Zambombas en el puente de la Constitución, en una imagen de archivo.
Zambombas en el puente de la Constitución, en una imagen de archivo.

He estado unos días dando una vuelta por Madrid. Además de comprobar cómo ha quedado la nueva plaza de España –por resumir, se mueve en un arco de opinión que va de mierda a gilipollez, siempre con su correspondiente ‘vaya’ delante- y dar un repaso a la salud física (y mental) de la familia delante, claro está, de varios tercios de Mahou, tuve que centrar mi discurso capitalino en hacer, digamos, ‘antiapología navideña de mi tierra de adopción, a saber, Jerez de la Fra

Al menos en tres ocasiones –a veces, a partir del cuarto tercio (joder, como la Legión) me despisto- tuve que decir, al ser preguntado al respecto, que lo de las ‘Zambombadas’ o ‘Zambombás’ es algo que ya no merece la pena. ‘Zambombadas’ y ‘Zambombás’, así me lo dijeron, lo siguen diciendo y así lo escribo: hay cosas que no cambian. Como puede ver el conspicuo lector, la brillante lectora, hace tiempo que dejé de corregir esos términos por el de ‘Zambomba’ cuando los utiliza cualquier interlocutor foráneo que me interpela sobre la naturaleza, calidad y alcance de este fenómeno festivo: de hecho, creo que, hoy por hoy, en muchas ocasiones lo que se ofrece y disfruta en Jerez de la Fra está más cerca de estos dos divertidos apócrifos norteños que de la palabra correcta, así que laissez faire, laissez passer. 

Pero ese no es el tema, que nos estamos despistando, y parece, por seguir la broma, que vamos ya por el quinto tercio. Les decía que ante la perspectiva del puente que tenemos por delante en Jerez de la Fra me he dedicado en la capital del Reino abiertamente al ‘quintacolumnismo’ navideño, aportando múltiples razonamientos. Allá va lo que se dice un auténtico ramillete: “de verdad que en el centro no se cabe, imposible comer en ningún sitio”; “siento corregirte: en Jerez en diciembre también hace frío, qué cosas”; “prepárate porque cualquier habitación sale por 200 pavos la noche, lo he visto en los periódicos locales”; “hace tiempo que Renfe se dedica a tomar el pelo a Jerez, a Cádiz y a toda la provincia con el número de trenes y sus horarios… a ver cómo vas y vienes si no quieres meterte las seis horas de coche”; “si quieres ver bolas navideñas gigantes, lo que se dice bolas navideñas gigantes, vete a Vigo, amigo… ¡allí sí que saben!”; “no, no… que a ver que sí [un poco en modo Faemino y Cansado], que claro, que sí, que la Zambomba es BIC, que significa Bien de Interés Cultural, pero un periodista de la ciudad lo definió hace ya años como Botellón Ingente en el Centro… para que te hagas una idea de lo que hay” o ya, para acabar esta auténtica batería de argumentos, es imprescindible referirnos, poniéndonos un poco serios, al tema del Covid, con un “teníamos muy buenos datos, pero tú lo has dicho, teníamos”.

Como puede ver la conspicua lectora, el brillante lector, se trata al final de dar un repaso –absolutamente parcial, eso sí- a distintos aspectos de la actualidad de la ciudad y algo de la provincia, aunque sin encontrar, al menos no por ahora, la manera de relacionar lo de la Zambomba (o lo del BIC o incluso lo del botellón) con el disparatado parque eólico que se quiere construir, con todo el campo que hay ahí afuera, ni más ni menos que en el pago de Macharnudo, historia viva del vino de Jerez (me da a mí que alguno/a va a salir escaldado de este tema, al tiempo).

Ya han visto que me he multiplicado diciendo cosas para pedir a la gente que no venga –que ni se le ocurra venir, para ser más exactos- este fin de semana a Jerez de la Fra y que, en consecuencia, como ya han podido leer en el titular de este MARCA ACME, no dudo en reclamarme como traidor. Eso sí, un traidor de poca monta, muy lejos del Conde don Julián o de Joseph Fouché, por poner dos grandes ejemplos inapelables, siempre con cartas ganadoras en el momento de la verdad… Precisamente por eso, cuando el traidor o supuesto traidor es plenamente consciente de que con su traición va totalmente contra corriente, que de hecho va directo a la derrota, como evidentemente es el caso de la propuesta de este cronista si se confirma con datos, como seguro que así será, la que se ‘espera’ este puente en Jerez de la Fra, su apuesta traidor-perdedora no deja de tener un punto heroico o romántico… 

Por cierto, nos vemos en las calles, claro.

Archivado en:

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído