En 1987, dos biólogos entusiastas de la conservación y de la biodiversidad comenzaron una tarea a la que han dedicado sus vidas. Consiguieron transformar una escombrera o gravera en un humedal. Plácido Rodríguez (Sanlúcar de Barrameda,1953) desciende de una saga de guardas marismeños, "Los Clarita". Su padre, Antonio Rodríguez Parada, "Clarita", fue el guarda mayor de la finca Las Nuevas en plena marisma, donde se crió Plácido.
Maribel Adrián (Burgos, 1960) y Plácido, han desarrollado una labor increíble y han convertido La Cañada de los Pájaros en un paraíso para las aves. Ahora en el tiempo de la jubilación, ven peligrar el futuro de la obra a la que se han dedicado en cuerpo y alma toda la vida. ¿Quieres conocer su historia?
El Día Mundial de los Humedales se celebra el 2 de febrero. En La Cañada desde hace muchos años, en torno a esa fecha, se sueltan dos o tres especies de aves (cerceta pardilla, focha cornuda y porrón pardo), a las que se cuida y mima en esa Reserva Natural Concertada. En 2016 fui invitado junto al ornitólogo Luis García Garrido a soltar esas aves ante una concurrencia de centenares de personas ¡Fue emocionante!
Cerceta pardilla (Marmaronetta angustrostris), especie que cría en las regiones templadas de Eurasia. También se halla en el Sur de España, Sicilia y poblaciones en Marruecos. Se considera especie vulnerable en el mundo y en España, en peligro critico de extinción. Mide entre 39-42 cm. El plumaje es de tonos pardos claros con moteado blanquecino. Hasta 2025 en La Cañada de los Pájaros se han liberado entre 3.000 y 3.200 cercetas pardilla.
Porrón pardo (Aythya nyroca), ave anseriforme de la familia Anatide que habita en Europa, África y Asia. Es un pato buceador pequeño y de tonos marrones. Esta clasificado como especie en peligro de extinción). Mide 38-42 cm. El plumaje es castaño rojizo oscuro. Actualmente se han visto dos parejas de porrón pardo en la laguna del Observatorio José Antonio Valverde en las Marismas.
Hasta 2025, en La Cañada de los Pájaros se han soltado unos 500 ejemplares Focha cornuda (Fulica cristata) se halla calificada en riesgo de extinción, en el catálogo Nacional de aves y "en peligro crítico" en el libro rojo de las aves de España. El pico presenta tonos azulados y rosáceos. A finales de los ochenta, la guardería de la Agencia de Medio Ambiente, rescató seis huevos de Focha Cornuda que fueron a parar a La Cañada. Plácido y Maribel empezaron a recuperar esta especie. En abril de 1992 se soltaron los primeros 22 ejemplares. Hasta 2025 se han liberado en La Cañada, más de 1.900 fochas cornudas.
Hasta 200 especies de aves
En La Cañada de los Pájaros se pueden observar unas 200 especies de aves, unas 180 autóctonas. En 1991 fue declarada Reserva Natural Concertada, la primera declarada en España. Se abrió al público en 1992. Está incluida en la Red de Espacios Naturales de Andalucía y en la Red Natura 2000. Recibe más de 100.000 visitas al año y han pasado por sus instalaciones unos 3.000 ornitólogos. Han formado a cientos de becarios y voluntarios.
Como algunas de las especies que frecuentan La Cañada, la Reserva está en peligro crítico de extinción, por falta de ayudas y de apoyo institucional. Con los ingresos por entradas y por el alquiler del restaurante, no les da para afrontar los 120.000 euros anuales de gasto. Desde sus inicios la gestionan sus propietarios Plácido Rodríguez y Maribel Adrián. La pregunta que nos hacemos quienes les conocemos y apreciamos es: ¿Qué pasará con la Cañada de los Pájaros cuando decidan retirarse?
En 1983-84, Maribel Adrián desarrolló su tesina con la nutria bajo la dirección de Miguel Delibes. Maribel viene a Sevilla para anillar aves y conoce a Plácido y en 1985, se ennovian. Plácido acaba la carrera. En 1986, la pareja decide alquilar una casita en "La Pilarica"en Puebla del Río, y allí montan un pequeño aviario, pero las ansías de la pareja les lleva a buscar un lugar mejor, la idea era vivir en el campo.
En julio del 86, ocurre la mortandad de aves en Doñana, una catátrofe ecológica en la que murieron entre 20.000 y 30.000 aves, envenenadas por el uso de insecticidas por parte de los arroceros de las marismas. Se fumigó el Brazo de la Torre. En el Lucio del Cangrejo, en la primera semana de setiembre del 86 se contabilizaron 2.300 patos muertos. Entre las especies afectadas: pato real, pato cuchara, chorlitejo, garzas reales, espátulas y cercetas pardillas.
Plácido, Maribel y un grupo de voluntarios recogieron ejemplares enfermos. Aquel desastre lleva a Maribel y a Plácido a pensar en criar y proteger a las aves de Doñana. Y tras mirar varias opciones, encuentran un lugar en una antigua laguna convertida en gravera que pertenecía a una piscifactoria de cangrejos y que se hallaba en pésimas condiciones con basura, escombros.
El sueño comienza en 1987
En 1987, Plácido y Maribel negocian con los propietarios y compran 7,5 hectáreas del terreno, que colindaba con una finca de los rejoneadores Peralta, y con unas fincas forestales aguas arriba de la Cañada de la Barca (antiguo arroyo) que fueron transformadas afectando al cauce que suministra el agua a la Cañada de los Pájaros. En 1988 se limpia la gravera, se introducen plantas autóctonas y la escombrera se transforma en un humedal.
Los arquitectos José Antonio del Pino y Emilio Pizarro les construyen la casa. La Nochevieja de 1989, Maribel y Plácido con unos amigos Yolanda y Vilches, sin luz eléctrica, inauguran la casa con el sueño de crear un refugio, un hospital y un restaurante para las aves de la Marisma. Hoy cerca de 200 especies que frecuentan Doñana, hallan en La Cañada, el santuario, el lugar donde alimentarse y donde se les cuida y les cura si están enfermas o heridas.
La sociedad debe responder
A quien corresponda: Ayuntamiento de la Puebla, Diputación de Sevilla, Junta de Andalucía, Gobierno de España, CSIC, Estación Biológica de Doñana, capital privado, organizaciones conservacionistas, traten de ayudar a Plácido y Maribel, dos biólogos, ecologistas y conservacionistas que ya en edad de jubilación, han salvado a miles y miles de aves en esta Reserva Natural a las puertas de Doñana, y han contribuido a que sobrevivan especies como la focha cornuda, la cerceta pardilla, el porrón pardo, las malvasías, cisnes, ánsares, cigueñas, calamones, grullas que vuelven a nidificar en Doñana, garzas, garcetas, avocetas, garcillas cangrejeras, patos, flamencos, cigueñuelas, golondrinas, gorriones, verderones, y así hasta casi 200 especies de aves a las que han dedicado su vida.
La sociedad debe responder al reto de buscar la continuidad de la Cañada de los Pájaros, cuando Plácido y Maribel abandonen su actividad. Se lo debemos a las futuras generaciones, por quienes tanto han trabajado Maribel y Plácido con sus programas de educación ambiental y con su amor por las aves.
