“Yo he venido aquí a hablar de mi libro”, proclama con una sonora carcajada nada más acomodarnos para empezar la entrevista. Ésta tiene lugar en su casa, enclavada en una calle con un nombre tan elocuente como Calvario, en una zona periférica al cogollo de esa Chiclana pueblo tan auténtica, tan lejos y tan cerca de los resorts y el lujo del Novo Sancti Petri.
Una placa de un Tussam que cubre la ruta del Polígono Sur a la Encarnación sorprende al visitante. Un claro guiño nostálgico a las más de cuatro décadas en las que Sevilla fue el paisaje diario de sus días.
A sus 62 años, afronta la entrevista a la vera de su compañera Mhijea Olga Portas, una artista multidisciplinar gerundense con la que comparte las noches desde hace casi un cuarto de siglo. Ella le coloca un amuleto, él se abrocha la camisa y se pone el chaleco. Sus rasgos de cheyenne o arapahoe parecen haberse aclarado con el tiempo y las refriegas en los hospitales. Deja ver las heridas de guerra. No pierde la tez por la que cabalgan 600 años de nomadismo gitano, desde Persia y Punjab hasta concluir la persecución en los barrios de Santiago y San Miguel en Jerez.
Es la tarde del día antes de que más de 40 amigos de la música se vuelquen en Chiclana para recaudar fondos para poder comprarse una prótesis después de sufrir una amputación de su pierna y dos años de hospital. El homenaje solidario fue un éxito: entradas agotadas y un pasito más, nunca mejor dicho, para que José logre recobrar la movilidad y un bienestar que ahora encuentra en su creatividad, su energía creativa contagiosa, y ese pulso consigo mismo y con sus fantasmas más íntimos.
Respuesta. Esta novela va de poder hacer lo que tú realmente sientas. Y va de no dejarte llevar por las influencias que te imponen tanto social como profesionalmente. No influenciarte por nada de eso; y si te influencias, que sea siempre para aprender, no para desaprender, que no sea para hacerte más tonto. Para darte más capacidad, sí, pero para quitarte... que me sume todo, no que me reste.
1964
En 1964 arrancan los premios nacionales de la Cátedra de Flamencología de Jerez y hay un vídeo en YouTube con una foto donde Tío Gregorio Fernández El Borrico alza su vasito de vino, como si nos dijera va por ustedes, al compás de la soleá que marca el metrónomo de Manuel Fernández Molina Parrilla de Jerez. El que décadas después será Tío Parrilla, escolta de La Paquera, reinventor de la Zambomba de Jerez que tanto éxito tiene hoy en día, estandarte de la escuela jerezana del toque, aún es un jovenzuelo de 19 años que acaba de ser padre. Hijo de Luisa Loreto Suárez, madre soltera, acaba de nacer José Loreto Suárez. El que luego será un inclasificable y libérrimo artista nace en Jerez y, aunque muchos no lo sepan, es hijo de Manuel Parrilla.
Deja Jerez muy chico y pasa gran parte de su existencia, por esos vericuetos que tiene la vida, como vecino de Sevilla. Le cuida en principio su tía Antonia Suárez ‘La Chiva’ y entra en contacto con el mundo del flamenco, cantando muy joven por bulerías en fiestas privadas. Allí estaban ya Torrito, Diego Vargas, El Poeta, La Macanita…
En 1964 Antonio Mairena publica su influyente disco La llave de oro del cante, mientras que Los Brincos cantan al Flamenco a su manera ese mismo año. Pero no será ni el pope del cante gitano andaluz ni los otros quienes seduzcan, ya adolescente, a José. Su primo Manolo Naranjo Loreto, reputado folklorista y antropólogo, le descubrirá entrados los 70 los discos de Deep Purple, Camel, King Crimson… Rock progresivo, hard rock, soul, funky, psicodelia… Otras honduras que le abren la mente y puertas donde las llaves del cante, eso que lleva en la sangre, no llegan.
1987
La Sevilla del bar 1987 de la Alameda de Hércules —donde acaba viviendo José— es la Sevilla de Blues de la frontera, disco que Pata Negra lanza en ese año y que, a la postre, será su disco cumbre. Raimundo y Rafael Amador acaban de fundar la blueslería y José está allí, en un ambiente de postrimerías del underground en la Sevilla preExpo, con el caballo galopando y todo por descubrir. Entablará amistad con Antonio Smash, que más de una década antes ha reventado las costuras de lo flamenco con algo, por cierto, que también hacía Parrilla: atraer folklore del norte y de otros territorios de la Península a la casa común de lo flamenco.
R. Sí, Antonio Smash… Iba a venir el pobre al concierto en Chiclana, que ya lo tenía yo concertado con él. Incluso me dijo (lo imita): bueno, José, ¿tú qué es lo que quieres que yo haga? Y le contesté: pues mira, lo que tú quieras, toca lo que tú quieras… No ha podido ser. El pobre se nos ha ido antes. Después con Rafaelillo (Amador) también he tenido mucha amistad. Él se sorprendía de algunos temas míos que eran, digamos, picantes… como el que describía la historia de una mujer desde que salía del trabajo hasta que se satisfacía sola en casa. ¡Con la voz tan bonita que tienes, ¿por qué cantas esas cosas?! Se sorprendía y eso que a él no le sorprendía nada, era un innovador.
"En Madrid la movida pasó, pero es que en Sevilla estaba ya, no nació nada, había estado siempre"
R. Hombre, es que realmente lo de la movida de Madrid pasó en Madrid. Pero es que en Sevilla no pasó, en Sevilla estaba ya. Aquí no nació nada porque había estado siempre. Siempre ha habido movida, desde que empezaron los Smash, que son de antes de la movida. Silvio, Gualberto, Triana, Lole y Manuel…
R. Sí, hombre, Mártires del Compás. Eso fue cuando yo conocí a Kiko (Veneno), un día en la Alfalfa, en un sitio que llamaban El Chiringuito, que en aquel tiempo era frecuentado por gente de la movida sevillana. Me lo presentaron. Y yo empecé a hablar con él. Y tú, ¿qué es lo que haces? Pues mira, yo canto y eso, y le digo: tengo un arreglo aquí para una cosita; y le hice un arreglo de guitarra con la boca (lo reproduce en la entrevista). ¿Qué es lo que quieres de mí? Al final, el disco que grabé con él se llamó así. Total, empezamos a trabajar y grabamos el primer disco ese. Y en todo eso se formó el grupo de los Mártires, donde Chico Ocaña quedó como vocalista después de salir yo. Estaban también Raúl Rodríguez (un musicazo al que siempre acompañará, y a mucha honra, la coletilla del hijo de Martirio) y Kiko Veneno. Pero nosotros no llegamos a buen puerto porque, tú sabes, los grupos siempre tienen discrepancias y no se llegó al fin que queríamos. Y entonces creamos Caraoscura.
1992 y 1994
Tras la generación en la Sevilla de la Expo de Mártires del Compás, a cuya gestación ayudó José, aunque no terminó nunca de aparecer en las biografías, llega Caraoscura. Kiko Veneno y Raúl Rodríguez producen su primer disco. ¿Qué es lo que quieres de mí? nace de la mano de un sello reputado, BMG Ariola —estaba en ese momento editando a El último de la fila—, y con temas como El blues del arapajoe y El garbanzo que tienen esa esencia Veneno, con letras frescas y desacomplejadas.
"Si no pasas por el aro tu progresión puede verse estancada; quien tiene el poder de eso a veces no tiene ni puta idea del sentimiento y la naturaleza de un artista"
R. Hombre, la libertad es cara porque tienes que evitar someterte a, por ejemplo, no pasar por el aro en ciertas cosas. Y al no pasar por el aro en esas ciertas cosas, ¿qué es lo que pasa? que tu progresión artística puede verse estancada, porque tienes que dejarte llevar por lo que te dice, a lo mejor, una persona que es la que tiene el poder de controlar eso, pero no tiene ni puta idea de cómo va realmente el sentimiento y la naturaleza de un artista, de un pintor, de un cantante, de un literato, de cualquiera. Ellos no saben, ellos saben de los negocios, pero de la raíz no tienen ni puta idea.
R. Hombre, me he encontrado con propuestas que no me han gustado. Porque yo, por ejemplo, tengo una faceta en mi mundo que es que le doy humor a ciertas cosas de la vida. A lo mejor estoy en mi casa tranquilamente, como pasó, y empezó la lavadora a estar centrifugando. Digo: hostia, ¡va por bulerías! Y me puse a cantar por bulerías con el compás que me hacía la lavadora y lo publiqué en internet. Y claro, me llaman de un programa: oye, mira, que te queremos contratar para que vengas aquí al programa en Málaga… Pero claro, esa era una lavadora que tenía una cosa y el centrifugado tenía ese soniquete… Fue una cosa espontánea, no puede meterse en un estudio, yo me agarré al sonido que estaba.
R. Claro, al final es no pasar por los aros. Yo nunca he hecho las cosas con la intención de hacerme famoso ni de hacerme viral como se dice ahora. De hecho, antes de que existiesen los TikTok y toda esa gente, yo ya hacía vídeos flamencos con el sonido del semáforo, cantándole a una olla exprés con el vapor, con una manguera y un cubo cantando por soleá… como me decía mi primo Diego Carrasco, que era un visionario.
R. Yo no quería que eso me determinase. Yo quería ser músico, no flamenco, porque yo hago blues, funky, rock, flamenco, rumba... Por eso he querido que se me conozca.
R. Yo era el vocalista de Mártires. Era José Loreto, no tenía todavía ese nombre artístico. Ese nombre se buscó porque a raíz de deshacer en principio Mártires del Compás, pues decimos, bueno, voy a seguir con mi música y eso, pero hay que ponerle un nombre a la banda, no podemos utilizar el mismo. Y entonces, como yo tenía mi tema El blues del arapajoe, donde decía que soy el gran jefe Cara Oscura. Dijeron: mira, ese va a ser el nombre, Caraoscura.
R. Echas cuentas y dices, pero si esto fue ayer…, ¿cómo ha pasado?
R. Sí, claro que sí. También si me pongo pausado noto que ha pasado tiempo, ¿no? Tuve también la suerte de compartir los escenarios con Andrés Herrera Ruiz, El Pájaro, que era guitarrista de Silvio. Y fue una vivencia buenísima. Era la época de los 80 y 90, que sabes que todo el mundo cogía el camino que no debía. Y salíamos al escenario así (se señala la cabeza); bueno, pues perfecto. Y llegábamos al escenario sin saber ni un tema, ni qué íbamos a hacer. No habíamos ensayado nada. Y nos salía todo bordado. Y nosotros ciegos perdidos. Increíble. Después ya fuimos moderándonos poco a poco. No hubo más remedio (ríe).
"Me jode que me encasillen en lo del 'gracioso'. Creativo, original, distinto... ahí sí me reconozco"
R. Sí, claro. De desinformación y de querer informarte por tu cuenta, que era el peligro. De probarlo todo.
Años después, conectándose una época con otra, José retoma y conecta con lo jondo. Recuerda cómo Gaspar de La Zaranda, muy amigo junto a Juan de La Zaranda de su padre Manuel Parrilla, le enseña la teatralización del cante por martinetes. Y marcha con su tía Ana Parrilla de gira, acompañando su baile volcánico. Suiza, Alemania, México… son algunos destinos internacionales que amplían la trayectoria artística de Caraoscura.
R. Bueno, bien, bien. A mí en Jerez la verdad es que me conoce todo el mundo más que nada por mi padre y también por las poquitas cositas que he hecho allí. Yo siento que ellos me aprecian y me tienen en un buen lugar. De hecho, han venido al homenaje de Chiclana muchos de Jerez: Luis de Perikín, mi primo Bernardo Parrilla y mucha más gente.
R. Sí, yo estoy en paz y no puedo estar en guerra porque realmente mi convivencia en Jerez han sido momentos puntuales; pero me siento bien cada vez que voy. Me reciben con buen rollo, buena energía, nunca he visto ningún desprecio ni nada de eso, al contrario, todo el mundo satisfecho de encontrarse conmigo y yo con ellos.
R. Bueno, más que valorar más a los gitanos, valoran más la música flamenca. Sí, por ahí. Ibas a un sitio y estaba lleno hasta la bola. Y un respeto…, la gente escuchando, muy bien. Y cuando no era música flamenca también, porque a lo mejor yo hacía otras cosas de las mías, y el público también era muy respetuoso.
"También soy purista. A los que cantan flamenco y no van por derecho... los despellejo"
R. Sí, yo siempre, desde pequeño he tenido mucha inquietud por otras músicas. De hecho, una persona que influyó mucho, y a través de él me interesé más o menos porque yo veía las músicas que él escuchaba, era mi primo Manuel Naranjo Loreto. Él llegaba a casa y tenía allí el disco de Deep Purple, Camel…, música clásica incluso. A mi padre también le gustaba mucho la música clásica.
R. Sí, sí, sí. De hecho, mi padre siempre rescataba músicas que a lo mejor eran del norte de España, músicas tradicionales, músicas folk, y él las traspasaba y las hacía villancicos, o cogía las estructuras y las formas en las que se interpretaba y les ponía letras ya adaptadas por él. Y de mi primo Manuel, pues hubo mucha influencia. Y después ya, como yo vivía en Sevilla y tenía amigos gitanos y amigos no gitanos, pues los gitanos escuchábamos lo que escuchaban otros gitanos. Y con los no gitanos, pues escuchábamos a los Beatles, los Rollings, Nina Hagen, Aretha Franklin, Janis Joplin, Jimi Hendrix… todo eso me lo fui agarrando y fui haciendo mi mezcla.
R. Me gusta mucho. De hecho, tengo un tema que está inspirado en el I feel good, y se llama Manteka.
R. Sí, siempre. Hay otro tema que es el de Papas con tomate, también una versión libre de Here comes the hotstepper. En realidad, son dos temas distintos, pero construí uno con la melodía de ellos.
R. Pues totalmente, sí, llevas razón. Porque hay gente que te contrata y a lo mejor no sabe ni lo que haces. Me pasó un día en un sitio que me contrataron: pero bueno, ¿no va a cantar flamenco? Digo: ¿usted se ha informado de lo que yo hago? Hubo un tiempo que al empezar los espectáculos decía: señoras y señores, el que haya venido a ver un espectáculo de flamenco la ha cagado. Porque yo soy flamenco. Haré cosas flamencas aquí en el espectáculo. Pero también haré otro tipo de música. Así que eso es lo que yo hago. Ya lo advertía porque estaba un poquito quemado de que la gente no se informase antes de llamarte o ir a verte.
R. Sí, también soy purista. A los que cantan flamenco y no van por derecho... los despellejo (ríe). Después puedo hacer un par de temas puros, uno así flamenco, y aquí los tienes. Pero lo mío es el eclecticismo, la libertad.
2013
Grabado en el estudio Ainara Records, Caraoscura publica Oro molío, un disco que nació a base de trabajo y autenticidad. Tras la época de las entrevistas en los Ratones coloraos con Jesús Quintero, tras participar como actor en dos películas —El mundo Alrededor (2006) con Raimundo Amador y Lin Cortés, y La venganza de Don Mendo Rock (2011), con Paz Vega, entre otros artistas—, tras los vídeos de flamenco doméstico de los electrodomésticos, las ollas exprés, y el cubo de Jerez y la manguera de Lebrija, en este segundo disco se siente el ADN de los grandes creadores gitanos del flamenco de Jerez, parte del árbol genealógico de José, pero también es un trabajo abierto a la fusión y a la evolución. Una producción dirigida por José Loreto y coproducida por Isidro Suárez y Rafa Fajardo que no tuvo suerte.
R. Bueno, lo grabé por mi cuenta, pero claro, al ser por mi cuenta, estaba yo en una época de vacas flacas y no pude legalizarlo porque para legalizarlo tenía que hacer 500 copias y yo no podía sufragarme los gastos de eso. Entonces iba haciendo 100 copias, otras 100, 50... Y bueno, no tuvo repercusión por eso, porque no era un disco legalizado, y llegó a pocas personas.
R. Hombre, yo... la suerte que tengo es que te saco un tema en dos o tres minutos, lo que dura el tema... lo saco del tirón, Tengo ahí material de sobra. Pero vamos, yo ahora mismito me dices, venga, créame algo aquí, y te lo creo ahora mismo, sin problemas.
R. Yo qué sé, el músico que se adapta a lo que tú quieras. O algo así, una cosa versátil. Hago la música que me da la gana. Más o menos. Bueno, no tengo una etiqueta que ponerme.
"Hay que inspirarse en los grandes, pero no copiar. Hoy todo es copia-pega"
R. No, a mí la etiqueta no me ha preocupado. A mí me han dicho: ¡José, ah, muy gracioso! Y eso es lo que más me jode. Sí, vale, soy gracioso, pero ¿lo vas a encasillar todo en que soy gracioso?. Y eso es lo único que a mí a lo mejor no me gustaría que me entaquillaran. Creativo, original, distinto... ahí sí me reconozco, por supuesto.
R. Sí, además yo observo que hay mucha gente nueva que sale y tiene éxito, que me alegro por ellos, pero escucho los temas... Hay fragmentos que son idénticos, idénticos a otros que ya han tenido éxito en sus tiempos más allá. Y yo los capto rápido. Los millennials no, porque no han escuchado lo otro. Y digo, bueno, va, está bien, pero ¿dónde está la creatividad aquí? Es un copia-pega lo de hoy, como aquel que dice. Hay que inspirarse en los grandes, pero no copiar. Una cosa es que haya un grupo que cante no me gusta el rock, no me gusta el rock, que me den música country..., y que yo eso lo meta por bulerías y cante: no me gusta el arroz, no me gusta el arroz, que den papas con carne...
R. Ja, ja, ja... La comida no falta. No falta el albañil, el albañil con su pero y su pera. Increíble. Esto no es culpa de la gallega, es una crema catalana... (ríe).
2024 y 2026
R. Bueno, más que peleando, estoy haciendo amistades conmigo mismo, para autogestionar mi bienestar y mi estado anímico. Y después, tengo la ayuda de la mejor mujer que he podido encontrar para mí, que es Mihjea, Olga Portas Planas, que ha estado a las duras y a las maduras. Y ahí la tienes, luchando, porque la verdad que la que lucha es ella, más que yo, porque yo más o menos estoy ahí y punto.
Los cuidados de Mhijea: "Si no fuera por ella, a lo mejor yo me hubiera rendido"
R. Por supuesto. Si no fuera por ella, a lo mejor yo me hubiera rendido. Porque siempre es muy bueno tener una persona al lado que te dé ese aliento para poder seguir caminando. Ella no se vence, ella ha estado ahí siempre.
R. No, claro que no. Y desde que falta la pierna, me siento muchísimo mejor. Mejor porque la pierna lo que hacía era que me enfermaba, mermaba muchas cualidades mías, el organismo ya estaba fallando.
R. Bueno, empezamos desde el principio. Yo siempre he tenido problemas con el azúcar y después con la circulación. Hace ya diez años o más, iba a conciertos y me moría andando. Tenía que coger la gente las cosas. Luego, un dedo se quedó sin riego, se gangrenó, y entonces empezamos cortando la mejilla del dedo. Luego el otro pie, otro dedo, un dedito. Ahora otra vez el pie, otros dos dedos y medio lado del pie, bien cortado. Y ahora después el corazón, el pericardio. Seis operaciones seguidas, una detrás de otra. Por ejemplo, me hacían una un viernes, el lunes otra, el miércoles otra, y así. Total, bueno, me vine a casa con el pecho abierto. Y total, que logramos pasar eso y ya una vez que pasamos eso me vino una parálisis.
Me quedé paralítico de cintura para abajo y los brazos un poco flojos. Me quería recuperar de eso y no podía. Pero ya esta pierna, se me gangrenó el talón, y dijeron: hay que cortar. Yo no sabía ni por dónde iban a cortar ni si iban a cortar o no. Cuando me despierto, me habían cortado ya la pierna por aquí. Y la otra pierna, delicadita —Mhijea interviene: Gracias a Dios, con ayuda de muchos remedios naturales, pues estamos salvándola; pero ha estado dos años ingresado—.
R. Yo tengo una prótesis eventual de la Seguridad Social con la que ya estoy ejercitando en mis paralelas y en rehabilitación. Y nada, ahora otro proceso de seis meses o un año hasta que yo pueda ya funcionar con la pierna. Esta prótesis es pesada, y la otra pierna necesita algo muy ligero porque, como te digo, está delicada. Si yo tuviera la otra pierna bien, pues a lo mejor con esta prótesis me apañaba. Pero necesito una de titanio, que ayude un poco a caminar.
R. Oscila de 15.000 a 65.000 euros, según la que puedas. Entonces ahí vamos. Estamos pensando en Sevilla a ver si hacemos otro homenaje con más capacidad de aforo. Tampoco podemos querer ganar Roma en un día. A ver si consigo otras comodidades que necesito para valerme por mi mismo. A lo mejor, si Dios quiere, consigo una silla eléctrica, porque yo con esta silla voy a la calle y cuando hay una cuestecita ya los brazos no me dan. Si hay un bordillo de estos y tiene dos deditos no puedo subir la silla —Y de nuevo abunda su mujer: Gracias a Dios nos han puesto una asistenta social por las tardes, dos horitas, y ya es un alivio; porque si no son 24 horas con él. Ya está mucho mejor, ahora no tiene nada que ver, y cada vez está mejor, y gracias a Dios tiene muchas ganas de continuar con todo—.
P. Imagino que le pide a la vida seguir con una calidad de vida digna y poder seguir creando y cantando.
R. Y que me suban la paga ya (ríe). La cosa está complicada. Muy agradecido por el homenaje en Chiclana y por la sanidad pública que tenemos, unos profesionales magníficos.
R. Nosotros tenemos unas energías aquí, por lo menos en Andalucía, que ese mal rollo rebota.
Antes de apagar la grabadora, bromea con Mhijea. "Cuando me ponga bueno te vas a tener que esconder detrás del ropero". "Bueno, ya me tengo que esconder la mitad del día", ríe una mujer que danza, pinta, compone y es la cuidadora a tiempo completo de José Loreto Suárez, José Caraoscura, el gitano marciano, una de las especies más singulares de la reserva natural de este arte patrimonio inmaterial de la humanidad. Un hombre que sabe de sobras que el humor es una cosa muy seria y que solo a veces riéndote un poco de la vida puedes sobre llevarla.
