Isabel Díaz Ayuso y José María Aznar, en una imagen de archivo.
Isabel Díaz Ayuso y José María Aznar, en una imagen de archivo.

“Es la Comunidad de Madrid la que ostenta la competencia para adoptar las medidas sanitarias” demanda el gobierno regional en  el recurso Contenciosos Administrativo que Ayuso y los suyos han presentado para que se suspenda el cierre de Madrid.

 Acusa al Gobierno de invadir sus competencias y de que “carece de validez”.  Contradicciones de la presidenta Díaz Ayuso y de quienes la asesoran porque, ella desde luego,  no está sola en estos ataques y enfrentamientos diarios  contra el Gobierno. Todo su  partido con Pablo Casado a la cabeza y Aznar dicen que también, que sigue en la sombra (y no tan en la oscuridad), la pelea por tumbar como sea al Gobierno. Con pulso al Ejecutivo.

 No se entiende lo que esta mujer va reclamando y denunciando a la vez. 

Cuándo el presidente se fue de vacaciones puso el grito en el cielo por su escapada en tiempos de pandemia, pero cuando da la cara y pone en marcha las medidas,  no las acepta y se rebela. 

Hace unos días pedía ayuda a Sánchez. Repetía hasta la saciedad que el Ejecutivo no podía dejar sola a la Comunidad. Aquí llega Sanidad al rescate, con restricciones para contener el contagio del virus, y  ella las recurre.

Pide más dinero, aunque se le dió una partida de 1.700 millones de euros. Dónde se han ido, en qué se han utilizado; no se sabe. Ofrece servicios a la sanidad privada en detrimento de la pública a la vez que cierra centros de Atención Primaria. Retrasó la contratación de rastreadores. Excluyó de las reuniones de pasar de Fase, demasiado precipitada, al Colegio de Médico. Incluyendo después,  en la desescalada, un recurso a los Tribunales. 

Demanda más médicos pero los que estaban trabajando, en los diferentes hospitales de Madrid en el confinamiento, no los renueva. 

Quién no sabe de la  necesidad de estos profesionales antes y ahora. Por otro lado los contratos que les hacen la Comunidad son de risa por no llorar, de ahí las manifestaciones de estos sanitarios exigiendo sus derechos.

Cuida la economía y no cuida a quienes mejoran nuestra salud y  salvan vidas. Para ella lo  importante, lo prioritario es que los barrios que votan al PP no se cierren. Que sigan haciendo su vida normal mientras los del Sur sufren las restricciones como si el virus entendiera de dinero. 

Demanda la presidenta Isabel Díaz Ayuso que Pedro Sánchez, con las medidas de cerrar la capital, está quitando  derechos y libertad a los ciudadanos. 

Señora, entonces siguiendo su discurso, usted ha privado de  libertad y de derechos a los madrileños que ha confinado por barrios. 

Ella, con su tono suave sin despeinarse su morena cabellera va y separa Madrid entre buenos y malos. Entre enfermos y sanos. Pone una raya y de ahí hasta aquí está el Covid-19. De ahí para fuera no. 

Divide a la población y se queda tan ancha conociendo, como conoce, que son poblaciones desde sus vecinos se mueven para trabajar a los otros barrios que ella, decidió no tocar. 

Incomprensible. Intolerable. Inaudito. Y qué más. Ustedes deciden qué adjetivos colocar.

Luego están las frasecitas que ya se han quedado para la historia.

“Los atascos son buenos para Madrid, le dan vida”.

“El tema de la alimentación de los niños es un tema menor”, por eso los despachaba con hamburguesa, pizzas par cenar cada día.

“El concebido no nacido debería ser considerado un miembro más de la unidad familiar”. 

“Madrid es España dentro de España”.

“Qué es Madrid si no es España”.

También pidió disculpas a los madrileños por fiarse de la izquierda por llegar tarde a la pandemia con los miles de muertos. Pero ahora Madrid con el trabajo dudoso de Díaz Ayuso, que curiosamente, solicitaba gestionar la Comunidad  rechazando el mando único dictatorial del Ejecutivo, que después, solicitaba ayuda que actualmente rechaza. Además de infravalorar los datos reales de contagio en Madrid. 

Los políticos deberían hacer las cosas como necesitamos los españoles. Dejar de atizar, de dar tanta caña, de promover el caos para beneficio de un partido. 

Los políticos deben controlar  la situación en estos tiempos tan complicados y hablar de lo nuestro. Aportar confianza y serenidad. 

Mejorar la salud, parar los contagios y cuando esta amenaza  gravísima vaya pasando,  la economía resurgirá. Nadie duda que sin salud difícilmente habrá empleo.  

Pero con  los negacionistas, los gilipollas que siguen haciendo botellones, las fiestas privadas, las reuniones sin distancias… es normal  que  España lidere la tasa de contagios en Europa y si continuamos de esta guisa  la segunda ola traerá una tercera. 

Mientras escribo este post, oigo a la presidenta de Madrid achacar a Sánchez  meter miedo a la población, pero… poco temerosos les veo yo,  pues en las noticias de la televisión están saliendo una imágenes con  las calles y las tiendas, con colas a sus puertas, llenas de gente repartiendo su ocio con total tranquilidad.  

Esto no va de zascas, peleas, votos, enfrentamientos… Esta no es la respuesta. En fin, confiemos en la ciencia. Es a la que hay que atender, escuchar, hacer caso… O salimos todos juntos o no hay salida.

 

Comentarios (1)

César Hace 1 mes
¿Está usted segura de lo que dice? ¿De verdad piensa que Ayuso es la única responsable de lo que sucede con la epidemia en Madrid y que Sánchez no tiene responsabilidad alguna? ¿Lee usted la prensa internacional antes de ponerse a teclear su columna? ¿De verdad piensa que Madrid tiene una situación de emergencia que justifique el confinamiento decretado por Sánchez y la consiguiente ruina que ello trae? Infórmese bien y, sobre todo, sea menos sectaria y mucho más objetiva.
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