Crónica de un fracaso anunciado

Creo que vertebrar un Plan Director de Servicios Culturales de futuro para esta ciudad es algo posible y deseable. Y por respeto a todos los habitantes de Jerez, no debieran levantarse de nuevo falsas expectativas, ni alimentar espejismos en el desierto

Técnicos preparando la pantalla en el salón noble donde se ha emitido la rueda de prensa desde el Ministerio de Cultura para anunciar las ciudades que pasaban el corte a la fase final como candidatas a Capital Europea de la Cultura.
13 de marzo de 2026 a las 17:56h

Dentro del proceso para elegir la Capital Europea de la Cultura 2031 en España, el Ministerio de Cultura ha anunciado este viernes, 13 de marzo de 2026, el pase a una segunda fase de cuatro ciudades: Cáceres, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, y Oviedo. Han quedado fuera el resto de candidatas, incluyendo Jerez.

Ya en julio de 2019 publiqué un artículo en lavozdelsur.es donde señalaba las enormes dificultades que tendría la candidatura de Jerez por una serie de carencias. 

No me sorprende, en absoluto, que hoy Granada haya sido seleccionada como representante del sur de España en detrimento de Jerez: la ciudad de Granada ya anunció en 2015 que presentaría su candidatura para 2031. Hace una década que tiene constituido y funcionando un potente consorcio, y a nadie debiera sorprender que la potencia universitaria, literaria, artística, histórica, cultural, científica y simbólica de Granada se hayan impuesto con claridad frente a la candidatura de Jerez.

Con el paso de los años, desde 2019 hasta hoy, durante dos legislaturas municipales, una dirigida por el PSOE y la segunda por el PP, el proyecto Jerez 2031 ha pecado reiteradamente de atonía organizativa, y de opacidad informativa. La atonía organizativa ya se demostró en la primera legislatura cuando incluso hubo que devolver subvenciones a Diputación de Cádiz por no haber gastado los fondos concedidos.

En la segunda fase, la atonía organizativa se muestra en la lentitud y tardanza en constituir los órganos rectores de la candidatura, en la tardanza en elegir un director general técnico para esa candidatura, en la ausencia de actividades propias de difusión de la misma más allá de dos o tres encuentros, o la mera colocación de logotipos en folletos municipales. Tampoco ha tenido un amplio desarrollo la búsqueda de cauces de participación social y cultural.

En cuanto a la opacidad informativa, ésta ha sido la tónica dominante con excusas a veces tan peregrinas como que no se informaba de proyectos concretos para que no nos copiaran. Sí se ha logrado, al parecer, cierta funcionalidad en la constitución del Consorcio Jerez 2031, con la integración de la Diputación de Cádiz, el Ayuntamiento de Jerez, la Universidad de Cádiz, y la Cámara de Comercio de Jerez. Ese acuerdo entre instituciones es bueno y puede servir para impulsar otros acuerdos futuros.

Hacia un Plan Director de Servicios Culturales en Jerez

En aquel ya lejano artículo de 2019, señalé que el camino más serio sería la implementación de un Plan Director de Servicios Culturales en Jerez, ceñido a la realidad del territorio y de la población. Hoy, tras siete años de crecimiento pobre de los presupuestos de cultura y de los servicios culturales de Jerez, puede uno pensar que haber quedado fuera en la carrera por la Capital Europea de la Cultura 2031 es ya la crónica de un fracaso anunciado en la inactividad y opacidad recurrentes, en la ausencia de dotaciones económicas significativas que mejoraran nuestra realidad cultural año tras año, y por tanto, aún nos queda mucho camino por recorrer, casi tanto como en 2019.

Creo que vertebrar un Plan Director de Servicios Culturales de futuro para esta ciudad es algo posible y deseable, pero hay que hacerlo sin alharacas, sin aspavientos, sin grandilocuencias, sin tópicos jerezanistas, sin lolaflorismos rampantes que desean que Jerez sea “de otro planeta”, sin subordinar la creatividad cultural a la rentabilidad turística, sin desprecio a nuestras ciudades hermanas en el Sistema Andaluz de Ciudades.

Y ese Plan Director de Servicios Culturales de Jerez, que creo tan urgente y tan necesario, ha de contar con una participación real de los diferentes estratos de población, con una implementación que vertebre mejor los territorios, con la presencia importante de acciones educativas y formativas, con las dotaciones de personal técnico para cubrir con eficiencia la expansión de los servicios culturales, en diálogo continuo con nuestro inmediato entorno rural, con alianzas culturales estratégicas en el entorno andaluz, que mejoren la presencia de Jerez en el Sistema de Ciudades de Andalucía. Con discernimiento claro sobre nuestras verdaderas dimensiones en cada uno de los indicadores culturales, y una imagen, lo más veraz posible, del tamaño de nuestra sombra y nuestra huella cultural.

Y por respeto a todos los habitantes de Jerez, no debieran levantarse de nuevo falsas expectativas, ni alimentar espejismos en el desierto.