Aquí, Betis y Sevilla FC

El fútbol se ha convertido en un mercadeo de "esclavos de lujo" que se exhiben a diario en la cancha verde de los nuevos gladiadores

Jugadores del Betis y el Sevilla en el último derbi.
03 de mayo de 2026 a las 07:00h

Aquí en Sevilla, mi pueblo, nos hemos enterado del pistoletazo de salida de las elecciones 17-M, del Día del Trabajo —que se decía antiguamente— en el que, paradójicamente, no se trabaja. Me recuerda cuando Martes y Trece cantaban en la televisión que la mascota de la Expo 92 se llamaba Curro en una tierra donde no se curra y hubo mucho personal que se mosqueó cantidad. ¿Quién ha dicho que no se trabaja? A veces lo que ocurre es que se trabaja descompasadamente, los pintores o los abrillantadores de suelos te dicen que van a venir “esta tarde” y vienen, pero en la tarde del día siguiente, sin avisar. 

Servicios y elecciones

El fontanero asegura que acudirá mañana por la mañana o por la tarde sin concretar nada más, creyendo unos y otros que las mujeres y esposas siguen como antes, con la pata quebrada y en casa, como la funeraria, servicio permanente. Esto no es exclusivo de la capital de Andalucía (con el permiso de Málaga), en la película Misterioso asesinato en Manhattan la maravillosa Diane Keaton que encarna a la señora de Woody Allen, cuando un día van a salir a la calle desde el rascacielos en el que vivían, se encuentran con un señor al que Keaton presenta a Allen como el fontanero. Y Allen le dice algo así como: “Ah, ¿usted es el que se le avisa un día y aparece un mes después?”. 

Ya hemos visto al formalito, por fuera, señor Moreno Bonilla, al terremoto aflamencado que es la señora Montero, al representante de Lucifer que no quiere a los pobres extranjeros indocumentados, Manuel Gavira (Vox), a ese héroe pacífico y admirable resistente y luchador que se llama Antonio Maíllo (Por Andalucía), a José Ignacio García (Adelante Andalucía), más lo que surja, espero que no sea mucho más puesto que los dos últimos partidos nos vuelven a recordar la película La vida de Brian con el Frente Judaico de Liberación y el Frente de Liberación de Judea. 

A pesar de todo este ambientazo democrático donde se aspira a que por fin en Andalucía atemos los perros con longaniza gracias al nuevo gobierno; a pesar de que no sabemos quién es el señor X del caso Gürtel ni quién el señor X del multicaso Aldama ni nos enteramos quién era el señor X en el Caso GAL, ni, a nivel internacional, quien fue el señor X que voló los gasoductos Nord Stream 1 y 2, ni siquiera el señor o señores X que se cargaron a Kennedy (menuda democracia, cómo serán las dictaduras), repito, a pesar de todas esas X, en mi pueblo llamado Sevilla lo que tiene angustiadas y expectantes a miles de seres humanos -dentro y fuera del pueblo- es si baja a Segunda el Sevilla FC (antes Sevilla CF) y si el Betis queda o no el quinto en la liga.  

Lunes de congoja

Mañana lunes juega el Sevilla FC con los vascos de la Real Sociedad de San Sebastián (también llamada Donostia). A ver si reconsideramos el nombre que eso de Real no le va nada a un equipo del país vasco con su enorme personalidad propia y su RH inconfundible, inencontrable e inimitable. Eso sí, veo a muchos rubios y hombres de color (negro) en Vasconia, no sé si la raza va para abajo o para arriba, siempre se ha dicho entre los llamados expertos que la endogamia no es buena para la evolución del ADN así que puede que tanto nuevo vasco venga bien para abrir mentes. 

Mañana quien tiene que abrir y cerrar el marcador a su favor es el Sevilla FC. Miles de personas están deseándole el segundazo y otras miles la permanencia, son las pasiones que ciegan la razón, las emociones envidiosas anhelan el descenso y si el ángel caído fuera el Betis sería al revés. Ya se sabe que Sevilla es una ciudad dual: Betis y Sevilla, Santa Justa y Rufina, la Macarena y la Trianera… 

Impulsos irracionales

Donde más asoma el impulso irracional que puede llegar hasta las manos es en el fútbol. Irracional porque es erróneo desear el descenso de un equipo u otro cuando el fútbol es una entrada de dinero seguro en Sevilla; es en lo que se ha convertido el fútbol, mañana no van a saltar al terreno de juego jugadores que, en su mayoría, amen el escudo del Sevilla, sino un tropel de profesionales que tienen la maleta hecha siempre. Y en la Real eso de que todos vascos se acabó hace años. 

Sin ir más lejos, bastante le pitan a Sevilla y Betis cuando van a los campos de fútbol andaluces, lo hacen en trofeos de verano incluso si se enfrentan a equipos extranjeros y si van a ciertos campos durante la liga algunos aficionados -vamos a dejarlo en algunos- largan insultos diversos. 

Con este panorama, qué torpeza es no ver a dos equipos sevillanos en primera división y además jugando en Europa como ocurrió en temporadas pasadas, representando a España y a Andalucía y los celosos que piten y que rabien. El Málaga empieza a levantar cabeza pero ha estado en las profundidades. Granada, Almería y Cádiz se fueron de una tajada a Segunda. ¿Y ahora el Sevilla también? 

Fichar barato y mal

Un barrio obrero como Vallecas tiene un equipo a punto de meterse en una final europea; Euskadi y Navarra lucen cada una con todos sus equipos en Primera. En Madrid, al Rayo se añaden el Getafe, Altlético y Real pero de Madriddddd. Y es una Comunidad Autónoma uniprovincial. 

¿Qué pasa en Andalucía? ¿Qué clase de segmento poderoso y dirigente poseemos en el mundo empresarial nativo de esta tierra? ¿Qué clase de dirigentes son los del Sevilla FC que estaban viendo hundirse al equipo y no hacían nada salvo fichar barato y mal? Y ahora, baje o se quede, ¿van a permitir que el capital extranjero -banca y fondos de inversión, todo gringo- se quede con el club, ya sociedad anónima? El fútbol andaluz me parece uno de los espejos en el que mirar el eterno atraso sureño. Y ahora llega Mercosur para consuelo de pocos y llanto de muchos, nos van a colar alimentos de fuera que hasta ahora estaban prohibidos en la UE. A sumar a los productos marroquíes. 

¿Molestia para los sevillanos? 

No hace mucho se celebró en el Estadio de La Cartuja la final de la Copa del Rey entre la Real y el Atlético de Madrid. Pitada al himno y aplausos a los asalariados del balón. El exalcalde Antonio Muñoz (portavoz del PSOE) se levantó un día o dos después preguntándose qué podría decir para, a su juicio, fastidiar al pepero alcalde señor Sanz. 

Leyó, escuchó o alguien le apuntaría que los sevillanos estaban descontentos con el follón y el desorden que montan las aficiones en este caso madrileña y vasca. Ya está, ya tengo el discurso crítico de hoy, pudo pensar Muñoz: “Los sevillanos están molestos”. ¿No les digo yo que Sevilla es un pueblo? Los sevillanos, no un segmento poblacional, sino que los sevillanos estábamos molestos. Me recordó a cuando la prensa titula algo así como “Toda Sevilla con la Macarena”. 

Pues miren ustedes, yo nací en Sevilla, ni voy al fútbol ni a ver la Macarena. Y me gusta mucho que vengan finales de lo que sea a Sevilla y que salga la Macarena y la gente le rece y sienta las emociones más intensas. Con que haya cien personas como yo eso de “los sevillanos” o “toda Sevilla” ya no sirve. Es más, con que solamente esté yo, nacido en el barrio de San Vicente y bautizado en la parroquia del mismo nombre -aunque el bautizo ya no me diga nada-, la palabrería del señor Muñoz no me representa. 

Primero ganar copas

Por último, soy bético, fui socio, vi jugar a Luis del Sol en su retirada: a Quino, Rogelio, Orife (de los primeros oriundos), a los dos primeros extranjeros (Olmedo y Mamelli), Calderón, Macario, Benítez, González, Gordillo, Cardeñosa, Esnaola, Bizcocho, Biosca, Canito… De todos me quedo con los creadores de juego: Rogelio, González y Cardeñosa. Fue ilusionante aquello, así como disfrutar en verano con el Trofeo Ciudad de Sevilla -con Sevilla y Betis-. Yo era muy joven, pero iba al campo y los aficionados me daban vino de botas, hermandad total. 

Bueno, pues aquellos fueron tiempos gozosos para mí. Pero nunca hemos ganado siete copas en Europa, no le hemos ganado al Sevilla en La Cartuja (el Betis es un equipo sobrevalorado por los medios de comunicación), nos ha metido un 0-5 en La Cartuja el Atlético de Madrid hace poco y el Braga nos ha toreado como ha querido. 

Sin entrar siquiera en las tres últimas desgracias, cuando tengamos alguna copa de Europa podremos desear el descenso del Sevilla (que ni entonces), mientras, menos lobos, en mi caso, soy sevillano antes que sevillista o bético. El fútbol se ha convertido en un mercadeo de “esclavos de lujo” que se exhiben a diario en la cancha verde de los nuevos gladiadores. No lo sigo apenas, salvo a mis dos equipos de Sevilla que, como nos dejan imagen, atracción, prestigio y dinerito, quiero no sólo que estén en primera sino en lo más alto del fútbol internacional.