Cualquier producto elaborado tiene una etiqueta, con sus multiingredientes y nutricional información, a saber, valor energético, grasas saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas -incluso detalle del Omega 3 y Linoleico-, hidratos de carbono, azúcares, fibra alimentaria, proteínas y sal. En pocos el contenido de agua.
¿Y si es un alimento fresco y comprado al peso? Fruta, verdura, pescado y carne en el mejor de los casos, un cartel expositor en el establecimiento anuncia algunos datos relevantes. Los alimentos son también una herramienta para hacer nuestra sociedad más justa, y los inspectores de consumo jugando un papel relevante, para un conocimiento más real. "Me interesa conocer qué estoy comiendo".
El sistema y forma de cultivo -saber si se han utilizado o no químicos u OGM-, variedades incluso si son autóctonas, procedencia local o país, ser de temporada, manejo y conservantes afectan de manera esencial al interés alimenticio de cualquier sociedad que se precie. Aporte de calcio, hierro, yodo, magnesio, zinc, sodio, potasio, fósforo y selenio difícilmente podemos verlos informados para hacer frente a las recomendaciones por día, al menos para actividad física moderada - con otras consultar especialista -, siendo hombres o mujeres, para tener nuestras necesidades cubiertas. Interesante que estuviera junto al precio.
Estudios comparativos de centros de investigación ponen de manifiesto que las apariencias engañan, y que, por ejemplo, dos pimientos aparentemente similares, no son iguales y menos nutritivamente. Intento comer alimentos con certificado ecológico CAAE y productos locales de temporada, por eso me importa un pimiento.
