El Rocío en 2022, con Juanma Moreno en precampaña para las anteriores autonómicas.
El Rocío en 2022, con Juanma Moreno en precampaña para las anteriores autonómicas.

La cita electoral en Andalucía está al caer. Tras las elecciones de Castilla y León, se ha abierto políticamente un nuevo tiempo dentro de este ciclo que comenzó con Extremadura y siguió con Aragón. La cuestión es que es un nuevo ciclo porque Vox no ha esperado más y ha dado su sí a negociar puestos de gobierno en las autonomías, donde se ha producido el mismo resultado: Vox tercera fuerza y PP primera sin mayoría absoluta. Un escenario muy similar al que pronostican los sondeos en Andalucía, si bien parece que con Juanma Moreno algo mejor que sus homólogos y con alguna opción más de repetir la absoluta que hasta ahora ostenta.

Andalucía será, salvo algún otro adelanto inesperado -sonaba Cataluña, pero parece que Salvador Illa ha reconducido la situación con sus socios- la última elección antes de un 2027 que vendrá cargado de citas electorales, empezando por municipales -con autonómicas en aquellas comunidades donde se celebran a la vez- y siguiendo con las generales, que a pesar de la rumorología eterna desde 2023, parece que llega con Pedro Sánchez al final de la legislatura.

Ahora, Moreno tiene por delante varias fechas, según los varios condicionantes legales -y sociales- del calendario. Desde que se convocan hasta que se celebran elecciones, deben pasar al menos 54 días, casi dos meses. Y el pleno de la semana que viene, el anterior a Semana Santa, se va a celebrar. No así el siguiente, el que hay justo antes de Feria de Abril, pues para todos los grupos, incluyendo el PP, el próximo pleno será el último seguramente.

Así, con todos los ajustes pertinentes, y entendiendo que Moreno va a disolver o en Semana Santa o justo cuando pase esta, posiblemente el día después del Domingo de Resurrección o del Lunes de Pascua, las elecciones andaluzas pueden irse a varias fechas. Teniendo en cuenta, a su vez, que por ley en Andalucía no se pueden celebrar elecciones en julio ni agosto.

  • -31 de mayo: el fin de semana posterior a la romería de El Rocío. Por eso, el anterior fin de semana está descartado, sería un sorpresón. Esta fecha del último día de mayo ayudaría a que el PP, sus consejeros y dirigentes locales acudieran a hacer campaña a Huelva, donde estará mucha atención mediática. Ruedas de prensa improvisadas entre las arenas. Todo dirigente político de cada partido vestido para la ocasión. Se va a dar esa imagen sea campaña o sea precampaña. Sería la fecha más próxima y seguramente más cómoda, aunque el calor apenas será factor, ya que en estos días en Andalucía pueden darse temperaturas propias de junio o julio.
  • -7 de junio: ese día el Papa León XIV celebrará una misa en Madrid. Iba a ser en el Bernabéu pero se traslada a la calle, para hacerla aún más masiva. Se esperan cientos de miles de personas acudiendo a un evento ya que no viene un Papa a España desde la JMJ de 2011. Muchos de esos visitantes serán andaluces. En esa semana, además, se hablará mucho de migración, ya que el Papa irá a Tenerife y se reunirá con colectivos de apoyo a migrantes. Ese tema no es necesariamente bueno para el PP, porque suele beneficiar ese debate a Vox y a la izquierda, al polarizarse el debate en torno a ello.
  • -14 de junio: El Mundial habrá comenzado y España debuta un día más tarde. El Papa se habrá marchado de España un par de días antes, así que aún estará el terreno político polarizado en torno a ello. A medida que se avanza en el calendario, más probable es que haga más calor. Estos son factores disruptores, elementos que tienen potencial de cambiar las tendencias actuales, que apuntan a victoria amplia del PP. Probablemente, Moreno no quiera eso. ¿Y si pasamos de 40 grados y la gente se queda con mayor proporción en casa, o decide irse a la playa?
  • -21 de junio: Opción continuadora de lo que ya hizo Moreno. Un día antes de que acaben oficialmente las calses en Priamria y Secundaria. En muchos colegios recogerán las notas, en otros ni eso. Típico día de un par de horas y decirse adiós. Para aquella que tenga segunda vivienda en la playa, seguramente sea el primer fin de semana de mudanza. Es el factor disruptivo que el PP no necesita, porque de ese porcentaje de población con más de una vivienda, ¿cuánta vota al PP? Por niveles de renta, concentración de ciudadanos en grandes ciudades, etc., no parece recomendable. Pero algo vio en 2022 Moreno para irse a ese tiempo y le salió bien hace cuatro años.

Llegados a este punto, ¿qué influyó para que Moreno ganase terreno en las pasadas elecciones autonómicas frente a una Macarena Olona que desinfló a Vox por cada día que pasaba? El riesgo de depender de opciones ultra atrajo votos para Moreno que estaban no solo en la derecha, sino en el centro, la abstención y  la simpatía hacia opciones progresista. El voto prestado que consistió en apoyarle como voto útil ante la ultraderecha. Al menos esa idea ha calado como análisis de la absolutísima cosechada. De entenderse así, hay un factor clave: cuantos más días pasen, más debate habrá en la calle respecto a qué le pide Vox en los pactos autonómicos, anticipando qué pasará en Andalucía. Si Vox exige competencias, por ejemplo, en Sanidad, explicando que quiere poner trabas al aborto en la pública, ¿a quién beneficiará? Probablemente, a Moreno. Curiosamente, con el mismo argumento del miedo a la derecha que tantas veces usó el PSOE para que no venciera el PP en décadas pasadas. 

Moreno, en ese sentido, está mandando un mensaje a los andaluces que va reiterando: "Estamos viendo lo que está pasando en España, hoy mismo Cataluña retiraba los presupuestos. Estamos viendo en Extremadura, en Aragón o en Castilla y León lo que está pasando, y en España todos los días. Frente a eso nosotros tenemos estabilidad, seguridad, confianza, previsibilidad". Es un mensaje al votante, esta vez lanzado el miércoles desde Huelva, para pedir el voto porque si no habrá que pactar con Vox.

"O este proyecto que nosotros hemos encarnado de regeneración y cambio de futuro sigue adelante o nos metemos en un lío". Y el lío, hay que recordar, es Vox. "En el momento que no haya una mayoría estable aquí ya no se puede hacer lo que hemos hecho. Ya no podemos sacar presupuesto, leyes, ni seguir cambiando y reformando Andalucía". 

Hay otra cuestión favorable a alargar. Como es sabido, la política andaluza quedó paralizada en parte en enero y febrero: la tragedia de Adamuz y el posterior tren de borrascas. Veníamos además de la crisis de los cribados en el otoño de 2025. Todo eso ha dificultado que la Junta y Moreno puedan centrar el debate en presumir de logros y poner primeras piedras de cierre de legislatura. Lo hizo en Málaga hace unas semanas con el nuevo hospital, y este miércoles lo hizo en Huelva con la ampliación del Juan Rarmón Jiménez. El PP tiene aún varias infraestructuras y anuncios que teóricamente iba a sacar a relucir en los pasados meses y no quiso hacerlo. ¿Alguien se acuerda de que la semana antes de la crisis de los cribados Moreno había anunciado bajadas de impuestos por estar apuntado al gimnasio o por los gastos veterinarios? Pues esa agenda de logros es la que está reactivando la Junta en las últimas semanas. 

Dicho esto, entonces, quizás se apriete el calendario para ir al 21 de junio. Incotemplable eso sí el 28 de junio. Eso sería una ruleta. Sacar a la gente de la sombrilla a ver quién quiere ir a votar y quién no. No es impensable, solo hay que ver que Pedro Sánchez mandó a votar en verano de 2023. Pero entonces el presidente del Gobierno tenía poco que perder -venía de un batacazo en municipales y entendió que cuanto más durase la legislatura peor le iría, así que se la jugó y salió cara-. Hay que insistir que para Moreno es lo contrario: mantener lo que tiene y apenas rascar uno o dos diputados más para entrar en el terreno de la mayoría absoluta soñada.

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