Conil, cada verano, triplica su población y por sus calles, además de español, se habla inglés, alemán, francés o portugués, entre otros idiomas. El municipio se transforma y, muchos de estos turistas, llegan gracias a reservas con mayoristas, un dinero que no repercute en la economía del pueblo. El rún rún sonaba en muchos establecimientos hoteleros de la localidad, hasta que se creó un grupo de WhatsApp. Con esta vía de comunicación, propietarios de hostales, alojamientos rurales y hoteles compartieron sus problemas comunes: los inconvenientes para realojar clientes cuando hay overbooking, el alto coste del material… De ahí salieron los mimbres de lo que se ha venido a llamar Conil Hospeda, una central de reservas adscrita a la Cooperativa Turística de Conil de la Frontera, compuesta por medio centenar de establecimientos que aglutinan unas 1.000 camas en todo el municipio.

“Cada uno mantiene sus precios, porque no nos vemos como competencia, somos personas que se acompañan, vemos más allá, porque nos dimos cuenta de que luchando solos no te haces escuchar”, cuenta Antonio Sánchez, presidente de la cooperativa, aunque asegura que es “un cargo simbólico”. Las decisiones las toman entre todos. Fue en verano de 2016 cuando empezaron a gestar una idea que ahora se materializa en un portal web que ofrece los servicios de hostales, alojamientos rurales y hoteles, que prescinden de intermediarios y comisiones y, aseguran, ofrece un mejor precio a los clientes.

“Es complicado reunir a tanta gente, a veces hay recelos entre establecimientos, pero hemos dado un paso muy importante”, señala Antonio Sánchez, presidente de Conil Hospeda, que pone un ejemplo de las ventajas que los establecimientos están viendo tras la constitución de la cooperativa: “En mi negocio nos hemos ahorrado 5.500 euros en compras y 17.000 euros en comisiones a mayoristas”. Y como él, el resto de establecimientos hoteleros del municipio que forman parte de la organización, que suman el 80% de la oferta de la localidad.

“Pretendemos hacer fuerte nuestra propia central de reservas, colaborar con todos y que se queden en el pueblo los 1,5 millones de euros que se llevaron en 2016 las mayoristas”, apunta Sánchez, que es ya la tercera generación de hoteleros de su familia. Él, enfermero de profesión, acabó gestionando un pequeño hostal junto a su hermano, cerca del centro del pueblo, por donde se pueden ver múltiples placas de Conil Hospeda en un buen número de negocios. La intención, señala el presidente la cooperativa, es conseguir una marca a nivel provincial, de hecho localidades como Tarifa, El Puerto o Arcos ya se han interesado por un modelo que es pionero a nivel andaluz.

La idea no tiene muchos precedentes en el resto de la comunidad. Conil Hospeda es, según reza en su propio eslogan, “la puerta a tus vacaciones en uno de los mejores pueblos blancos de la costa gaditana”, y pretende sentar las bases de un nuevo modelo cooperativo que aglutine pequeños establecimientos con ganas de fomentar la economía de sus localidades de origen. Esta unión les permite, además, ofrecer descuentos a sus clientes en reservas de vuelos, alquiler de coches o eventos que tienen lugar en el pueblo gracias a convenios con empresas que fomentan el turismo activo.

Además, son la bolsa de alojamiento oficial del Ayuntamiento de Conil, por lo que si el Consistorio tiene que realojar a algún vecino que ha sufrido un incendio o a una mujer víctima de violencia de género, por ejemplo, los negocios de la cooperativa son los encargados de buscar acomodo para estas personas. El verano será la prueba de fuego del portal de reservas, el primero completo desde su constitución, una época del año en la que Conil roza el 95% de ocupación y cuando los propietarios de estos establecimientos hoteleros pretenden fidelizar clientes mediante una política de cercanía y confianza.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído