70.000 seguidores en una semana: la plataforma social que unifica el descontento de los autónomos

'Lucha autónoma' ha surgido de una forma espontánea como canal de protesta tras el nuevo diseño de cuotas planteado por el ministro Escrivá. Pretenden organizar concentraciones y plantear acciones para mejorar las condiciones de los trabajadores

70.000 seguidores en una semana: la plataforma social que unifica el descontento de los autónomos.

El colectivo de trabajadores autónomos es quizás uno de los más plurales y diversos que existen. Hay profesiones y sectores que van de la mano con establecerse como trabajador autónomo; hay otras personas que han optado por esta vía porque prefieren un modelo de vida que les permita mayor flexibilidad y ser “tu propia jefa”, aunque esta decisión vaya vinculada a la inestabilidad o la incertidumbre. Otras muchas personas ni quieren ni se plantearon nunca ser autónomas, simplemente ha sido la única vía que han encontrado para ir trabajando en proyectos o funciones puntuales. Existen sectores que no cuentan con un sistema fuerte de empresas que puedan contratar de manera solvente por cuenta ajena, así que sobreviven con pequeñas pymes y trabajadores por cuenta propia. 

A esto, se le suma la enorme desprotección con la que viven muchos de ellos, con el miedo acechando cada vez que piensan en bajas por enfermedad, en prestaciones por desempleo o en futuras pensiones. Por si esto no fuera suficiente, ser autónomo implica manejarse en el mundo de las gestorías y los ‘papeleos’, una especie de agujero negro de IVAS, IRPF, declaraciones trimestrales, ingresos, gastos y cuotas para los que la mayoría no tienen formación previa.

Equilibrios imposibles, búsqueda constante de clientes, presupuestos y propuestas personalizadas cada semana, malabares para cuadrar agendas y reuniones, planificación salarial al día… y una cuota fija a final de mes, sin importar que hayas tenido una buena racha o que todo tu esfuerzo apenas se haya visto recompensado económicamente. 

Por todo esto, no es de extrañar que las primeras comunicaciones que ha lanzado la plataforma Lucha autónoma se hayan extendido a la velocidad de la luz tras su formación, gestada después de que el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, presentara el nuevo diseño del régimen de cotización para los autónomos en función de los ingresos. Una propuesta muy esperada que ha sentado como un jarro de agua fría por lo incongruente e injusta que sigue resultando. 

Plataforma Lucha autónoma. 

En apenas 10 días de vida, han conseguido reunir a más de 70.000 seguidores. Lucha autónoma, formada por “personas de a pie, con sus vidas y ocupaciones”, surge de “un descontento latente que no podíamos ignorar más, pero toma forma a raíz de la nueva propuesta de Escrivá. A pesar de ser espontáneo, está claro que ese descontento era generalizado, porque la respuesta ha sido masiva”, declaran desde este recién presentado colectivo.  

Aún están procesando él éxito de la propuesta, pero declaran que “da mucha fuerza ver que hay tanta gente que necesita un espacio donde alzar la voz y protestar por el abandono del colectivo autónomo, tan dispar y, quizá por eso mismo, tan desprotegido”. 

En cuanto a la organización, están trabajando a nivel interno y, sobre todo, en construir un discurso que sea lo más inclusivo y transversal posible: “Nuestra idea es tomar la temperatura al colectivo, mostrar nuestro rechazo frontal a la reforma propuesta, seguir funcionando con las redes como altavoz principal, organizar concentraciones en todas las ciudades que podamos, llenar las calles y recabar firmas para que quede patente el desamparo que sentimos y la necesidad de una reforma que tenga en cuenta las distintas realidades del colectivo y que sea justa”, explican a lavozdelsur.es

"Es necesario un diálogo social y mucha más pedagogía"

“Para ello es necesario un diálogo social y mucha más pedagogía por parte del Gobierno. En ese sentido, creemos que siempre ha faltado transparencia y cercanía por parte de las instituciones públicas, que ni siquiera usan un lenguaje claro, fácilmente comprensible para quienes decidimos trabajar por cuenta propia y que sin duda genera desigualdades. Queremos que nuestros problemas sean escuchados al mismo nivel que los de las personas asalariadas, y que la sociedad los comprenda, ya que hay mucho desconocimiento, incluso dentro del propio colectivo.

Además, nos gustaría que la gente tome conciencia, que se involucre y luche por sus derechos. Por lo pronto nos contentamos con amplificar las necesidades de quienes trabajan por cuenta propia, pero somos muy conscientes de que este régimen abarca profesiones de toda índole. Esto es una plataforma social, queremos ante todo transmitir un sentir generalizado que creemos que cala muy hondo en el colectivo y nos pone palos en las ruedas a la hora ya no de emprender, sino de vivir, pero hay multitud de opciones sindicales o asociativas en función del gremio de cada cual que son muy útiles y accesibles, y no pretendemos sustituirlas”, prosiguen. 

"Los cuidados deberían ser transversales y estar siempre en el centro"

Con respecto a la propuesta que hay sobre la mesa, consideran que “debería cambiarse el enfoque y rehacerse de cero. Parece asimilar a profesionales por cuenta propia con profesionales por cuenta ajena, pero en absoluto tenemos las mismas contraprestaciones y derechos, y nuestra realidad es muy distinta.

Creemos que elaborar alternativas plausibles corresponde a las voces expertas, y ya hay propuestas de otras asociaciones que tienen capacidad de diálogo, pero pensamos que se pueden tomar como referencia los modelos de otros países, por ejemplo. En cualquier caso, consideramos que, al ser un colectivo tan diverso, si queremos aunar el sentir de la mayoría de profesionales independientes, nuestra labor a día de hoy no se debe centrar en perfilar una propuesta alternativa sin asesoramiento técnico previo. Por eso, nuestra idea es, antes de nada, sondear a todas las personas a las que podamos llegar para no hacer propuestas sin respaldo y sin el rigor necesario, y canalizar toda esta indignación colectiva”, explican desde ‘Lucha autónoma’. 

Respecto a la conciliación y los cuidados de las personas autónomas, otro de los grandes problemas que plantea el colectivo, opinan que “aún hay mucho margen de mejora, a pesar de los avances en materia de prestaciones sociales, como el acceso a la cuota reducida después de la baja por maternidad o el cobro de la base de cotización completa durante la misma”, afirman.

“Los cuidados deberían ser transversales y estar siempre en el centro. Muchas personas eligen trabajar por cuenta propia precisamente para poder conciliar mejor. Por esa misma razón, tienen derecho a que las cuotas sean justas y haya facilidades para acceder a todas las prestaciones sociales posibles”. 

La situación de los autónomos en España

Uno de cada tres autónomos ha señalado que sus pérdidas en 2020 fueron superiores a 30.000 euros y dos millones de trabajadores por cuenta propia cifraron sus pérdidas en más de 15.000 euros, según se desprende del último barómetro situación autónomos realizado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).

En este momento y hasta que se alcance un acuerdo sobre el diseño del nuevo régimen de cotización para los trabajadores por cuenta propia, la cuota mínima a la Seguridad Social que tiene que pagar un trabajador autónomo en España es de 294 euros al mes. Se trata del 30,6% de su cotización para los que cobran la base más baja, de 960,6 euros, según lo dispuesto en la Ley 22/2021. Para aquellos que coticen a la Seguridad Social por la base máxima de 4.139,4 euros en adelante, tendrán que abonar 1.266,6 euros al mes, también el 30,6% de su cotización. 

En otros países europeos el modelo cambia, según explica Newtral. En Portugal, por ejemplo, el modelo de cotización de los autónomos es proporcional a los ingresos. Para saber lo que cada trabajador tiene que pagar, se calcula el 70% de la media de ingresos de cada trimestre. En Reino Unido existen dos tipos de autónomos según la Seguridad Social del país: los de clase 2 y los de clase 4, dependiendo de los ingresos que perciba. 

El primer grupo paga 3,05 libras a la semana (al cambio actual, 14,68 euros al mes) a la Seguridad Social si sus ingresos se mueven entre los 6.515 libras anuales (7.834 euros) y los 9.569 (11.507 euros). El segundo grupo devuelve el 9% de sus ingresos si cobra entre 9.569 y 50.270 libras (entre 11.507 y 60.451 euros) al año. Por encima de esta cifra, tendrán que abonar el 2%. Los profesionales con ingresos inferiores a los que recibe la clase 2 (7.834 euros anuales) están exentos del pago. 

En Francia, los trabajadores autónomos están exentos de pagar el primer año. A partir del segundo ejercicio, los profesionales tienen que abonar el CFE, el equivalente al IRPF español, según la Seguridad Social gala. Su importe varía en función del volumen de su negocio y del tipo de actividad que realicen. De esta manera, los trabajadores pagan el 12% si se dedican a actividades comerciales, el 21,3% si su actividad se concentra en servicios y el 18,3% cuando se trata de profesiones liberales.

En Italia no existe una cuota fija mensual. Los trabajadores autónomos, por tanto, no pagan una cantidad fija, solo el impuesto de la renta en función de sus ingresos, según la Seguridad Social. Desde 2022, los profesionales por cuenta propia pagan el 23% si cobran hasta 15.000 euros al año, el 27% si reciben entre 15.000 y 28.000 (hasta ahora pagaban el 25%), el 38% hasta los 55.000 euros (antes, el 35%), el 41% si se mueven en una horquilla de entre los 55.000 y los 75.000 euros de ingresos y el 43% para los que reciben un sueldo de a partir de esa cantidad. Los autónomos que cobren 4.800 euros al año o menos, están exentos de pagar impuestos. 

 

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