Lo que aprendí de Ana Huguet

La veterana periodista gaditana anuncia que se despide, tras veinte años, de 'Radio Jerez'. Continuará su labor periodística en '7V' con su espacio de debate y entrevistas

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Paco Sánchez Múgica

Periodista, licenciado en Comunicación por la Universidad de Sevilla, máster de Urbanismo en el IPE. Antes en Grupo Joly (2004-2012), Desde 2014 soy socio fundador y director de lavozdelsur.es. Miembro de número de la Cátedra de Flamencología; colaboro en Guía Repsol; y coordino la comunicación de la Asociación de Festivales Flamencos. Socio de la Federación Española de Periodistas (FAPE).

Ana Huguet, en un informativo de 'Radio Jerez' de la 'Cadena SER'.
Ana Huguet, en un informativo de 'Radio Jerez' de la 'Cadena SER'.

Ana Huguet es de Cadi, Cadi, pero desde hace años es una de las grandes voces de la campiña de Jerez. Tanto que ha llegado a ser hasta Reina Maga en la Cabalgata de hace un par de años. Ahora anuncia que deja de ser esa voz de primera y última hora de la mañana, y se hace raro, sí. Conozco a Ana Huguet desde que hace más de 15 años empecé en este oficio: primero de oídas, luego con una de esas amistades tan lejanas como cercanas. De las que pasan meses sin hablarse, pero que cuando se ven conectan. 

Cuando la conocí personalmente ella ya llevaba un lustro dándose sus madrugones para el boleto de primerísima hora en Radio Jerez de la Cadena SER, donde ha sido jefa de informativos. Desde el principio, yo desde mi puesto en la redacción del Diario de Jerez, oía: "Esto ya lo ha dado Huguet, que si Huguet para acá y Huguet para allá...". ¿Quién era esa tal Huguet de la que tanto se hablaba? Era una época muy convulsa de la política local, con pactos de gobierno antinatura y luego unas mayorías absolutas que, lejos de relanzar la ciudad tras décadas de gobierno de Pedro Pacheco, ahondaron en el desastre de principios de 2000. Una época de turbulencias por el ladrillo, por el Xerez CD y por tantos desfases en la ciudad del vino.

Y el caso es que cuando me mandaban a alguna rueda de prensa, comprobaba quién era Huguet (también conocida como la Huguet). Era (y es) lo que viene siendo una periodista de las que llaman de raza. Una periodista que pone sus reaños en las ruedas de prensa, sin cortarse en preguntar y repreguntar ante ningún político, e imponiéndose entre una nube de micrófonos y grabadoras muy masculinizadas por aquel entonces. Poco a poco me fui acercando a ella, descubriendo su trabajo y a la persona. Hermética y a veces con malas pulgas, no era de fácil acceso, pero cuando te tendía la mano lo hacía de verdad. Cuando se reía con alguna broma o comentario, lo hacía de verdad. Y cuando decía: "Yo paso, no espero más" (por algún retraso de un político en comparecer) era de las que realmente se largaba, costara lo que costase.

Entonces también era delegada de El País en Jerez, y me explicaba cómo regaba su cama de papeles para confeccionar cualquier artículo que proponía o le encargaban. Meticulosa como ella sola, rigurosa hasta decir basta, y una curranta tan incansable como generosa con sus compañeros. Y por supuesto, una de esas periodistas de las que probablemente nunca sepas qué vota, es decir ajena a las trincheras y al sectarismo. Una mujer que va de frente y que, entre sus muchas lecciones en esto, también me enseñó a pelear por tu tema, por tu exclusiva, a no bailar el agua a nadie en este oficio, y a que el nivel de agua en los embalses puede ser una información de lo más socorrida y necesaria cuando no hay mucho con lo que rellenar el informativo a primerísima hora. El periodismo es el enfoque y ella, especialmente en El País, los colocaba a la perfección. Recuerdo aún cuando fue portada con aquel Jerez, ciudad fallida, tras el calamitoso mandato de la crisis, entre 2011 y 2015. Un gran reportaje que retrataba la realidad aciaga de una ciudad, la suya también, que no termina de levantar cabeza.

Ella creo que no lo sabe, y en verdad ni falta que hacía, pero cuando hace unos tres años me propusieron hacer un espacio de entrevistas y debate en la entonces Onda Luz, no pude aceptar la oferta por diversas circunstancias. En cambio, al preguntarme a continuación quién creía que podía prestarse a conducir el espacio lo tuve claro: si ella aceptaba la propuesta, nadie mejor que Ana Huguet. Y ahí sigue, comandando su programa en 7TV, El templete, con mesas de tertulia tan descacharrantes como las de los gloriosos cuatro: Pedro Pacheco, Paco González Cabaña, José Antonio Barroso y Aurelio Romero. Ella frente a las viejas glorias de la política provincial que tan bien domina. Y espero que por mucho tiempo. Porque voces con tanta personalidad como las de Huguet son muy necesarias en nuestro oficio, ese en el que cada día seguimos intentando aprender cosas nuevas. Sin embargo, ha anunciado que no seguirá en Radio Jerez después de veinte años y el periodismo de la zona pierde otro de sus referentes más cercanos. Ojalá solo sea un hasta pronto. Porque se hace raro, sí.

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