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Ciudadano Saborido

Por Alfonso Saborido @asaborido

Una vez me dijo un médico que cuando los políticos intervienen en temas de salud, lo enredan todo y que en caso de urgencias y catástrofes es mejor dejar trabajar sólo a los/as profesionales de la sanidad que son los que saben.

Lo estamos viviendo estos días con la cuestión de la enfermedad del ébola en España. Algo que nos parecía lejano -África tan lejos, aunque se vea desde nuestras costas- luego más cercano -Alcorcón, a tiro de piedra- y ahora miren ustedes por dónde, el nombre de nuestra ciudad, Jerez, aparece relacionada en todas las noticias actuales sobre el ébola en España.

A la ciudadanía nos ha sorprendido esa cita que el Pentágono dio al Hospital con fecha y hora, para una ronda para conocer el centro hospitalario. Si sorprendente es que la administración americana quiera visitar nuestro hospital, mucho más sorprendente es que ellos mismos marquen el día y la hora, que comparado con los días y las horas que el SAS nos marca a los usuarios y las listas de espera que tenemos que soportar, nos deja en un agravio comparativo muy grande, cuánto más si los dueños del hospital de Jerez somos nosotros, la ciudadanía.

Sorprendente es también que el Pentágono se dirija directamente al Hospital de Jerez sin contar con las autoridades sanitarias de la Junta de Andalucía. No es sorprendente la respuesta de la Junta. Es la que se esperaba y la que tiene que ser. Que una potencia extranjera no puede entrar en un hospital público andaluz sin explicar antes para qué. ¿Se imaginan que el Rey de Marruecos mande un email al albergue municipal diciendo que un secretario suyo visitará tal día y a tal hora las dependencias municipales de Jerez donde se atienden a las personas inmigrantes? Obviamente, la alcaldesa de la ciudad se sorprendería y diría que no. Supongo. Porque la verdad es que la visita de las autoridades de Estados Unidos no le ha sorprendido. Es más, le parece ridícula la actuación de la Junta.

Ella está segura de que esa visita no tiene nada que ver con el ébola. Tendrá datos para afirmar eso. Pero los que no estamos seguro somos lo que no sabemos nada y nos encontramos con esta información, cuánto menos, inquietante.

Nos inquieta la coincidencia en tiempo y lugar de esta visita para conocer el Hospital, según dicen, especialmente la zona de obstetricia y ginecología. ¿Tenía que ser precisamente ahora? Tampoco se entiende que la base de Rota necesite del hospital jerezano. ¿No tienen hospital allí? ¿No tienen barcos que son como ciudades para cubrir esos servicios? ¿Cuántos partos prevén tener para tener que pedir ayuda externas?

En fin, son muchas preguntas que nos hacemos la ciudadanía de Jerez que merecen una respuesta y que va más allá de la mera colaboración entre administraciones, que ya  puestos, ojalá hubiera sido para montar fábricas y no para utilizar unos servicios que tenemos recortados y sobrecargados.

Lo que pedimos por favor a nuestros políticos: a unos y otros, a los rojos, los azules, los verdes, los amarillos y a los de todos los colores del arcoiris es que estén a la altura de las circunstancias. Que si quieren confrontarse, con esa técnica del ‘y tú más’, de que qué mal lo haces siempre, mientras yo no me equivoco nunca, y de que mala es la Junta y que bueno nosotros y viceversa, que paren. Que si se quieren desfogar, que se vayan al Parlamento, pero que no nos calienten los oídos cada vez que ponemos la radio o la tv y les vemos y les escuchamos pelear entre ellos perdiendo el tiempo. Porque mientras pelean, no gestionan. Y ahora lo que le pedimos es que gestionen, que no nos asusten y que no nos traigan más problemas de los que tenemos. No sé si Antonio Real tiene ya conciencia del impacto en turismo y en inversiones que podría provocar que las palabras ‘ébola’ y ‘Jerez’ aparezcan juntas ya en el diccionario de Google.

Gestionen, solucionen y peleen en la intimidad, porque cuando lo hacen en público, nos dañan a la ciudadanía y encima, y ahora sí está bien utilizada la palabra, es ridículo.  


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