¿'Quo vadis', María Jesús?' La candidata Montero sigue sin mojarse en Andalucía

Mientras que Juanma Moreno, candidato a revalidar su mayoría absoluta, mostraba cercanía total con los vecinos del mundo rural en Jerez y arropaba in situ al alcalde socialista de Grazalema, María Jesús Montero aparecía a cubierto, entre columnas en Sevilla, dando una rueda en la Delegación del Gobierno de Sánchez

Este pasado jueves de temporal: a la izda., Juanma Moreno en Grazalema con su alcalde, el socialista Carlos Javier García; a la derecha, María Jesús Montero, en la Delegación del Gobierno en Sevilla.
06 de febrero de 2026 a las 11:04h

Pedro se encuentra con Jesús en la Via Apia y le pregunta: Quo vadis, Domine? Y el Señor le responde: "Voy a ser crucificado en Roma por segunda vez porque mis propios discípulos me abandonaron". A este paso, María Jesús Montero, como ya le pasó a Juan Espadas, va camino de una irremediable nueva crucifixión electoral del PSOE en Andalucía. Pero sin redención, ni resurrección posible. No hace falta ser politólogo, sociólogo, todólogo, tertuliano de radios y malas lenguas… cualquiera palpa, olfatea, el batacazo por venir con solo ver el nivel de distensión y nula anticipación que está viviendo el partido a solo unos meses de las próximas elecciones autonómicas. Recordamos: las autonómicas serán como muy tarde en junio, en unos cuatro meses.

Si de lo que va esto ahora es de controlar el relato, la narrativa, la imagen que se proyecta al exterior, hay fotografías que son lo suficientemente elocuentes como para dar una idea del nivelito. Mientras que el presidente Juanma Moreno, candidato a revalidar su mayoría absoluta, mostraba cercanía total con los vecinos del mundo rural en Jerez y arropaba in situ al alcalde socialista de Grazalema, Carlos Javier García —un valor a futuro en el partido del puño y la rosa—; mientras el presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández, se pateaba la provincia de Sevilla acompañando a alcaldes en dificultades en plena borrasca, ¿dónde ibas María Jesús?

Al menos este pasado jueves —en plena alerta máxima por la borrasca Leonardo en media Andalucía— a la Delegación del Gobierno en Andalucía en Sevilla, a reunirse con el delegado del gobierno, Pedro Fernández, y a ofrecer una posterior rueda de prensa, entre imponentes columnas palaciegas, bien resguardada de la lluvia torrencial que caía a unos cientos de kilómetros de allí en puntos como Grazalema, San Martín del Tesorillo o Huétor-Tajar.

Las inundaciones en el Campo de Gibraltar, a vista de pájaro

Como si de una inmolación controlada se tratase, muchos a nivel interno andan perplejos, preguntando por María Jesús, que pareció tirarse piedras contra su propio tejado cuando decidió (o le hicieron decidir) que no sería candidata andaluza a tiempo completo hasta que Juanma pulsara el botón. Pero como Juanma no lo pulsa, ahí sigue.

Ahí sigue como ese barco del arroz que anda en una esquina entre Sanlúcar, Chipiona y Doñana, como si no la asesorase nadie, perdida en una irrelevancia andaluza que quienes la defienden justifican en su proyección nacional como vicepresidenta del Gobierno. Pues vale. Lo mismo la próxima rueda de prensa se celebra en Casa Bigote en Bajo de Guía. De remate, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, llega este viernes a San Roque a darse un paseo en helicóptero para inspeccionar la zona afectada por un río de borrascas y unas riadas que no recuerdan ni los más viejos del lugar. Menos mal que Zapatero impulsó la UME. Toda ayuda es poca.