José María Rondón: "El dinero es muy astuto y se acerca al arte para modelar una imagen de gloria"

El periodista sevillano presenta 'Arte, dinero y poder', un compendio histórico y biográfico de doce personajes vistos desde su relación con la fortuna, la ambición y la belleza

José María Rondón, con su libro 'Arte, dinero y poder' en las manos.

Fascinante y maldita trinidad

El dinero busca al arte para tratar de trascender. El arte busca el dinero para subsistir. El poder necesita de los dos para mantenerse. Arte, dinero y poder, doce grandes fortunas en la historia de España (LID Editores) revisa esa relación íntima, apasionante e intemporal entre tres de las mayores expresiones, inevitables, de la soberbia humana. 

Esa conexión sanguínea y sanguinaria queda retratada en esta obra a través de doce personajes. Guerreros históricos o mercenarios diez siglos antes de Wagner, empresarios grises sólo en apariencia, cortesanos avariciosos, militares preclaros, nobles empujados por el azar... El compendio reúne distintas casuísticas en distintos momentos, desde el siglo XI de El Cid al fundador de Ferrovial, de la Reconquista al pelotazo urbanístico en la España de los 90. Siempre con un vínculo, se aferraron al arte. La pintura, la escultura o la literatura se relacionó con ellos como pudo. El vínculo común entre todas las historias de grandeza y mezquindad está en su reflejo en el arte, en su aspiración a la belleza.

José María Rondón León (Cantillana, Sevilla, 1976) es el encargado de zurcir con aguja maestra unos relatos que tienen tanto rigor como amenidad, observación y análisis. Su prestigiosa trayectoria como periodista especializado en la difusión cultural le permite un tono didáctico, fluido y expositivo. Comenzó su carrera en El Mundo, periódico en el que fue miembro del equipo fundador de sus ediciones digitales de Sevilla y Andalucía. Diario de Sevilla, Letra Global o Mercurio también han acogido y difundido sus textos.

Es coautor de obras como Semana Santa insólita, junto a su colega Eva Díaz Pérez, y Hombres de fortuna, donde ya adelantaba su interés por descubrir qué luces y oscuridades oculta una imagen de éxito empresarial, económico y social. Al empeño de escrutar ese misterio eterno vuelve armado con una erudición notable y discreta. La comparte en una obra presentada este sábado primero de julio en la Feria del Libro de Cádiz.

¿Dónde o en quién está el origen de la idea este compendio histórico?
Arte, dinero y poder debe mucho, sin duda, al aliento y la perseverancia del profesor e historiador Manuel Peña Díaz. Gracias a su complicidad, he tratado en el libro de combinar dos pasiones personales, la historia y el arte. El resultado son doce perfiles de personajes relevantes contados desde un prisma artístico. Es decir, qué tienen que contarnos de ellos sus retratos, las obras que dan cuenta de sus hazañas, las que reunieron y que exhibían con orgullo o las que vendieron para tratar de burlar la ruina.   

El duque de Lerma aparece vigente y apasionante ¿Corrupto o mecenas? Capaz de hacerse retratar a caballo, privilegio reservado a reyes
El I duque de Lerma, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, está fijado como uno de los grandes corruptos de la historia de España. El ejemplo más recurrente para ilustrar estas prácticas es el traslado en 1601 de la Corte desde Madrid a Valladolid, donde el favorito de Felipe III se hizo con importantes propiedades con antelación, de ahí que se haya hablado, en este caso, de un pelotazo urbanístico. Eso sí, tuvo un gusto exquisito para elegir a sus artistas: Góngora le escribió versos elogiosos y Rubens lo pintó a caballo, una representación reservada hasta entonces a los monarcas. Este lienzo cuelga hoy en la galería central del Museo del Prado.

El duque de Lerma fue un pionero del 'pelotazo urbanístico', acaparó propiedades en Valladolid cuando supo que la corte se trasladaría allí

¿El caso de El Cid y Anna Hyatt confirman que la apropiación cultural por enamoramiento tiene muchos siglos de vida?
Más que un caso de apropiación cultural, diríamos que es un ejemplo de esa fascinación que surge en la infancia y permanece a lo largo de toda la vida. Es la pasión del millonario estadounidense Archer Milton Huntington, el hijastro de uno de los grandes magnates del ferrocarril, por la cultura española desde que, en el transcurso de su primer viaje a Europa, compra por azar en Londres un libro de George Borrow sobre los gitanos de España. A partir de ese momento, su interés por el mundo hispánico se convierte en una obsesión: funda la Hispanic Society of America, compra obras de Velázquez, Goya y Sorolla y, por ejemplo, realiza la primera traducción al inglés de El Cantar de mío Cid. Su esposa, la escultora Anna Hyatt, da forma en bronce a esa obsesión, con las esculturas de Rodrigo Díaz a caballo que hoy pueden verse en Nueva York, San Francisco Buenos Aires, Sevilla y Valencia.

Rondón, durante la entrevista.   MANU GARCÍA

¿El Gran Capitán ha sido cancelado por la historia de forma injusta?
Gonzalo Fernández de Córdoba está encajado en la imagen de dispendio y arbitrariedad gracias a la fortuna de la imagen creada en torno a "las cuentas del Gran Capitán". Sin embargo, me parece muy acertada la valoración de su principal biógrafo, el historiador José Enrique Ruiz-Domènec, quien lo sitúa en la intersección de un mundo que muere y otro nace: el final del feudalismo y el nacimiento de los estados modernos. Estamos ante un militar de acreditado pragmatismo que sabe que debe repartir dádivas a sus colaboradores y pagar bien a sus soldados para ganar la guerra de Nápoles.  

El Cid fue una suerte de mercenario, soldado de fortuna y espada a sueldo mitificado por un precoz reflejo literario

¿Cuál de los doce personajes le merece más admiración?
Posiblemente, la excepción que confirma la regla de estos personajes preocupados por la imagen que quedaría de ellos en el futuro: el ingeniero textil Demetrio Carceller Segura, uno de los primeros directivos de Campsa y el fundador de Cepsa. Que se sepa no encargó ningún retrato o busto para colocar en un lugar principal de su casa o en el pasillo de algunas de sus empresas. No tuvo ningún interés por modelar su imagen de cara a las generaciones futuras. Ocurrió así que sus enemigos se ocuparon de contar su vida y, como parece lógico, no salió precisamente bien parado. Con todo, tiene una biografía apasionante: nació en una familia pobre de un pueblucho aragonés y, desde ahí, llegó a la cúspide política y empresarial de España. Además, parece que tuvo un papel más que relevante en la opción por permanecer neutrales en la II Guerra Mundial. 

¿Cuál más desprecio?
No diría desprecio, pero me resultan realmente llamativas las evoluciones personales e ideológicas de algunos de los personajes incluidos en el libro. Por ejemplo, el malagueño José María de Salamanca, quien pasa de cabalgar desde su ciudad natal a Madrid para interceder ante Fernando VII por la vida del general Torrijos a convertirse en un empresario con escasos escrúpulos que igual acapara gran parte de las ayudas públicas para el ferrocarril que funda un banco destinado a la ruina para financiar sus actividades mercantiles. Pero más sorprendente incluso es el caso del ingeniero Rafael del Pino, el fundador de Ferrovial. Pasó de alistarse voluntario en el ejército golpista en el verano de 1936 a convertirse en una de las figuras más relevantes de la beautiful people, la corte de empresarios que orbitó alrededor de los gobiernos de Felipe González a final de los años 80.

El último libro de José María Rondón. MANU GARCÍA

Rafael del Pino, Ferrovial, pasó de alistarse voluntario en el ejército golpista de 1936 a miembro de la 'beautiful people' de Felipe González

¿Alguno, compasión?
Mariano Téllez-Girón tiene un punto entrañable. Un segundón de la Casa de Osuna que, por el fallecimiento repentino de su hermano mayor, se convierte en el titular de una de las sagas aristocráticas más importantes de España. Lleva una vida de excesos y desenfreno como diplomático en la Rusia de los zares, de la que dio buena cuenta el escritor Juan Valera. Igual mandaba a cazar zorros a Siberia para vestir con sus pieles a sus caballos que conseguía traer frutas exóticas americanas en costosos transportes acondicionados. Se cuenta que el artista que hizo su mausoleo, José Frápolli, nunca llegó a cobrar aquel trabajo.  

Es un compendio de los pecados capitales, un tratado de humanidad. Hay avaricia, vanidad, envidia, miseria, grandeza ¿el dinero siempre es sospechoso?
A lo mejor convendría más poner bajo sospecha las personas que han logrado mucho dinero. Resulta evidente que no abunda la ejemplaridad entre estas doce biografías. Hay mercenarios, malversadores, aristócratas derrochadores, banqueros de dudosa moralidad, promotores de pelotazos urbanísticos… Aunque quizás bien mirado ninguno de nosotros soportaría que se observara con detenimiento nuestra vida. Seguro que todos tenemos un crimen del que avergonzarnos, un determinado momento en el que no fuimos todo lo honestos o valientes que debimos.     

¿El dinero busca el arte como redención?
El dinero, que es muy astuto, siempre se ha acercado al arte para ratificar una posición de dominio o para modelar una imagen de gloria que perdure en las generaciones futuras. En definitiva, la belleza es una de las formas más refinadas de propaganda. 

Rondón, posando para lavozdelsur.es.   MANU GARCÍA

El retrato conserva un aura mítica: "Tenemos un ejemplo muy reciente con el nuevo alcalde de Cádiz, Salvochea y Felipe VI"

¿Conserva el retrato el aura mítica de prestigio incluso en tiempos de redes sociales? 
Seguro. Tenemos un ejemplo muy reciente: una de las primeras medidas del nuevo alcalde de Cádiz, el popular Bruno García, ha sido retirar la imagen de Fermín Salvochea del despacho y recuperar el retrato de Felipe VI. Todo un símbolo, ¿no? 

¿Retratista y retratado son aún personas en busca de estatus y relevancia?
El retratado, seguro. Y, por lo general, el retratista trata simplemente de ganarse la vida. Ahí está el pintor Ricardo Macarrón, quien se jactaba de haber retratado a siete reyes sin quitarse la corbata y la chaqueta, o de haber pintado a cuatro generaciones de la dinastía Borbón: desde la reina Victoria Eugenia de Battenberg al actual rey.  

Tengo curiosidad por los nombres que se han quedado fuera de este álbum histórico. Los que pudieron ser de esos doce o estuvieron a punto
Barajamos una veintena de personajes. Por ejemplo, Cristóbal Colón, el hombre más rico de la España de su tiempo. O el empresario José Lázaro Galdiano, quien reunió una importante colección de arte que se puede visitar actualmente en el museo madrileño que lleva su nombre.

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