Edu Villegas: "Soy un enfermo total del fútbol, pero estoy trabajando últimamente para curarme un poco"

Símbolo del Xerez DFC y auténtico apasionado del balompié, el jerezano es ahora el director deportivo del Ceuta. No olvida la portería y no pierde los valores que le han llevado a ser feliz en el fútbol

Edu Villegas, con sus inseparables guantes, en las Murallas Reales de Ceuta.
Edu Villegas, con sus inseparables guantes, en las Murallas Reales de Ceuta.

Un auténtico 'torta' del fútbol

Eduardo Villegas Giráldez (Jerez de la Frontera, 1974) es una de esas rara avis del mundo del fútbol. Valores, integridad, pasión y profesionalidad distinguen al que fuera portero de fútbol hasta los 43 años. De haber sido por él, todavía estaría en activo, pero un buen amigo le acabó convenciendo para que diera el salto a la dirección deportiva. Desde los despachos ha liderado durante las últimas cuatro temporadas al Xerez DFC.

Un profesional, como las farmacias de guardia y los supermercados de 24 horas, que estaba noche y día a disposición del club. Se hizo con el corazón de la grada desde la portería y se ganó el respeto de los suyos por su honestidad, honradez y humildad. Ahora, desde este verano, lleva los destinos del Ceuta desde la dirección deportiva. Un tipo de los que uno quiere tener siempre en su equipo. 

¿Eres un enfermo del fútbol? 

Sí, total y absolutamente, dado que vivo por y para el fútbol. Así llevo 24 horas al día durante muchos años. No sé si es virtud o defecto, pero por la realidad que vivo desde hace mucho tiempo, me considero un enfermo del fútbol.

Los porteros tienen que tener su punto de majara o eso forma parte de las leyendas del fútbol de antes...

La verdad es que siempre se ha dicho eso, pero en mi caso, una vez que los compañeros hablaban conmigo y me conocían, no he tenido ese punto de loco. Eso quizá era algo del fútbol de antes, que se decía que aquel que se ponía de portero era distinto y tenía que estar algo loco para ponerse. De un tiempo para acá, ese lema no tiene sentido. 

"Los compañeros me decían 'la gripe' porque tenía una especie de enfermedad por el fútbol"

¿Cuál es la locura más grande que has hecho por el fútbol? 

Estando en Murcia, los compañeros me pusieron de apodo la gripe porque ya tenía esa especie de enfermedad por el fútbol. Yo a lo mejor jugaba en Murcia un sábado por la tarde y durante el fin de semana me hacía 400 kilómetros para ver al Granada, el Guadix o el Hércules. Todavía era portero y ya me iba a ver dos o tres partidos, independientemente del que yo jugaba. 

¿Tiene cura lo tuyo? 

Últimamente, de un tiempo para acá, estoy trabajando para curarme un poco. Llevo tres o cuatro años intentando, aunque a veces es inevitable, meditar y pensar todo. Y trato de intentar diferenciar lo que es la vida profesional de la vida sentimental y personal. Estoy intentándolo y creo que es algo que me viene mejor. De futbolista, muchos compañeros y entrenadores me lo dijeron, que podría haber llegado más lejos si no hubiera sido tan loco del fútbol en el sentido de la enfermedad vista desde el punto de la profesionalidad.

Tras ochos años en el Xerez DFC, el director deportivo milita ahora en el Ceuta.
Tras ochos años en el Xerez DFC, el director deportivo milita ahora en el Ceuta.
¿A qué portero admirabas de pequeño? 

A Michel Preud'Homme, Oliver Kahn y Jean-Marie Pfaff. También me gustaban mucho Arconada y Buyo. 

Y hablando de porteros, ¿te han dejado muchas veces sin entrar los porteros de discoteca? 

Me tomé el fútbol tan sumamente profesional, a nivel tan máximo, que no solía ir. Nunca bebía alcohol ni me tomaba tan siquiera una cerveza. Muy pocas veces he ido a una discoteca. 

¿Todavía sigues comiéndote las uvas de fin de año con los guantes puestos?

Ya no, desde hace dos años que murió mi madre, dejé esa tradición que tenía de comerme las uvas con los guantes.

"Me tomaba el fútbol tan profesional, que ni iba a discotecas ni tomaba alcohol"

¿Y cuál fue aquella vez en la que dijiste menuda me he tragado

Ha habido muchas. Un portero tiene que admitir y saber que durante su etapa deportiva va a tener muchísimas situaciones difíciles y fallos que son humanos. Está claro que esos errores te perjudican muchísimo tanto a nivel personal como público. Yo recuerdo un derbi murciano entre Lorca y Águilas, dos de los equipos más fuertes de Murcia. El año anterior había jugado en Lorca y esa temporada lo hacía en el Águilas. Era un derbi muy importante y tuve una cantada apoteósica.

Por cierto, ¿se come bien en Ceuta? 

Muy, pero que muy bien. Conocía Ceuta de venir a jugar aquí y siempre era como tener un poco un miedo escénico por venir al Murube, por la intensidad del fútbol del Ceuta. Ahora estoy conociendo la ciudad a nivel social y cultural. No sabía la grandeza de esta ciudad. La gente es muy hospitalaria y la gastronomía es magnífica, al igual que muchas cosas más con las que me estoy encontrando. 

¿Cómo te va en tu nueva vida lejos del Xerez DFC?

Me siento muy realizado, querido y respetado aquí en el Ceuta. He venido a un club estructurado, con muchos valores y buenas personas. El presidente, Luhay Hamido, es una persona de fútbol, con principios e integridad. Estoy muy feliz y mi vida aquí es muy profesional. Estoy solo, ya que la familia está en Jerez. Me levanto, voy al entrenamiento todos los días, ya que a mí me gusta ver todo y no que me lo cuenten. Estoy cerca del jugador a nivel personal, profesional y humano. Después, tenemos el filial, del que también estoy cerca. Tras terminar el entrenamiento, me voy al club, que está próximo al club marítimo. Allí hago más el trabajo de despacho, de informe de jugadores, ver partidos y analizar todas las situaciones. 

Edu Villegas: profesionalidad, pasión y fútbol.
Edu Villegas: profesionalidad, pasión y fútbol.
¿Echas de menos Jerez? 

La verdad es que me siento muy bien aquí. En Jerez llegué a un proyecto muy ilusionante. Decidí dejarlo todo y bajar cinco categorías para involucrarme en el proyecto del Xerez DFC, donde me llevé el máximo valor, premio y tesoro que es su afición. El reconocimiento que recibí está ahí. Tuve la suerte de ascender desde Cuarta Regional a Segunda B. Lo que se ha conseguido en el Xerez DFC, a toro pasado, no es imposible, pero es muy complicado. Es algo que estará siempre en los anales del fútbol de la ciudad.

Edu Villegas es mi colega. ¿Se han perdido muchos caminos en el camino? 

He ganado más que he perdido, aunque también he tenido alguna situación de conocer a alguna mala persona. Afortunadamente, esas personas tóxicas han sido las que menos. He ganado también situaciones maravillosas. He estado en equipos de toda la geografía española y he ganado muchísimos amigos. He salido llorando de la emoción de mi estadio por el cariño de la gente y he salido en la Cabalgata de Reyes como embajador xerecista. La pancarta de 40 metros en Chapín, la columna que tengo allí, la afición, los socios, el Kolectivo Sur... Todo eso quedará para la historia. Me siento superfeliz y realizado de haber puesto mi vida profesional y personal a disposición del Xerez DFC y de, lo más importante, su afición. 

"Los guantes han sido la herramienta más importante y fiel que he tenido en mi vida"

Aunque eres más de campo de fútbol, ¿cuál es tu playa preferida? 

Evidentemente, Valdelagrana. Llevo veraneando allí toda mi vida porque mis padres compraron una vivienda hace 40 años en la salinera. Todos los veranos los he pasado allí junto a mis padres, mi hermano, mi abuela y Los Pollis, un grupo de amigos íntimos que nació allí en nuestra infancia.  

¿Cómo serían tus vacaciones ideales? 

Si tengo que elegir un sitio, no me movería de Valdelagrana. Soy feliz en ese hábitat, en ese círculo. Me trae recuerdos de mis veranos de niño en familia y luego, cuando me fui fuera para ser futbolista, pasaba allí los veranos antes de empezar la pretemporada. Ahora, de unos años para acá, estoy viajando por vacaciones a algunos sitios más, pero tengo la suerte de conocerme casi toda España por el fútbol. Voy a Murcia, Cáceres, Barcelona o Jaén, por decir algunas ciudades, y controlo los lugares. 

Por último, bañador... ¿con o sin guantes? 

Sin guantes, pero sin olvidar que los guantes han sido la herramienta más importante y fiel que he tenido en mi vida. Me ha dado de comer y me ha dado la vida. Con 43 años pasé a ser director deportivo, pero hasta entonces me habían acompañado durante más de treinta años.

Archivado en:

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios (1)

JESÚS DE GONZÁLEZ Hace 11 días
estupenda entrevista
Ahora en portada
Lo más leído