Manolo el culón, con Antonio Aguilera, en una imagen reciente.
Manolo el culón, con Antonio Aguilera, en una imagen reciente.

Acompañado siempre de su perro, con una vara larga, va cantando su camino, ante la invidencia casi total que padece. Su ánimo por vivir es total, un buen número de bolsas higiénicas en su bolsillo, lo he conocido hoy en el quiosco Blas, los mejores calentitos o churros de la costa de Huelva, en el barrio del antiguo matadero de Isla Cristina. Muy amigo de Vicente, ambos de la Punta, y amantes de amaneceres en la Gola —con monolito acreditativo— esa que tanta hambre quitó y quita, aunque con un futuro incierto debido a la colmatación de arena, provocada por el espigón de la Punta del Moral, y a su rescate viene el cambio climático gracias al cordón dunar existente.

En las obras de teatro, antes a los actores y actrices se deseaba mucha mierda —mucha suerte—, pues el éxito dependía de la estancia duradera de los espectadores, y mi primer encuentro con él, había un gran excremento por medio. ¡¡Manolo, tenga usted cuidado no vaya a pisar esa gran mierda, y se la lleve puesta!!, y Manolo tras desaprobar la conducta del amo desconocido de ese gran perro, también sin identidad, saca una bolsa de su bolsillo, y dice: ¡¡con las que he recogido por mi perro, una más no pasa nada!!, y se agacha, sin ver, palpando el acerado y la recoge, echándola en la papelera cercana. Un ejemplo de sociedad, "no preguntes quien lo debe hacer, pregona con el ejemplo".

Sabe lo que es una Jarampa, ante la presentación mundial del libro de Antonio Aguilera, y en su dilatada venta de cupones, no me queda claro si alguna vez fue a cambio de esa retribución en especie de esos marineros, que siguen jugándose la vida en su día a día en la mar.

Ha animado a participar en la limpieza de esa basura que nadie ve y está presente, en ese territorio que pertenece a todos, a varias administraciones competenciales y que sólo los que sienten ven degradarse por momentos. Colchones, muebles, bolsas de plástico, bebidas energéticas y hasta un televisor, ya están fuera de un medio que no les pertenece gracias a esas personas anónimas comprometidas. Hoy la Gola, esa que retrata magníficamente Wenceslao “Uve” a través de sus atardeceres, y que canta sin igual Lolo Carrasco, luce tan brillante que al propio Manolo se les escapan lágrimas de sus ojos.

Me viene en estos momentos frases de Nelson Mandela como “todo parece imposible hasta que se hace”, “la mayor gloria no es caer nunca, sino levantarse siempre”, “la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”, “que tus opciones reflejen tus esperanzas, no tus miedos”, “un ganador es un soñador que nunca se rinde”, “después de escalar una gran colina, uno se encuentra sólo con que hay muchas más colinas que escalar”, “si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con tu enemigo. Entonces se vuelve tu compañero”, “lograrás más en este mundo mediante actos de misericordia que con actos de represión”, “el valiente no es el que siente miedo, sino el que vence ese temor” y “una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada”.

Berdigones, longuerones, almejas y madre almejas, coquinas, pulpos y chocos, vienen a él, tiene un don "el de amar a su tierra". Los cangrejos violinistas bailan a su paso, las cigüeñas no levantan el vuelo a pesar de su cercanía y los camaleones, desde lo alto de las retamas, lo observan con el bamboleo provocado por la brisa marina. Le falta una calle en su pueblo.

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