La compraventa de viviendas en Andalucía experimentó un crecimiento del 14,7% en 2025 respecto al año anterior, alcanzando las 143.794 operaciones, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Del total, 132.185 correspondieron a viviendas de venta libre y 11.609 a protegidas, mientras que 104.884 fueron de segunda mano y 38.910 de nueva construcción.
En el conjunto de España, las transacciones inmobiliarias aumentaron un 11,5%, hasta las 714.237 unidades, la cifra más alta registrada desde 2007, en pleno auge de la burbuja inmobiliaria. Este incremento se enmarca en un contexto de abaratamiento de la financiación y escasez de oferta, factores que continúan presionando al alza los precios.
Las compraventas han encadenado dos años consecutivos de incrementos y se acercan a los niveles máximos de 2007, cuando se contabilizaron 775.300 operaciones. No obstante, la cifra de 2025 sigue siendo inferior en 61.063 transacciones respecto al récord histórico. Desde entonces, las ventas descendieron durante la recesión económica hasta tocar fondo en 2013, con 312.600 operaciones, para luego recuperarse gradualmente hasta superar el medio millón en 2018.
La pandemia y la subida de los tipos de interés afectaron nuevamente al mercado: en 2020 las compraventas cayeron un 16,9% y en 2023 un 10,2%. Sin embargo, los incrementos se retomaron en 2021 y 2022, y se consolidaron en 2024 (9,7%) y 2025 (11,5%). Todas las comunidades autónomas registraron aumentos, destacando Castilla y León (18,9%), Castilla-La Mancha (17,8%), La Rioja (16,3%), Extremadura (16,1%) y Murcia (16%), mientras que Madrid y Cataluña registraron incrementos del 4,8 % y 13,9%, respectivamente.
La emancipación de los jóvenes
A pesar de la recuperación del mercado inmobiliario, el alto precio de la vivienda y los bajos salarios siguen limitando la emancipación de los jóvenes andaluces. Sólo el 12 % de los residentes de entre 16 y 29 años vive de forma independiente, la tasa más baja de España después de Castilla-La Mancha, según el Observatorio de la Emancipación del Consejo de la Juventud, que refleja un descenso continuado desde 2021.
El informe señala que, pese a que los indicadores macroeconómicos muestran cifras alentadoras de PIB, empleo y afiliación a la Seguridad Social, los jóvenes perciben perspectivas salariales limitadas y dificultades crecientes para acceder a la vivienda. Andalucía se sitúa a la cola en términos de salarios para menores de 30 años, sólo por delante de Canarias y Extremadura, lo que agrava la escasa independencia de los jóvenes.
El coste de la vivienda supera el 60% del salario medio para un joven andaluz asalariado, superando incluso el esfuerzo requerido en Cataluña. Solo Baleares, Comunidad de Madrid, País Vasco y Canarias presentan porcentajes superiores, evidenciando que el acceso a la vivienda se mantiene como un factor crítico que limita la emancipación juvenil en la región.
