Un vídeo publicado en la tarde de este miércoles está dando mucho que hablar en Sevilla. Se trata de un chico subido a un coche que circula por la SE-30, lo cual resulta distinguible.
El trayecto grabado en vídeo va por la SE-30 y los edificios que se ven al inicio son Padre Pío, continuando en dirección Sur. Aunque el vídeo cuenta con cortes, una de las ocupantes indica que el chico quiere que lo dejen en "su barrio", tras verse cómo incluso hace indicaciones. Estas indicaciones llegan mientras a la vez, consciente del pánico en el coche, da un beso en la luna.
Finalmente, el coche toma la salida hacia el Polígono Sur y llega a la Shell del inicio de la avenida de La Paz en el cruce con Carretera de Su Eminencia, ubicada en la rotonda donde está el parque de bomberos.
Sobre el vídeo, consultadas fuentes oficiales de Policía Nacional y de Policía Local, en ninguno de los dos cuerpos hay constancia de denuncia.
El vídeo per se deja pocas evidencias y el hecho de que el chico vaya sin camiseta apunta a que no sería de estos días recientes, con temperaturas muy bajas. Una fuente extraoficial apunta a que el vídeo sería de septiembre.
Eso cuadra con alguna evidencia temporal en el vídeo, y es que se ve ligeramente que el sello de la ITV en el vehículo es de color amarillo, que se corresponde con los que caducan en 2026. Por tanto, como mucho, puede ser de los pasados 24 meses si está en regla. Si el coche es de menos de 10 años, la ITV estaría pasada en 2024 y el vídeo tiene que ser posterior a enero de ese año: puede serlo de este mes, pero en ningún caso anterior a eso.
Y hay otro dato relevante: en un fragmento del vídeo se ve que son las 19 horas. Actualmente, el sol se pone antes y aquí parece que aunque esta ya atardeciendo, aún queda un rato para hacerlo. Podría corresponderse con finales de verano o inicios de otoño, o al contrario, de la pasada primavera, a finales, Todo eso, si la hora del reloj del coche fuera correcta (a veces, como saben muchos conductores, no lo es).

Esto sigue dejando muchos interrogantes aunque el principal es uno: qué pasó y por qué no denunció la conductora, que es la que parece que mantiene la calma mientras en el asiento del copiloto hay otra mujer muy preocupada.




