El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazará este viernes a Andalucía para supervisar las zonas más afectadas por la borrasca ‘Leonardo’, según informó Moncloa. La visita comenzará con un reconocimiento en helicóptero de las áreas más dañadas en la provincia de Cádiz, considerada la más afectada por el temporal. Posteriormente, se trasladará al puesto de mando avanzado en San Roque, desde donde ofrecerá una declaración ante los medios a mediodía, en el ayuntamiento del municipio.
La borrasca ha generado graves problemas en la región, incluyendo el desalojo de miles de personas, interrupciones en el transporte y desbordamientos de ríos. En particular, el municipio de Grazalema tuvo que ser evacuado de forma completa debido al riesgo de derrumbe, mientras otras localidades permanecen incomunicadas por la situación de las carreteras y vías ferroviarias.
Tras las intensas precipitaciones registradas en los últimos días, las autoridades centran ahora su atención en los ríos, donde el aumento del caudal mantiene la alerta por posibles inundaciones. Según los últimos datos, un total de 180 carreteras permanecen cortadas, 140 de ellas en Andalucía, aunque también se registran incidencias en Extremadura y Castilla y León. Los desprendimientos y el agua acumulada dificultan la movilidad y complican las tareas de emergencia en varias zonas.
Ronda de contactos
En la víspera de la visita, Sánchez mantuvo una ronda de contactos con los presidentes autonómicos de Andalucía, Extremadura y Castilla y León, con el objetivo de coordinar la respuesta institucional y garantizar la seguridad de la población ante el temporal. La coordinación entre administraciones se ha señalado como clave para mitigar los riesgos derivados de las lluvias y las inundaciones.
Desde el Ejecutivo se subraya que la borrasca está afectando a múltiples puntos del país y que las medidas de emergencia buscan proteger a los ciudadanos y minimizar los daños materiales. Las autoridades continúan evaluando la evolución de los ríos y la situación en las carreteras, mientras se mantiene la alerta por posibles nuevos desbordamientos y desprendimientos.




