José Manuel Trillo y la historia obrera reciente de Jerez

Trillo luchó, más que nadie, por cosas como el Teatro Villamarta o contra la plaga de las drogas en las barriadas obreras de Jerez

Cristóbal Orellana.

Licenciado en Filosofía (US), Diplomado en Geografía e Historia (UNED), Máster en Archivística (US), Máster en Cultura de Paz y Conflictos (UCA), de profesión archivero, de militancia pacifista, de vocación libertario, pasajero de un mundo a la deriva.

Trillo por Sánchez Padilla.
Trillo por Sánchez Padilla.

Este pasado viernes día 29 de junio de 2018 tuvo lugar un muy concurrido homenaje a José Manuel Trillo Marín, sindicalista jerezano que fue secretario local de CCOO Jerez durante varias décadas. lavozdelsur.es, que no el resto de los conservadores medios de comunicación de este Jerez, quiso hacer un esmerado y merecido reportaje fotográfico a este evento social. Además, el periodista Paco Sánchez Múgica hizo esta entrevista en la que José Manuel cuenta numerosas anécdotas y desempolva recuerdos sobre su pasado como sindicalista y persona comprometida con Jerez.

Es extraño que no se invitara a este veterano líder sindical de Jerez a que hablara en las jornadas que, recientemente, en el Consejo Regulador de Jerez, tuvieron lugar acerca de la Transición (aunque sí estuvieron en ella otros no menos relevantes como F. Reinoso, J. Gutiérrez o Pepe Gaitero). Trillo podría haber contado muchas cosas que, quizás, solo se aprenden plantando cara a una patronal despiadada que, mecida por el compás de los tiempos en que aproximadamente Margaret Thatcher y Aznar marcaron la pauta de la derecha europea, devastaron Jerez en los años 90... quizás una consecuencia directa en España de una Transición que, en lo económico y lo laboral, se comportó en alguna medida como un laboratorio, como una antesala, como una fase puente, de lo que ahora llamamos ya, con sobrada conciencia, desmantelamiento del estado del bienestar.

En la Bahía de Cádiz, también en los primeros años 90, se perdían unos 7.500 puestos de trabajo directos por la "reconversión naval". Dura situación de aquellos tiempos, antesala de lo que ahora vivimos: otro brutal giro de tuerca del Capitalismo donde la precariedad laboral generalizada está poniendo en jaque a la propia Democracia y, en Jerez, llevando a los trabajadores y trabajadoras a cotas de indignidad muy graves. Véase una intervención de Trillo (grabada en youtube en 2011) en el conflicto de Onda Jerez TV donde, al final de la misma, habla de la unidad de toda la izquierda para resistir ante el desmantelamiento de lo público.

Trillo luchó, más que nadie, por cosas como el Teatro Villamarta o contra la plaga de las drogas en las barriadas obreras de Jerez

Me sorprendió que en el homenaje a Trillo la alcaldesa del PSOE, Mamen Sánchez, en vez de ofrecer solo la merecida, pero anecdótica rotulación de una calle para José Manuel, no se comprometiera de verdad con las reivindicaciones obreras de Jerez ofreciendo también, por ejemplo, la creación de un premio a la acción social en Jerez -que se concediera cada 1º de mayo- con el nombre de José Manuel Trillo, o una inversión en el edificio de los Sindicatos que dignifique las instalaciones, o una iniciativa, con la UCA, los sindicatos, etcétera, de creación en nuestra ciudad de un Centro Andaluz de Estudios Históricos Sindicales "José Manuel Trillo". Las reivindicaciones por las que Trillo ha luchado -no olvidemos que Jerez es cuna de episodios del movimiento obrero muy relevantes- merecen más que una calle. El desmantelamiento del sector de la vid en los años 90 es un acontecimiento histórico en Jerez de tal calado, y en el que Trillo, entre otros, jugó un papel importante, que no puede despacharse con su anecdotización a través de la rotulación de una calle.

Mis compañeros de CGT, y yo mismo como afiliado de este sindicato, estuvieron presentes en el acto. Adolfo Sánchez (CGT), que ha conocido y luchado mano a mano con Trillo, tomó la palabra y dijo que en el pensamiento libertario siempre hay un norte: los hechos. Y que Trillo, por los hechos, es un hombre que merece respeto y reconocimiento. Por mi parte, he coincidido con Trillo por ejemplo en la mesa por la construcción del Campus de Jerez, una mesa que era, también, contra el sablazo que quería (y consiguió darnos en buena medida) el Ministerio de Defensa antes de abandonar los cuarteles y permitir la construcción del actual Campus de La Asunción. Trillo también me permitió muchas veces difundir la Marcha a Rota, a pesar de que hubo un momento a partir del cual CCOO dejó de firmar esta convocatoria pacifista, en sus locales.

Trillo luchó, más que nadie, por cosas como el Teatro Villamarta o contra la plaga de las drogas en las barriadas obreras de Jerez. Yo, y todos, lo hemos visto el primero dando la cara mil veces. Por su honestidad, su compromiso, su absoluta entrega, su diaria cercanía con los problemas de la sociedad jerezana, y más allá de las diferencias ideológicas (que han existido y existen entre el modelo libertario y las prácticas de CCOO), en mi opinión José Manuel Trillo Marín, nieto del viticultor anarquista y fusilado en la guerra civil Honorio Marín, merece el respeto y el reconocimiento no solo de la izquierda de Jerez, sino del pueblo de Jerez. Recordar a Trillo con el nombre de una calle es insuficiente no solo para él, sino para el debido reconocimiento a las luchas en las que se mantuvo siempre en primera línea.

Me gustó especialmente el detalle del sindicalista de CCOO y pintor de vocación Juan Manuel Sánchez Padilla de regalarle un cuadro, muy pensado y bien ejecutado, cuidadosamente cargado de simbolismo, a Pepe Trillo en el que aparece un conseguido retrato suyo y una imagen de Marcelino Camacho donde se lee: “Confieso que he luchado”. Un detalle que llegó profundamente al alma de Trillo y que le emocionó de inmediato.

A Trillo los poderosos lo quisieron amedrentar con falsas acusaciones y procesos judiciales, pero no pudieron con él. Merece la pena recordar el texto del indulto que esos mismos poderosos le dieron: “Visto el expediente de indulto de don José Manuel Trillo Marín, con los informes del Ministerio Fiscal y del tribunal sentenciador, condenado por el Juzgado de lo Penal número 3 de Jerez de la Frontera, en sentencia de 10 de abril de 2006, como autor de un delito contra los derechos de los trabajadores, a la pena de tres años de prisión y multa de 14 meses con una cuota diaria de seis euros, con las accesorias de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, por hechos cometidos en el año 2002, a propuesta del Ministro de Justicia y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 16 de marzo de 2007, Vengo en conmutar a don José Manuel Trillo Marín la pena privativa de libertad impuesta por otra de dos años de prisión, a condición de que no vuelva a cometer delito doloso en el plazo de tres años desde la publicación de este real decreto. Dado en Madrid, el 16 de marzo de 2007".



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