya están levantados. La cuadrilla acelera.

Bajo el paso, el lenguaje es otro: “¡Vaya chicotá! ¡Botón derecho y guardar como!”, dice un costalero. “Luego nos acordamos de Tornería, pero esto tiene su cosita, eh”, responde otro. “¿Ha comido ya el caballo?”, dice un tercero con aje.

Y en veinte minutos, Jerez.

Día histórico en Barbadillo

A eso de las cuatro y cuarto, mientras la Cruz de Guía de La Entrega atraviesa la avenida Álvaro Domecq, en Barbadillo la nueva talla del Señor de la Humildad se echa a las calles de su barrio.

Es un día histórico para esta Agrupación Parroquial, pues, además del hecho de procesionar con la nueva imagen de Manuel Martín Nieto, se añade el hecho de llegar al centro de Jerez por primera vez para hacer estación de penitencia al convento de Santo Domingo.

La música la pone la Agrupación Musical de Nuestra Señora de Valme, de Dos Hermanas, combinando marchas clásicas con otras contemporáneas. Interpreta “Concepción” cuando el Señor atraviesa el puente de María Santísima de la Concepción Coronada, en homenaje a la titular mariana de la hermandad de Las Viñas.

Nuestro Padre Jesús de Humildad, cruzando el puente de la calle Arcos.
Nuestro Padre Jesús de Humildad, cruzando el puente de la calle Arcos. JUAN CARLOS TORO

La llegada al centro se hace arropada de mucho público y de los vecinos de su barrio. Se rezan preces en la capilla de los Desamparados, en calle Arcos, y luego en San Pedro, en la calle Bizcocheros, antes de llegar a Santo Domingo para cumplir su estación de penitencia.

A su llegada a la plaza San Andrés, Humildad y Entrega casi se cruzan. La Agrupación Parroquial se aprovecha del ‘rebufo’ que ha dejado la cofradía de Guadalcacín y de la legión de seguidores que arrastra la banda del Rosario de Cádiz. Hasta hora y media aguardaron muchos en Puerta de Sevilla y Alameda Cristina para disfrutar de la especial simbiosis que han creado en los últimos años la cuadrilla de Sampalo y la banda gaditana.

La vuelta a casa

Con cuarenta minutos de retraso llega a San Marcos la hermandad de La Entrega, tras su baño de masas por el barrio de San Pedro, Tornería y Rafael Rivero, si bien en su regreso a Guadalcacín la cuadrilla de Tomás Sampalo pone velocidad de crucero, sobre todo a partir de la calle Fernando Viola, donde Rosario cede el testigo a Caridad.

En la avenida de la Feria, rozando las once y media de la noche, el capataz arenga a los suyos. “Ha aparecido un nota con un rabo y un tridente. Me dice si alguno aquí se quiere rendir”. Obviamente, nadie lo hace.  

La Entrega, en el centro de Jerez.
La Entrega, en el centro de Jerez. JUAN CARLOS TORO

Mientras, Barbadillo continúa su camino tras saludar a la hermandad de la Paz de Fátima. A ambas les queda aún madrugada por delante.

Del Sábado de Pasión, ese que empezó con tres golpes secos a una puerta, solo queda el recuerdo. Ya es Domingo de Ramos.

Sobre el autor

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Jorge Miró

Periodista

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