Cayetana Álvarez de Toledo, en una imagen reciente. FOTO: PP
Cayetana Álvarez de Toledo, en una imagen reciente. FOTO: PP

Fracaso de la política, así es lo que se ve desde el banquillo. Indignación porque los políticos que trabajan para mejorar la sociedad y les pagamos para ello, no solucionan los problemas. Al contrario, los aumentan.

Esta crisis sin precedentes unida a la sanitaria debería, pensamos muchos, habernos unido más, o algo, debido a la situación de vulnerabilidad e incertidumbre que hemos sufrido, y aún nos rodea. Sin embargo, la brecha que se ha abierto es enorme.

Todo son peleas entre los diferentes partidos políticos. Se ha creado entre ellos y los ciudadanos un odio con revanchismo y añoranza del pasado más fascista. “Viva Franco, viva Hitler, viva Vox", y paliza a un sindicalista. Así se aprovecha una manifestación y una salida a la calle después del confinamiento. Ole tú.

Como dice Iñaki Gabilondo: parece ser que ahora se nos exige ser fanáticos o enemigos. No existen matices ni grises. Solo blancos y negros porque los protagonistas del ruido, las caceroladas y amenazas están ganando la calle así como las redes. Y lo que consiguen son adhesiones donde el odio con insultos sale de gente que no te esperabas. O de amigos que, algo insólito, vas perdiendo por este camino pedregoso que nos está dejando el virus.

Esta es una crisis transversal ya que afecta a todos; empresarios, trabajadores, multinacionales… en fin a toda una sociedad que va cayendo por efecto dominó. Uno de cada cinco trabajadores perderá su trabajo después del ERTE y el que lo conserve verán mermada su jornada laboral como su nómina.

Luego está la sanidad, que aún está desbordada y ve su futuro profesional incierto, cuando siguen recibiendo nuevos contagios (en las últimas 24 horas, 231 nuevos casos). Las UCI siguen con pacientes y se esperan oleadas por otoño. A ver cómo se resuelven esos recortes que trajeron el caos a una situación que desbordaba todas las previsiones.

Padecemos y aguantamos a nuestros políticos.

En España lo sufrimos todos los días con sus diatribas, peleas, querellas, insultos y lenguaje bajuno. Con esto pierden el tiempo y se alejan de lo que está pasando en la calle, de los verdaderos problemas que deben enfrentarse la gente que padecen la gravísima situación. Hay familias en las que ninguno de sus miembros tienen trabajo, situación agravada por la atención a sus mayores, y sin visos de que mejore en años. Situación  que para algunos ya venía de lejos y ahora se ve aumentada. Existen ayudas de este Gobierno progresista pero todo se hace cuesta arriba cuando la oposición en masa está ahí para tumbar las iniciativas o incitar a las masas con sus proclamas y falsedades. Qué ruin todo. Da pena verlos perder el tiempo en el hemiciclo, utilizando su tiempo en enfrentamientos y el y tú más.

Joder, así no señores. Esto acabará muy mal si en lugar de  escucharse, aportar alternativas y dar soluciones crispan las sesiones y el ambiente, creando más separación y desigualdad entre los españoles. Su guerra sucia nos salpica a todos.

Les pagamos para trabajar por el bien común, dejen ya de tocarnos las pelotas y estén a la altura. Dejen de echarse en cara pasado y presente. De llamar a su padre terrorista sin despeinarse con cara de marquesa altiva. Ahora, que Pablo Iglesias le contestó con esmerada educación poniéndola en su sitio, porque no ha de salirle gratis tamaño desatino.

Y así en cada sesión del Congreso y Senado, a  pie de micrófono o en programas de televisión. Miren, estamos hastiados.

Tienen que cambiar. Ustedes, y sus partidos deben abandonar el barrizal, la soberbia, la bronca que solo trae más ira y más prejuicios entre unos y otros. Sufren los ciudadanos, las Instituciones, la democracia, por eso le pedimos un poco de inteligencia, sensibilidad e involucrarse en las soluciones en lugar de crear más dificultades.

A situaciones excepcionales medidas, condiciones y comportamientos extraordinarios. Hay mucha indignación, hartazgo y decepción de la calle, de los ciudadanos que esperan mucho más y mejor de estos hombres y mujeres que fueron elegidos para mejorar el país. Y más ahora cuando necesitamos que estos retos que nos esperan se conviertan en oportunidades.

Dadnos un poco de alegría que las necesitamos. No seáis tan jartibles (dícese de la persona cansina e inaguantable).

No seáis tan inútiles y haced algo bueno en estos tiempos tan crudos. España os necesita con los deberes hechos, pero con nota. Hasta ahora cada líder suspende y solo aprueba, con un pobre cinco, Pedro Sánchez.

Todo se basa en la confianza y la mayoría la van perdiendo a zancadas. O es que tal vez nunca la tuvieron. Cada uno que piense en quién o quiénes son, están en su derecho.

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