La antigua circunvalación de Jerez, vacía durante la pandemia. FOTO: MANU GARCÍA
La antigua circunvalación de Jerez, vacía durante la pandemia. FOTO: MANU GARCÍA

Cuando la rutina de ver la tele, leer digitales, la lectura o el gym se convierte abierta y definitivamente en aburrimiento –como me ocurrió ayer miércoles 25: de repente me sorprendí a mí mismo, si alguna escuela psicológica admite esa posibilidad… me sorprendí, digo, limpiando los libros y sus estanterías- procuro entretenerme enterándome de cosas de la actualidad local Jerez, que el hecho de que sea forzosamente subterránea no quiere decir que no esté siendo objeto de debate y vaya a salir a relucir más pronto que tarde.

Y el interés, amigas y amigos… ¿se centra en qué va a ser de esta ciudad a partir de mayo o junio, en cómo vamos a salir de esta? Pues no exactamente, el interés del personal en whatsapp, redes sociales y teléfono (gente analógica) va más por el futuro de la Semana Santa y la Feria del Caballo. Por estar entretenido, supongo. Hay que recordar que a causa de la pandemia, la parte del planeta Tierra, digamos, desarrollada está dejando buena parte de sus fastos primaverales y estivales para septiembre y octubre –por ahora varios eventos de julio se salvan, como el Tour o los Sanfermines, pero otros veraniegos ya han caído, como las Olimpiadas o la Eurocopa-. A ver, por ejemplo me he enterado de que la Semana Santa aún podría celebrarse en septiembre u octubre. Ya, ya… ya sé que empiezan a ser muchos días aquí confinado bebiendo vino regular, pero descuiden, que no se me ha ido la pinza…

Bueno, solo en la medida difícil de explicar sobre qué hace un descreído pregonao hablando de estos temas (es el aburrimiento, lo dije al principio de estas Confesiones): al parecer en Jerez, y supongo que en toda Andalucía, hay abierto un importante debate a la espera de que “un decreto de Roma” despeje dudas sobre la Semana Santa. Como lo oye el lector generalista. Dejando claro de antemano que este cronista estará siempre a favor de cualquier decreto que llegue de Roma, el debate enfrenta a la corriente, digamos ‘purista’, que defiende que la Semana Santa es cuando toca y si no se puede celebrar pues… pues no se puede celebrar, cosa distinta es que se haga una Magna (o dos o…), con otra corriente que lo fía todo a la decisión del Papa. Y el Papa, ay, amigos… les recuerdo a los de la corriente purista que el Papa es (casi) infalible, al menos mucho más infalible que nuestro querido delantero Álvaro Morata (recuerden mis colores rojiblancos). Así que, esperemos al decreto, que no hay nada decidido…

Larga cambiada. La Feria. Me da que el gobierno municipal se puede haber precipitado –sin motivo alguno- al proponer que la Feria del Caballo se celebre entre los días 10 y 17 de octubre. Aunque por ahora se mueve en el ámbito de la propuesta… esa es su propuesta y hay gente del sector hotelero que ha hablado con este cronista para decirle que supone que se habrán descolgado dos o tres teléfonos, pero que de consenso con el sector, nada. Pero hay más. A medida que avanza la pandemia y el daño económico, cada vez más gente se pregunta por la idoneidad –y la rentabilidad- de ocho días –y sus noches- de cachondeo. A ver cómo anda dentro de tantos meses el personal de cartera e incluso de ganas.

Las fechas –una lotería, lo mismo 30 grados que diluvio o todo a la vez- también generan dudas e incluso se señalan daños colaterales, como el nuevo parón que supondría este evento para la hostelería de la ciudad (de hecho hay quien propone hacer algo en el centro de la ciudad tipo Málaga de día, y ya, no montar el Real). Y además, volviendo al principio… ¿Y si el ansiado decreto de Roma señala que la Semana Santa 2020 se celebre del 11 de octubre, Domingo de Ramos, al 18 de octubre, Domingo de Resurrección (porque, ya puestos, debe haber Resurrección y todo)? ¿Qué nos espera? Pues un capítulo más del Apocalipsis: mujeres vestidas de gitana detrás del Prendi (¡al fin!) y mujeres de peineta tan pichis con su jarra de rebujito en los Casi Treinta (de los hombres, pues nada, los más ‘arreglaos’ de beige con los pasos y de marino o marengo con los vasos… digo, en la Feria).

Ayer también me lavé las manos. Continuamente. En el quinto lavado me aparece Gabriel de Araceli y fechas y hechos del siglo XIX. Los Episodios Nacionales. Galdós. Literatura. Otro notable del instituto en entredicho…

Por lo noche veo el telediario de A3 y sale la presidenta de la Comisión Europea mandando su apoyo a España. Y lo hace en español. Por la manera de hablar, me recuerda aquella alocución de la hija de Franco, Carmencita, deseando a los niños españoles que reciban muchos juguetes en plena posguerra (se encuentra fácil en youtube, además los Stranglers la metieron en su canción Spain). Por cierto, en A3 ni se molestaron en decir el nombre de la señora, solo el cargo, así que yo tampoco. Pa qué, debió pensar el editor, todos estos belgas (flamencos) y holandeses tienen apellido de ciclista sprinter…

Más de 4.000 muertos, España compra en China test inservibles a proveedores sin licencia. Muy bien, seguid así, es que ni queriendo…

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído