Como todo en Cádiz, casi como la propia ciudad, el Teatro Romano, se reiventa, resiste y renace. Símbolo otrora del esplendor de la Gades romana, también lo fue del abandono, la degradación y el olvido. Incluso ya descubierto y abierto al público, seis años de obras de urgencia casi lo sepultan de nuevo. Pero desde que hace un año, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía abriera por fin el Teatro al público y su centro de interpretación, el edificio romano más importante de Cádiz vuelve a vivir una eterna juventud.

Un año después de su reapertura ya ha superado las cien mil visitas, que se incrementarán aún más en la temporada estival. Sólo hace falta darse un paseo por El Pópulo –el barrio más antiguo donde se ubica esta infraestructura- para darse cuenta del atractivo turístico y el chorreo continúo de visitantes, extranjeros y nacionales, que acceden al Teatro Romano desde el Centro de Interpretación del Theatrum Balbi (Teatro de Balbo), en los números 11-13 de la calle Mesón. El complemento perfecto para entender la grandeza del teatro más antiguo de España y el segundo más grande, después del de Córdoba. Maquetas, vídeos, paneles y recurso audiovisuales explican que el Teatro Romano de Cádiz, El Theatrum Balbi, mandado edificar por Lucio Cornelio Balbo el Menor, fue construido en el siglo I a.n.e. dentro del gran proyecto del sobrino de Balbo el Mayor de construir una nueva ciudad, Neápolis, a imagen de la capital del Imperio.

Por  el diámetro de su cavea, 120 metros, se le calcula una capacidad de 10.000 espectadores, en una ciudad de 50.000 habitantes. La influencia de los teatros griegos es innegable y como ellos, aprovecharon el desnivel del propio terreno para apoyar en la roca gran parte del graderío, que está construido en forma de herradura, para conseguir la acústica deseada. Orientado al Norte, hacia el mar, el Teatro Romano de Cádiz permitía además divisar toda la Bahía desde las caveas superiores.

Construido con materiales como la piedra ostionera, hormigón, mortero de cal, cascotes y arena, la decoración, de mármol y bronce, daba muestras de la importancia de este teatro referenciado incluso en los textos de Cicerón y Estrabón. Su esplendor comenzó a decaer y, abandonado a mediados del siglo II, el edifició empezó a sufrir el saqueo de los materiales nobles que lo decoraban. A mediados del siglo V, comienza a constatarse la colmatación de la zona de la orchestra y, en fechas posteriores, se produce el saqueo de otros elementos constructivos menos nobles y suntuosos, como los sillares hasta que su estructura es ya reutilizada para alojar almacenes, cuadras, viviendas...y todo un barrio, el de El Pópulo, barrio medieval más antiguo de la ciudad.

El Theatrum Balbi, mandado edificar por Lucio Cornelio Balbo el Menor, fue construido en el siglo I a.n.e. dentro de su gran proyecto de construir una nueva ciudad, Neápolis, a imagen de la capital del Imperio.

Descubierto en 1980 por casualidad, las excavaciones han permitido recuperar parte importante del graderío (proedria, ima cavea y media cavea), así como de la orchestra y una galería anular de distribución con un recorrido de alrededor de 80 metros, una altura de 4,70 metros y 3 metros de anchura. A estos  restos se añaden partes del edificio escénico que pueden observarse a través de pozos-sondeos realizados en el Centro de interpretación.

Desde su reapertura hace un año, el visitante accede al Teatro desde el Centro de Interpretación, donde podrá admirarlo primero a través de unos grandes ventanales. Una galería excavada bajo la conocida Posada del Mesón, desemboca en la cávea o graderío, donde se han habilitado dos tarimas que conducen a la zona alta del mismo y otra a una de las esquinas.

Recuperar su esplendor

El Teatro Romano de Cádiz, a diferencia de otros más alejados de los núcleos urbanos, se encuentra en el corazón mismo del barrio de El Pópulo por eso, su recuperación misma supone una actuación compleja que requiere, para empezar una importante inversión. Los casi cinco millones de los fondos de la Inversión Territorial Integrada (ITI) van a permitir desde ahora y hasta el año 2020 unas actuaciones prioritarias que se van a agrupar en dos grandes áreas: el acondicionamiento de los accesos al Teatro Romano y los nuevos usos de la Posada del Mesón, ampliando el Centro de Recepción de Visitantes; y los trabajos de conservación y restauración del graderío, que irán de la mano de la reordenación urbana del entorno del yacimiento y que también implican el tratamiento de los espacios abiertos y la adecuación para ser usado como espacio escénico. Se trata de dos actuaciones compatibles entre sí y que podrían desarrollarse simultáneamente.

Casi cinco millones de inversión de la ITI servirán para recuperar al máximo el Teatro que está enclavado en el mismo corazón del barrio de El Pópulo

En el caso del área de la Posada del Mesón, que se encuentra actualmente desocupada a excepción de una dependencia incorporada al Centro de Recepción de Visitantes, lo que se propone es que en ella se habilite el nuevo sistema público de control de accesos y acogida de visitantes al teatro. Asimismo, se contempla la rehabilitación integral del resto del inmueble (plantas primera y segunda) que podría acoger zonas públicas (sala de exposiciones, biblioteca) y zonas reservadas (personal, administración, archivo, investigadores). La segunda podría acoger una cafetería con terraza –la azotea del inmueble es de aproximadamente 150 metros cuadrados- con vistas directas sobre el yacimiento, el entorno monumental y el mar.

Por su parte, las actuaciones en el área exterior del graderío y la galería consisten en consolidar, restaurar, hacer visitable y utilizar el espacio excavado disponible. En el contacto con el paseo marítimo se considera necesaria la definición urbana del teatro y la reordenación de su contexto inmediato, que debe aspirar a tener una mayor presencia y visibilidad desde esa aparte de la ciudad, así como a definir una relación adecuada con los volúmenes de la Catedral y la guardería reconsiderando los límites actuales. En este punto, se propone la construcción de una nueva pieza basamental –como extensión natural del espacio público- donde se integrarán las subestructuras arqueológicas pertenecientes a la antigua fachada romana. Además, se estudiará la restitución de un tramo de la desaparecida media cavea mediante una estructura reversible de escala ajustada que pudiera resolver el control del recinto habilitando un posible punto de acceso ocasional.

Este mismo verano comenzarán las obras en la zona de las caballerizas de la Posada del Mesón, en la que se excavará un tramo de galería y donde podría ubicarse eel nuevo punto de entrada a la misma; y en la cavea, donde se procederá a su limpieza. El objetivo final desde la administración andaluza es que el Teatro sea un elemento dinamizador de la cultura, el turismo y generador de actividad económica. Y los vecinos del barrio de El Pópulo que atesoran la sabiduría de esas piedras con las que han convivido durante siglos y de manera natural, lo tienen claro: "Hasta en mi casa se meten los turistas", dice una vecina a la puerta de su patio de vecinos.

El horario de verano (de abril a septiembre) es de lunes (cerrados los primeros lunes de cada mes) a sábado de 11.00 a 17.00h. Domingos de 10.00 a 14.00 horas. El horario de invierno (de octubre a marzo): de lunes a sábados de 10.00 a 16.30 horas. Domingos de 10.00 a 14.00 horas. La entrada gratuita y la dirección es la calle Mesón, número 13. 

 

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