El Ayuntamiento de Sevilla ha respondido a Facua tras la denuncia pública realizada por la asociación de consumidores sobre la retirada de ayudas municipales. La organización que preside Rubén Sánchez habla de "odio ideológico" del gobierno del PP tras pactar el presupuesto con Vox y de "venganza", toda vez que a cuenta del referéndum de la Feria, el gobierno local llegó a decir que iría por vía penal contra Facua.
La postura del gobierno local es que "no se le puede quitar una ayuda a Facua" simplemente porque en el presupuesto "no había ninguna subvención nominativa a Facua". Explican que efectivamente es una partida de subvención de libre concurrencia a asociaciones de consumidores, “que en ningún caso tenía nombre y apellidos”. Es decir, no era nominativa. Además, recalcan que en la negociación de un presupuesto de más de 1.000 millones de euros “puede haber ajustes”, como el de esos 45.000 euros.
El Ayuntamiento también subraya que la enmienda aceptada a Vox —la número 2 de su documento— se asumió porque la partida que se incrementaba era “positiva para la ciudad”. Se trata de una inversión en rehabilitación de solares de los mercadillos ambulantes, que pasa de 53.900 a 98.900 euros gracias a dicha enmienda.
En cuanto a las acusaciones de “incomodidad” y “venganza”, el equipo municipal sostiene que “para este equipo de gobierno no hay asociaciones incómodas ni tiene la venganza entre sus principios inspiradores de la acción de gobierno”, reiterando que “no podemos eliminar una ayuda a una entidad que no la tenía en el proyecto inicial”, porque nunca ha existido una subvención nominativa a Facua.
La respuesta llega tras la denuncia pública de Facua, que cuestionaba duramente al alcalde, José Luis Sanz, por eliminar unas ayudas que —según la asociación— el Ayuntamiento destinaba “desde hace décadas” a la defensa de los consumidores. La organización hablaba incluso de “acto de venganza” y “odio ideológico”.
Con este cruce de versiones, el pulso político y social alrededor del presupuesto municipal continúa abierto. Y lo hace con un relato totalmente enfrentado sobre un mismo punto: si a Facua se le ha retirado una ayuda o si, como insiste el Ayuntamiento, esa ayuda nunca existió como tal.



