Una mujer jerezana, Irene Moreno, se convirtió el pasado martes en un rostro visible de la crisis de la vivienda en España. Estaba sentada en la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados cuando, antes de que comenzara la votación de la prórroga de los alquileres —cuyo resultado ya se conocía de antemano—, reaccionó. Se levantó y gritó: "¡Sinvergüenzas, haced algo ya, coño! ¡Sois culpables de esta situación!". Fue desalojada por los ujieres junto a un hombre que se unió a su protesta, según ha trascendido, también jerezano. La presidenta de la Cámara, Francina Armengol, detuvo brevemente la votación.
El decreto finalmente fue rechazado con los votos en contra de PP, Vox y Junts y la abstención del PNV. Para Irene, que presenció el debate desde las gradas, la frialdad de los diputados fue demoledora, como señalaba en la SER y en El Intermedio. "Fueron unos discursos vacíos... es que esto no es un show televisivo, es que estáis hablando de nuestras vidas y lo estamos pasando muy mal", denunció en una entrevista a El Intermedio.
Irene lleva tres años viviendo con su pareja en Chamberí, Madrid. Aunque le quedan dos años de contrato, su edificio fue adquirido íntegramente el 10 de diciembre de 2025 por un fondo buitre que ya tiene fecha para echarles a todos. El objetivo: reformar los pisos y convertirlos en residencias de lujo. Hay uno ya a la venta por un millón de euros. Los dos locales artesanales de los bajos corrieron la misma suerte; a sus propietarios les ofrecieron comprarlos por 700.000 euros o marcharse.
Dentro del edificio, las obras son constantes. Radiales, martillazos, escombros acumulados en los portales. Los vecinos denuncian que es una estrategia deliberada para amedrentarles. "Ayer nos partieron el tendedero pasando escombros. Es una de las técnicas que utilizan", cuentan. A algunos les han ofrecido 10.000 euros para que abandonen sus hogares, una cantidad que consideran "irrisoria": "Aquí en Madrid te dura seis meses".
Entre los afectados hay un matrimonio mayor de más de 60 años en situación de vulnerabilidad al que ya le ha llegado la orden de desahucio. "Vi a uno de ellos y parece que han pasado seis años por encima de él", relató Irene. Desde Adelante Andalucía, el diputado José Ignacio García reaccionó en el Parlamento andaluz: "Hay 34 diputados andaluces de PP y Vox que merecen sufrir un desahucio".
