Los peluches solidarios “rellenos de bioplástico” que se 'escapan' del Zoo al centro de Jerez

Las hermanas alicantinas Tina y Magda Sempere abrieron Mundo Peluche en diciembre, en plena segunda ola, la única tienda que sobrevive en la calle Gravina para traer el mundo animal al comercio local

Tina y Magda con uno de los peluches de la tienda de la calle Gravina, en el centro de Jerez.
Tina y Magda con uno de los peluches de la tienda de la calle Gravina, en el centro de Jerez. MANU GARCÍA

En la estrecha calle Gravina del centro de Jerez solo hay una tienda abierta. La crisis ha arrasado con el resto de los negocios que daban vida al callejón que une las calles Larga con Santa María, foco comercial del centro de la ciudad. Al pasar por delante del escaparate, las cabezas de los pequeños se giran inevitablemente. Peluches de colores cuelgan del techo y reposan en las estanterías de Mundo Peluche, la tienda que las hermanas alicantinas Tina y Magda Sempere, de 46 y 42 años, respectivamente, abrieron el pasado 3 de diciembre, en plena pandemia.

“Había que ilusionarse, buscábamos un proyecto y Jerez siempre nos ha acogido muy bien, queríamos empezar algo nuevo aquí”, explican las dueñas que, por primera vez, decidieron salir de los parques zoológicos en los que llevan 10 años trabajando. “Nos lanzamos, siempre con el pellizquito en el estómago porque cuando empezamos a montar la tienda era la segunda ola, cuando llegaron las restricciones de horario —ahora acaban de regresar para contener la tercera ola de la pandemia—”, comenta Magda delante del mostrador. 

Las hermanas alicantinas durante la entrevista.
Las hermanas alicantinas durante la entrevista. Manu García

El grupo familiar cuenta con tres tiendas más ubicadas en este tipo de parques, Zoouvenir en el Zoobotánico de Jerez, donde trabajan sus sobrinas Tatiana y Azahara, y en Córdoba. Además de la tienda de la estación de la Reserva del Castillo de Las Guardas en Sevilla. Fue entre especies salvajes como comenzó Tina, la hermana mayor, que con 18 años se puso al frente del departamento de fotografía y souvenir de un zoológico de Alicante.

Desde entonces trabajar con los niños le apasiona y, de la mano de su hermana, cuida cada detalle del negocio, que ahora se ha instalado a pie de calle. “Se montó en diez días. La gente nos ha ayudado mucho, el chico que vino a pintar lo hizo en tiempo récord. Nos veían tan ilusionadas por hacerlo que tuvimos apoyo por todos los sitios”, cuenta Tina que asegura que “todo fue positivo desde el minuto uno, los vecinos venían deseándonos muchísima suerte”.

Ellas necesitaban un poquito de luz entre tanta oscuridad y se arriesgaron. “Hay gente que dice que somos kamikazes”, dicen al unísono las alicantinas que apuestan firmemente por el comercio de cercanía. “Creemos que ahora hay un movimiento, un poco decir si no nos salvamos nosotros quién nos va a salvar, y en Navidad se ha visto mucha gente en el centro”, cuentan motivadas.

Interior de la tienda del centro de Jerez.
Interior de la tienda del centro de Jerez. Manu García

Al abrir sus puertas se llevaron una grata sorpresa, los primeros clientes identificaban la esencia de Mundo Peluche con el Zoobotánico de Jerez. “Nos hemos dado cuenta de que la tienda tiene más identidad de la que nosotras pensábamos, nos han dicho: -Es igual que la tienda del Zoo. O incluso: -Le compré a mi hijo un peluche hace 20 años en la tienda de la reserva”, explica Magda mientras se acerca a las jirafas, elefantes, leones, serpientes o cocodrilos de su alrededor.

Los ojos de los muñecos parecen estar pendientes a las palabras de las emprendedoras, que miran por el medio ambiente seleccionando artículos de la empresa Nature Planet, “muy amante de las causas”. Según expone Magda, “todos los peluches están rellenos de bioplástico, hecho con fibra de bambú”. Cada animal está fabricado con materiales reciclados, además el plástico desaparece por completo porque todas las etiquetas son de cartón y se atan con una cuerda.

Peluches rellenos de materiales reciclados.
Peluches rellenos de materiales reciclados. Manu García

La naturaleza está presente en este local donde también se encuentran peluches solidarios. Así, con la compra de algunos modelos los clientes colaboran con Plan Internacional, la ONG por la infancia y educación de los niños y niñas que destina los fondos a realizar 8.978 proyectos en 45 países en vías de desarrollo.

Tina coge una pequeña jirafa. Le llama la atención que es “muy realista, consiguen hasta el mínimo detalle, hasta las pestañas”, comenta desplazándose por la tienda. Los peluches con fines solidarios llevan la etiqueta que marca la causa por la que luchan. “Tienen una finalidad, más allá de ser un obsequio, tienen un mensaje detrás. Saber que estás colaborando te llena y te involucra mucho más. Detrás de esto hay algo que merece la pena”, dicen las dueñas que todos los años viajan a Londres para explorar las novedades en su conocida feria del juguete.

Tina sujeta un peluche de una jirafa de la colección de Plan Internacional.
Tina sujeta un peluche de una jirafa de la colección de Plan Internacional. Manu García
Peluches solidarios para 'Save the Orangutan'.
Peluches solidarios para 'Save the Orangutan'. Manu García

Otro de los proyectos en los que ponen su granito de arena es Save the Orangutan, para la conservación del hábitat de los orangutanes con acciones como la prevención de incendios o reforestación de áreas degradadas. Mientras que los peluches de la iniciativa Because i am a girl de Plan Internacional harán posible la escolarización de las niñas en muchos países o cambios políticos y legislativos en la protección de las menores.

Las hermanas dan fe que el dinero acaba en buen puerto. “Sabemos a dónde va dirigido, siempre intentamos explicarles a los papás que están colaborando y que luego los niños lo vena en la web”, explica Magda.

Los pequeños alucinan cuando atraviesan la puerta de Mundo Peluche. “Los animales yo no sé qué tienen que atraen muchísimo y nosotros lo vemos día tras día. Vemos las expresiones de la cara de los niños y cómo salen muchos llorando porque no se quieren ir”, cuenta Tina, que sostiene que los peluches preferidos de los niños van por modas. Según la hermana mayor, se dejan llevar por los dibujos animados que triunfan en el momento, por ejemplo, el lemur siempre ha sido muy demandado por películas como Madagascar.

Lémures en Mundo Peluche.
Lemures en Mundo Peluche. Manu García

“Ha sido la Navidad del perezoso”, añade Magda que siente cómo los niños están pendientes de la tienda por las redes sociales. “Es llamativo que cuando llegó el peluche más grande que hay, subimos un vídeo abriendo la caja y al día siguiente vinieron los niños a ponerle nombre”.

Una visita al local de la calle Gravina también permite a los pequeños descubrir los entresijos del mundo animal, aunque hay algunos que ya lo dominan. “Es impresionante que vengan niños de 3 años que todavía no hablan bien del todo y te digan: -Es que yo no quiero el T-Rex, quiero el spinosaurus. Y la abuela viene con el nombre anotado”, cuentan las hermanas, que siempre están dispuestas a buscar los artículos que no estén en el local.

En ocasiones han traído peluches de la raza de perro o gato de algunos dueños que los han solicitado. “Ya que estamos a pie de calle, es algo que fideliza más”, dicen ilusionadas con la nueva aventura.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído